Defensa

El Ejército del Aire pide más dinero para garantizar la superioridad frente a “adversarios potenciales” en plena crisis con Marruecos

Reclama inversiones importantes para garantizar una disuasión creíble. Destaca que su capacidad de combate es la mejor respuesta de España en caso de conflicto

F-18 del Ala 46, en la base aérea de Gando (Gran Canaria).
photo_camera F-18 del Ala 46, en la base aérea de Gando (Gran Canaria).

El Ejército del Aire insiste en recordar que necesita un presupuesto mayor para garantizar la defensa aérea de España. Dicho mensaje llega ahora apoyado en un argumento nuevo: la necesidad de mantener la “superioridad tecnológica” frente a “adversarios potenciales”.

Confidencial Digital ha comprobado que ese ‘recado’ se incluye en el último número (el 908, correspondiente a diciembre de 2021) de la Revista Aeronáutica y Astronáutica. La edición de esta revista corresponde a la Secretaría General Técnica del Ministerio de Defensa, pero la unidad responsable de sus contenidos, dirección y administración es el Instituto de Historia y Cultura Aeronáutica, adscrito al Servicio Histórico y Cultural del Ejército del Aire, del Cuartel General del Ejército de Aire.

El número de este mes incluye un editorial que lleva por título “Capacidades de combate, razón de ser de la Fuerza Aeroespacial”.

No sólo evacuaciones y ‘Balmis’

En estos comentarios sin firma, el Ejército del Aire desliza algunas demandas y peticiones. En este caso comienza señalando que “la sociedad española ha podido constatar el enorme valor de la contribución del Ejército del Aire a la acción del Estado en contextos tan diversos como la evacuación de personal de Afganistán, las Operaciones ‘Balmis’ y ‘Baluarte’, o en otras misiones de carácter permanente como el servicio de búsqueda y salvamento (SAR), las operaciones aéreas de extinción de incendios o las aeroevacuaciones”.

El Ejército del Aire entiende que “la atención mediática que reciben estas acciones, como parte más visible de lo que somos y de lo que hacemos, «lo que se ve», no puede hacernos olvidar que la razón de ser de nuestra Fuerza Aeroespacial es, principalmente, «lo que no se ve»”. Y lo que no se ve son “aquellas capacidades que garantizan de forma discreta la seguridad y defensa que España necesita”.

Es decir, si bien los militares y medios materiales del Aire se destinan a ciertas operaciones de un carácter más civil -crisis del coronavirus, extinción de incendios, rescates en el mar-, esas no son las misiones principales del Ejército del Aire: las misiones principales son las que afectan a la defensa militar de España, explica el texto.

“Adversarios potenciales”

En su misión de garantizar “la seguridad y defensa que España necesita”, el Ejército del Aire “dispone de un robusto sistema de vigilancia y control aeroespacial que, integrado en el sistema de defensa aérea y antimisil de la OTAN, proporciona centros de mando y control, infraestructuras operativas, radares y aviones de combate, las 24 horas, 365 días al año”.

En otro punto del editorial, se introduce la reclamación de aumentar los recursos económicos: “Para disponer de una capacidad de disuasión y respuesta creíble y eficaz es necesario contar con superioridad tecnológica frente a los adversarios potenciales, lo que requiere importantes inversiones que, considerando su retorno en términos de seguridad, resultan muy rentables para España”.

El artículo no lo cita en ningún momento, pero teniendo en cuenta que el resto de vecinos son socios de la OTAN -pese a los roces con Reino Unido por Gibraltar-, el adversario potencial más probable entre los países limítrofes y vecinos de España es Marruecos. Y desde hace años, el gobierno marroquí está demostrando abiertamente su apuesta por modernizar las fuerzas armadas e incorporar tecnología puntera.

 

Marruecos dispara su gasto militar

En fechas recientes, al Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), el almirante general Teodoro López Calderón, le preguntaron si las compras de armamento de Marruecos deberían preocupar a España.

El JEMAD lanzó un mensaje tranquilizador: señaló que esas adquisiciones se explican por la tensión que periódicamente resurge entre Marruecos y Argelia, así como por el conflicto con el Frente Polisario por el Sáhara Occidental.

