Defensa

Se financiará con una campaña de donaciones

El autor de la estatua de Blas de Lezo elaborará el monumento a los Tercios de Flandes

El pintor Augusto Ferrer-Dalmau realizará el boceto, y Salvador Amaya se encargará de esculpir la obra que pretenden colocar en alguna plaza de Madrid

“Rocroi, el último tercio”, cuadro de Augusto Ferrer-Dalmau.
photo_camera“Rocroi, el último tercio”, cuadro de Augusto Ferrer-Dalmau.

Diversas iniciativas han tratado de rescatar, en los últimos años, a figuras y episodios poco conocidos pero destacados de la Historia de España. El caso más claro es el del almirante Blas de Lezo, que desde 2014 cuenta con una estatua en Madrid. Ahora el objetivo de una campaña similar a aquella es levantar un monumento en homenaje a los Tercios españoles que tan famosos se hicieron en Flandes.

Hace unas semanas ya se contó en estas páginas que un grupo de expertos y aficionados a la Historia de España habían puesto en marcha una campaña para que se institucionalice el “Día de los Tercios”, que pretenden que se celebre cada 31 de enero.

El Confidencial Digital ha podido saber que esta iniciativa está avanzando, entre otros aspectos, en la idea de erigir en la ciudad de Madrid un monumento que inmortalice el recuerdo de los soldados españoles que se destacaron en las guerras europeas de los siglos XVI y XVII.

El pintor y el escultor de la estatua de Blas de Lezo

Fuentes de la plataforma “#31EneroTercios” consultadas por ECD explican que ya cuentan con el compromiso de dos artistas que se dedicarán a elaborar este monumento a los Tercios. Se trata del escultor madrileño Salvador Amaya , quien realizó la estatua del amirante Blas de Lezo, y del pintor catalán Augusto Ferrer-Dalmau.

Amaya y Ferrer-Dalmau repetirán como “tándem” artístico en una obra inspirada en la Historia militar de España: recientemente han elaborado una figura de Rafael Menacho, general en la guerra contra la ocupación napoleónica.


Los impulsores de la plataforma por el “Día de los Tercios” contactaron con Salvador Amaya, al que propusieron que elaborara la estatua que quieren que se convierta en un monumento de Madrid. Como paso previo, realizará el boceto de la obra Augusto Ferrer-Dalmau.

De hecho, el conjunto escultórico estará inspirado en uno de los cuadros más emblemáticos de este pintor: “Rocroi, el último tercio” -que ilustra esta noticia-, en el que se plasma la resistencia heroica de la infantería española en la batalla de Rocroi, cuando los españoles fueron derrotados por los franceses en 1643, lo que significó el inicio del declive del poderío militar de la monarquía hispana en Europa.

Un artículo de Arturo Pérez-Reverte

Amaya y Ferrer-Dalmau coinciden en señalar que se van a inspirar en ese cuadro a la hora de dibujar y esculpir los personajes que aparecerán en el monumento. Aún no lo han decidido de forma definitiva, pero una de las ideas que barajan es la de realizar una composición con dos o tres figuras, que representen a los integrantes más característicos de los Tercios como eran el arcabucero, el piquero (con la larga pica que se puede ver, por ejemplo, en “Las lanzas” de Velázquez), el oficial con la espada...

Además, también van a tener en cuenta un artículo que publicó en 2011 Arturo Pérez-Reverte. El autor de las aventuras del capitán Alatriste (con novelas como “El sol de Breda”, sobre la guerra de Flandes) glosó en una columna para XL Semanal, titulada “El perro de Rocroi”, el cuadro ya mencionado de Ferrer-Dalmau, en la que describía a los personajes así:

“El soldado ciego con una espada en la mano, al que un compañero mantiene de pie y vuelto hacia el enemigo; los que rematan sañudos a los franceses moribundos; el tranquilo arcabucero que sopla la mecha para el último disparo; el desordenado palilleo de picas que eriza la formación, tan diferente a las victoriosas lanzas que pintó Velázquez. Y sobre todo, la expresión de los soldados que miran al enemigo-espectador con rencor asesino. Acércate, parecen decir. Si tienes huevos. Ven a que te raje, cabrón, mientras nos vamos juntos al infierno”.

Inspirados en este artículo tratarán de reflejar en el monumento la idiosincrasia de los soldados de los Tercios españoles: el sacrificio, el espíritu de compañerismo, la bravura y el honor.

Arcilla y bronce

Una vez que Ferrer-Dalmau elabore el boceto, Salvador Amaya se pondrá manos a la obra con la escultura. De igual que con Blas de Lezo -como se puede ver en este vídeo que grabó en su día ECD-, Amaya primero erigirá la o las estatuas en arcilla sobre una estructura metálica, para poder así realizar modificaciones hasta conseguir los detalles deseados.

Será unas esculturas grandes, de no menos de 2,80 metros: “En el momento que instalas una escultura en una plaza abierta y sobre un pedestal, hay que ampliar el tamaño natural, para que visualmente quede estético. Con un monumento a los Tercios no podemos pensar en un tamaño pequeño porque sería como no hacer nada. Queremos algo vistoso y que luzca orgullosamente”, explica Amaya.

Este será el primer modelo, para luego esculpir las figuras en bronce, que serán las que formarán el conjunto escultórico del monumento. Elige este material por ser el más duradero y el que mejor tolera la intemperie a la que se enfrentará el monumento.

El coste de la escultora se tratará de sufragar o bien con la colaboración de alguna institución, o bien como se hizo con Blas de Lezo: mediante una suscripción pública, con donaciones de cientos, miles de personas que quieran colaborar para que se haga realidad este monumento a los Tercios de Flandes.

Por último, deberán contar con el acuerdo del ayuntamiento de Madrid para instalar el monumento en un punto de la capital.

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