Defensa

En los cuarteles militares no queda ni un símbolo franquista, según Defensa

El ministerio asegura que se han retirado todos los elementos que contravenían la Ley de Memoria Histórica. En diciembre se quitaron de instalaciones de la Guardia Civil los tres últimos escudos de la dictadura

Base El Goloso, en la Comunidad de Madrid.
photo_camera Base El Goloso, en la Comunidad de Madrid.

El Gobierno responde a parte del aluvión de preguntas parlamentarias presentadas por partidos de izquierdas, como EH Bildu, en las que se apunta una supuesta vinculación general de las Fuerzas Armadas con la extrema derecha.

Tal y como se contó en estas páginas, dentro de las Fuerzas Armadas se ha concluido que existe una clara campaña en ese sentido, y el “frente parlamentario”, con un bombardeo de preguntas en el Congreso y en el Senado sobre este asunto, es una de las claves para tratar de perjudicar la imagen de los militares y, de rebote, desgastar la posición de Margarita Robles en el

Confidencial Digital ha consultado varias respuesta que el Ejecutivo PSOE-Unidas Podemos ha dado a Jon Iñarritu, diputado de EH Bildu en el Congreso.

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Iñarritu registró el 13 de enero de 2021 una pregunta parlamentaria con tres cuestiones:

-- “¿Cuántos vestigios franquistas quedan en acuartelamientos e instalaciones de las FFAA?”.

-- “¿De qué vestigios se trata? ¿En qué lugares están? (Instalación, municipio y provincia)”.

-- “¿Cuáles han sido retirados durante esta Legislatura? ¿De qué lugares?”.

La Ley de Memoria Histórica de 2007

La Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura (la llamada Ley de Memoria Histórica) aprobada en la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero establece en su artículo 15.1:

-- “Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. Entre estas medidas podrá incluirse la retirada de subvenciones o ayudas públicas”.

Por ello se han retirado de espacios públicos escudos con el águila de San Juan, placas en honor a Franco, imágenes del yugo y las flechas y otros símbolos vinculados con la dictadura franquista. Partidos a la izquierda del PSOE, como Compromís, llevan años vigilando este proceso, y especialmente vigilan cualquier polémica sobre símbolos franquistas en instalaciones militares.

“No quedan elementos contra la ley”

El Gobierno de Pedro Sánchez pudo dar a EH Bildu una respuesta muy concreta, y que frenaría nuevas polémicas:

-- “En relación con el asunto interesado, se señala que, conforme a la información disponible, no quedan en acuartelamientos o instalaciones militares elementos de esas categorías que se opongan a lo previsto en la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura”.

Añade el Ejecutivo, se entiende que a partir de información aportada por el Ministerio de Defensa, que además de que no queden vestigios según lo considerado por la ley de 2007, “ello, no obstante, la reacción frente a los que eventualmente pudieren aparecer o ser revelados será inmediata, en los términos de aquella, como lo será la que resulte precisa conforme a los criterios que, en su caso, establezca la futura Ley de Memoria Democrática, cuyo proyecto se encuentra actualmente en tramitación”.

La Ley de Memoria Histórica permitía salvar de la retirada aquellos “escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura”, cuando esas menciones “sean de estricto recuerdo privado, sin exaltación de los enfrentados, o cuando concurran razones artísticas, arquitectónicas o artístico-religiosas protegidas por la ley”.

El valor artístico, arquitectónico o artístico-religioso puede haber evitado la eliminación de símbolos que queden en cuarteles y edificios de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, se prevé que la Ley de Memoria Democrática que prepara el Ministerio de la Presidencia de Carmen Calvo sea más dura y estricta con los símbolos vinculados al franquismo que quedan en espacios públicos y en edificios e instalaciones de las administraciones, como son los de las Fuerzas Armadas: placas conmemorativas, escudos, estatuas, monumentos, inscripciones, vidrieras...

Tampoco quedan en la Guardia Civil

Esa respuesta hace referencia a las Fuerzas Armadas. El diputado de EH Bildu también preguntó por los “vestigios franquistas” que quedan en instalaciones de la Guardia Civil.

En ese caso, el Gobierno le informó de que “el día 29 de diciembre de 2020 finalizaron los trabajos de retirada de los 3 últimos vestigios pendientes de ser retirados, de los 46 pendientes”.

Es decir, hace unos años se identificaron 46 elementos en cuarteles, comandancias y otros edificios de la Guardia Civil que debían ser retirados por entrar en las categorías que la Ley de Memoria Histórica considera que deben retirarse.

De esos 46, los tres últimos en ser retirados en diciembre de 2020 eran tres escudos en las fachadas de otros tantos cuarteles en Benimaclet, Grao-Cantarranas y Patraix, los tres en la provincia de Valencia.

Lo que el Gobierno considera que no se debe retirar es un mural que se inauguró en 2019 en el salón de actos de la Comandancia de la Guardia Civil en Zaragoza. En ese mural se leen inscritos los nombres de todos los guardias civiles muertos en acto de servicio en Aragón.

En la recopilación de nombres aparecen también los guardias civiles muertos en la Guerra Civil, combatiendo en el bando sublevado, o los fallecidos en enfrentamientos con las guerrillas del maquis en la posguerra. Eso provocó las quejas de la Plataforma de Asociaciones Memorialistas de Aragón.

En este caso, el Ministerio del Interior consultó con la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, que depende del Ministerio de la Presidencia de Carmen Calvo. La respuesta fue que ese mural “no constituye un homenaje o exaltación de la sublevación contra el Gobierno de la II República, de la guerra civil o del posterior régimen franquista”.

La clave es que en el mural “sólo se consigna el año de fallecimiento, empleo militar y nombre, sin hacer referencia alguna a los hechos concretos de su fallecimiento, sin mención alguna a circunstancias relativas a la Guerra Civil o la dictadura franquista”.

Cabe recordar, que el Gobierno ya había informado de que en edificios y dependencias de la Policías Nacional tampoco quedan símbolos franquistas.

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