Eso no impide que algunos expertos alerten de las capacidades que está incorporando Marruecos, un país que reivindica la soberanía de territorio español, como son Ceuta, Melilla, varios islotes y peñones en la coste norte de África, y las Islas Canarias.

Tal y como se contó en estas páginas, durante el año 2020 Marruecos disparó un 30% el gasto militar, con adquisiciones a Estados Unidos, Francia y Arabia Saudí, principalmente, de aviones, carros de combate y buques.

F-16 marroquíes vs. F-18 españoles

La “superioridad tecnológica frente a los adversarios potenciales” para la que el Ejército del Aire reclama mayor inversión económica es motivo de debate. Precisamente el espacio aéreo es el ámbito en el que más preocupa el rearme de Marruecos.

Marruecos lleva unos años incorporando a su Real Fuerza Aérea cazas polivalentes F-16, fabricados por la empresa estadounidense Lockheed Martin. El país norteafricano cuenta ya con 23 F-16, que pretende modernizar de la versión C/D Block 52+ a la versión F-16V, la más moderna. Y a partir de 2024 va a recibir otros 25 F-16 Block 72, también punteros.

Ya en 2014, algunos analistas militares confesaban en privado su preocupación al constatar que los F-16 que pocos años antes había incorporado Marruecos eran superiores a los F-18 que el Ejército del Aire mantiene en la base de Gando para proteger las Islas Canarias.

Una de las ventajas de los F-16 marroquíes es que su radar, el AN/APG-68, les permite ver a 300 kilómetros, mientras que el radar APG-67 sólo proporciona 150 kilómetros de visión a los F-18 españoles: “Si despegaran a la vez, el caza marroquí tendría situado al español en su radar desde el primer momento. Al revés, no”, era la conclusión de esos analistas.

Relevo para los cazas de Canarias

Los cazas F-18 Hornet ubicados en Canarias son de los más antiguos del Ejército del Aire. En la propia web del Aire se explica que “se adquirieron a los Estados Unidos un lote de F/A-18 excedentes de sus Fuerzas Aéreas, que tras un breve paso por la Base Aérea de Morón han recalado en el Ala 46 de la Base Aérea de Gando”.

Se ha tratado de alargar la vida operativa de estos F-18, pero ya se van a ir dando de baja unidades que tendrán que ser reemplazadas.

A medio y largo plazo, la idea es sustituirlos por una veintena de Eurofighter de nueva adquisición, pero hasta que se concrete esa compra, el Ejército del Aire realizará refuerzos en Gando con cazas de las bases de la Península: bien F-18 de Torrejón de Ardoz y Zaragoza, bien Eurofighter de Albacete y Morón de la Frontera.

El País cifró en 2.000 millones de euros el coste de esos 20 Eurofighter que el Ejército del Aire considera necesarios para ocupar el hueco que dejen otros tantos F-18 que se van a dar de baja en el Ala 46 de Gando.

Esta sería una de las “importantes inversiones” de las que habla el Ejército del Aire en el editorial de su revista, para que España disponga de “una capacidad de disuasión y respuesta creíble y eficaz”.

En el texto se cita expresamente este asunto: “En el Ejército del Aire somos conscientes de la doble importancia de invertir en la Fuerza Aeroespacial, para garantizar nuestra seguridad y defensa y como inversión en la industria aeroespacial nacional. Por ello apostamos por el sostenimiento y desarrollo de nuestra flota de C-16 [Eurofigther Typhoon], espina dorsal de nuestra defensa aérea, y consideramos prioritaria la sustitución de los veteranos F-18A por Eurofighter de nueva adquisición así como la actualización de los centros de mando y control de Torrejón y Canarias”.

La mejor baza “en caso de crisis o conflicto”

El editorial de la Revista Aeronáutica y Astronáutica destaca también por el hincapié que se hace en el concepto de “disuasión”.

