Defensa

Los aviones de la OTAN en el Báltico, con alertas diarias por intrusiones rusas desde que llegaron los F-18 españoles

Los cazas en misión de policía aérea en Estonia, Letonia y Lituania suman más de una veintena de ‘scramble’ desde principios de abril, cuando comenzó el despliegue del Ala 12

Un caza F-18 del Ejército del Aire en Lituania.
photo_camera Un caza F-18 del Ejército del Aire en Lituania.

Ocho cazas F-18 del Ejército del Aire se encuentran desplegados en la base de Siauliai, en Lituania, desde principios del mes de abril.

Durante cuatro meses estarán encuadrados en la misión de Policía Aérea del Báltico, con la que la OTAN trata de proteger el espacio aéreo de Estonia, Letonia y Lituania frente a las incursiones de aviones militares de Rusia.

A los pocos días de comenzar esta nueva misión, el Estado Mayor de la Defensa informó en Twitter que “los F-18 del Ejército del Aire desplegados en la Base Aérea de Siauliai en Lituania han interceptado un avión de transporte ruso que sobrevolaba aguas de Lituania sin plan de vuelo”, e incluía fotos de un F-18 español y del avión ruso interceptado, tal y como informó OKDiario.

El Comando Aéreo de la OTAN también informó en Facebook de esta interceptación. Detalló que en la noche del 7 de abril, cazas españoles habían despegado en su primera alerta ‘scramble’ de esa rotación, para interceptar un avión ruso AN-26 CURL, de transporte, que sobrevolaba aguas territoriales de Lituania sin transpondedor y sin plan de vuelo.

Tras completar la rutina -que supone acompañar al avión hasta que sale del espacio aéreo de la OTAN-, los F-18 españoles volvieron a la base de Siauliai.

Más de una veintena de alertas

Esta alerta por la intrusión aérea de un avión ruso no ha sido una excepción en las semanas que llevan en Lituania los aviones y los militares españoles del Ala 12 del Ejército del Aire.

El Ministerio de Defensa de Lituania ha registrado una veintena de alertas como esta desde principios de abril. No detalla si los incidentes tuvieron lugar en el espacio aéreo de Lituania, sino que habla en general de la misión de policía aérea de la OTAN en el Báltico.

El 31 de marzo se produjeron las ceremonias de relevo de los destacamentos aéreos en los países bálticos. En Lituania, los cazas y militares españoles llegaron para sustituir a la fuerza aérea de Polonia. Y en Estonia, aviones franceses y checos relevaron a daneses y belgas.

A partir del 1 de abril, las incursiones aéreas rusas han sido prácticamente diarias, e incluso se han producido varias en un mismo día.

 

Ese mismo 1 de abril los aviones de combate de la Alianza despegaron dos veces para patrullar el espacio aéreo de los países Bálticos en su frontera con Rusia y con Bielorrusia. También hubo dos misiones así el día 2, y otra el día 3.

Sin plan de vuelo

En la semana del 4 al 10 de abril se activó ocho veces la alerta ‘scramble’ en los aviones de la policía aérea del Báltico. Es decir, se detectaron aeronaves rusas sobrevolando espacio aéreo de la OTAN, normalmente sin plan de vuelo y sin informar a las autoridades aeronáuticas nacionales.

Son sucesos constantes, sobre todo por vuelos entre Rusia y su enclave de Kaliningrado, situado entre Polonia y Lituania. Las alertas a cazas de la OTAN para interceptar aviones rusos se producen con mayor o menor frecuencia, de forma continua, y son una de las razones que explican que se mantenga desde hace años la misión de policía aérea. Los cazas españoles tienen que despegar en ocasiones por este motivo.

Como se ha indicado, Lituania registra estos episodios, pero no indica el país báltico en el que se produce, ni la nacionalidad de los cazas aliados que intervienen.

En esa semana del 4 al 10 de abril hubo una patrulla el día 4, dos el 5, dos el 6, entre ellas la interceptación de un IL-76 que volaba desde Rusia continental a Kaliningrado con su transpondedor a bordo apagado, sin un plan de vuelo y sin mantener comunicación por radio con el centro regional de control de tráfico aéreo.

Esa misma situación, con un avión del mismo modelo, se repitió el día 7, cuando hubo otra misión de patrullaje por la frontera. Un caza de la OTAN (español, checo o británico) interceptó el 8 de abril un AN-26 que volaba desde Rusia continental a Kaliningrado.

Once alertas en una semana

La semana siguiente, del 11 al 17 de abril, aumentaron a once las alertas ‘scramble’ por aeronaves rusas que volaban por el espacio aéreo del Báltico sin respetar las reglas internacionales de aviación: una alerta el día 11, otra el 12, dos el 13, tres el 14, dos el 15, una el 16 y otra el 17.

Fueron interceptados varios aviones militares rusos, como dos IL-20 en días sucesivos, un SU-24 otro día... El 14 de abril hubo dos alertas, una por un IL-20 y dos SU-27 que volaban con los transpondedores a bordo apagados, sin planes de vuelo y sin mantener comunicación por radio con el centro regional de control de tráfico aéreo, y ese mismo día más tarde ocurrió lo mismo con un avión SU-24.

Al día siguiente, otros dos aviones rusos desafiaron las defensas aéreas de la OTAN.

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