En otro punto del artículo se recuerda que “la RAE define disuadir como «inducir o mover a alguien a cambiar de opinión o a desistir de un propósito». Podemos inferir que la disuasión militar requiere disponer de las capacidades adecuadas y la voluntad de emplearlas, y es evidente la insustituible aportación del poder aeroespacial para que la disuasión sea eficaz. Con este objetivo, el Ejército del Aire trabaja diariamente en mantener a su Fuerza Aeroespacial equipada, adiestrada y lista para actuar en cualquier momento y lugar”.

A continuación, se destaca que “en caso de crisis o conflicto, las capacidades de combate del Ejército del Aire proporcionan las mejores opciones de respuesta por la rapidez, precisión, gradualidad y proporcionalidad que ofrece el poder aeroespacial”.

A ello se añaden otras ventajas que proporciona la fuerza aeroespacial, como son “una reducida huella logística, minimizando el riesgo para el personal y evitando daños colaterales”.

“Beneficio social” de la inversión

Con el objetivo de apuntalar su reclamación de aumentar el gasto en Defensa para asumir las “importantes inversiones” que necesita, el Ejército del Aire esgrime más argumentos, como que “la mayoría de estas inversiones se realizan en la industria nacional aeroespacial, por lo que participan en el desarrollo económico, la competitividad exterior de nuestra industria y el consiguiente beneficio social en nuestro país”.

Recuerda que “la industria aeroespacial supone el 80% de la industria española de defensa y es una de las principales fuentes de empleo de alta cualificación en España”.

Anima a los miembros del Ejército del Aire a asumir “el ilusionante reto de poner en valor la contribución de la Fuerza Aeroespacial, a la seguridad y defensa de España”, y concluye subrayando, una vez más, que “será clave mantener la eficacia de nuestro sistema de vigilancia y control y disponer de una adecuada capacidad de disuasión y respuesta, aspectos esenciales para que los ciudadanos españoles podamos disfrutar de un entorno seguro, requisito indispensable para nuestro bienestar”.

Nueva petición de más dinero

No es la primera vez que el Ejército del Aire utiliza un editorial de su revista para insistir en la reivindicación de que hay que aumentar el gasto militar, y más concretamente, el que afecta a los aviones y sistemas propios de la defensa aérea.

En plena ‘Operación Balmis’, a través de este mismo medio expresó su confianza en que el despliegue de miles de militares por la crisis sanitaria del coronavirus haría reflexionar a la sociedad española, que podría inclinarse hacia un mayor apoyo a la necesidad de aumentar el gasto público destinado a que los tres ejércitos “tengan los recursos de personal y material adecuados”.

Roces y pulsos con Marruecos

La nueva reivindicación económica del Aire a través de su revista va ahora unida a ese aviso sobre “los adversarios potenciales”, cuando este año se han acumulado los roces con Marruecos.

La avalancha de miles de personas que entraron desde Marruecos a Ceuta de forma ilegal en mayo fue el episodio más grave, en el marco del enfado del gobierno de Mohamed VI con España por acoger en un hospital al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali.

Pero también ha habido episodios de rivalidad en el plano naval. El último destacado afecta a las Islas Chafarinas. Marruecos ha dado permiso para instalar una piscifactoría cerca de esas plazas de soberanía española, y los buques de la Armada han advertido de los movimientos y también se han dejado ver -con foto en redes sociales incluida- por allí para subrayar la presencia militar de España.

También el Ejército del Aire ha exhibido en ocasiones su fuerza, de nuevo en el marco de la disuasión. Cuando Marruecos aprobó el proyecto de ampliar sus aguas territoriales hacia las Islas Canarias, el Ejército del Aire mostró un vídeo de cazas F-18 sobrevolando las costas del archipiélago, y meses después mandó desde Península a Gando aviones militares para unas maniobras.

En el verano hubo un episodio confuso sobre una supuesta intrusión de cazas F-5 marroquíes en el espacio aéreo español. Aunque se negó oficialmente, semanas después los Eurofighter de Morón entrenaron en el Mar de Alborán sus “capacidades defensivas en combate aéreo”. El Ejército del Aire difundió un vídeo muy llamativo, con un caza lanzando bengalas.

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