Defensa

El Ejército de Tierra dará de baja de operaciones en el exterior a los militares que rechacen la dosis de refuerzo contra el Covid

Quienes no acepten completar la pauta de la vacuna contra el coronavirus serán repatriados a España. El Mando de Operaciones considera la inyección de refuerzo como “un requisito de despliegue”

Militares del Ejército de Tierra desplegados en Mali (Foto: Estado Mayor de la Defensa).
photo_camera Militares del Ejército de Tierra desplegados en Mali (Foto: Estado Mayor de la Defensa).

El Ejército de Tierra endurece las medidas relacionadas con la vacunación contra el coronavirus. Ha dado orden de dar de baja de las operaciones en el exterior a aquellos militares que rechacen recibir la dosis de refuerzo.

Confidencial Digital ha podido saber que así lo ha establecido el Centro de Situación del Ejército de Tierra (CESET), un organismo situado en el Palacio de Buenavista, la sede del Cuartel General del Ejército, en Madrid.

El Centro de Situación del Ejército de Tierra, dentro de la División de Operaciones del Estado Mayor del Ejército, tiene por objeto facilitar al Jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME) el control de la participación del Ejército de Tierra en la estructura operativa de las Fuerzas Armadas, así como el seguimiento del adiestramiento conjunto/combinado y operativo derivado del proceso de generación de fuerzas y el de las operaciones en curso, especialmente en lo que concierne a la dirección de la ejecución de su sostenimiento.

El jefe de este Centro de Situación firmó un oficio, con fecha del 24 de marzo, que tenía por asunto “Obligatoriedad pautas vacunales en ZO”, es decir, en zona de operaciones.

Este oficio hace referencia a dos órdenes anteriores, del mes de diciembre, que también regularon la administración de la vacuna contra el coronavirus: una, del Comandante del Mando de Operaciones (el que dirige las operaciones en el exterior), y otra, del mismo Centro de Situación del Ejército de Tierra.

Obligatorio completar las pautas

La novedad es que el Centro de Situación del Ejército de Tierra amplía el mensaje de diciembre, “en el sentido de declarar la obligatoriedad de completar aquellas pautas iniciadas en TN [Territorio Nacional] y pendiente de completarse en ZO [Zona de Operaciones]”.

Por tanto, quienes se pusieron una o dos dosis en España, tienen que ponerse la dosis de refuerzo (segunda o tercera) en la misión en la que están desplegados.

Esta orden va más allá de lo que declaró el mismo órgano del Ejército el 13 de diciembre de 2021, que a su vez recogió un oficio del Comandante del Mando de Operaciones, del 10 de diciembre.

Ahí se había establecido que “una vez autorizada la administración de la dosis de recuerdo de la vacuna frente a COVID-19 para el personal de despliegues en el exterior, se considerará ésta como un requisito de despliegue”.

 

Baja en la operación y regreso a España

El Ejército de Tierra consultó con la Sección de Logística Sanitaria del Mando de Operaciones, y tras esa consulta ha decidido que “el personal que en ZO [Zona de Operaciones] no acceda a completar su pauta habiendo disponibilidad de dosis y estando en condiciones de hacerlo, deberá causar baja en la operación y ser repatriado” a territorio nacional.

Por tanto, los mandos de las operaciones en el exterior tienen que informar al Centro de Situación de aquellos militares desplegados que rechacen completar la pauta de vacunación, para repatriarlos.

Además, se va a estudiar si es necesario enviar a esas operaciones militares que sustituyan a los efectivos que tendrán que volver a España.

Cabe señalar que en diciembre el Mando de Operaciones estableció, como se ha dicho, que la dosis de recuerdo iba a ser “un requisito de despliegue”. Pero en el mismo documento se indicaba que “al personal desplegado actualmente se le ofertará la vacunación con carácter voluntario”.

Sorpresa y rechazo

ECD ha consultado con algunos militares y asociaciones profesionales sobre esta orden, que supondrá dar de baja de operaciones en el exterior a los militares que rechacen recibir la dosis de refuerzo contra el coronavirus.

Muchos comparten la sorpresa porque se vaya a repatriar de esas misiones del extranjero a los militares que no quieran ponerse la tercera dosis, o dosis de refuerzo, de la vacuna frente al Covid-19. Recuerdan que el Gobierno rechazó establecer, mediante alguna norma legal, la obligatoriedad de vacunarse, como sí se planteó en otros países. Tampoco hay una obligatoriedad específica para los funcionarios, ni para colectivos concretos dentro de la función pública como los policías nacionales, los guardias civiles...

Apuntan que el hecho de ser dados de baja de una misión en el exterior tiene consecuencias para los militares, tanto económicas (en las misiones se perciben complementos mayores) como a la hora de baremar méritos a un ascenso.

Distintas polémicas sobre la vacunación obligatoria se han sucedido en las Fuerzas Armadas. Una asociación contraria a las medidas restrictivas (pasaporte covid, vacunación obligatoria...) llevó a los tribunales un documento de la Academia General Militar, de Zaragoza, en el que los alumnos tenían que certificar si estaban vacunados; si no lo estaban, se les administrarían las dosis.

Un coronel del Aire, Carlos Martínez-Vara de Rey, fue cesado de su puesto como jefe de la sección de altos estudios de la Escuela Superior de las Fuerzas Armadas (ESFAS) tras enviar una carta a Margarita Robles en la que denunciaba el “potencial riesgo para la salud de los seres humanos derivados de la presencia de materiales tóxicos en los viales” de las vacunas contra el Covid.

La asociación de militares ‘Tercios Viejos Españoles’ solicitó al Ministerio de Defensa información sobre las medidas que se estaban tomando “en diversas unidades, centros y organismos del Ministerio de Defensa para impeler al personal militar a aceptar ser inoculados con supuestas vacunas contra el Covid”.

Esas medidas iban “desde la amenaza de causar baja a alumnos en academias militares y centros de formación, retirada del complemento de dedicación especial, veto para la realización de actividades de instrucción, participación en maniobras, ejercicios e, incluso, despliegue en operaciones”.

Desde la Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas (Asfaspro) lamentan que “a diferencia de cualquier cuerpo de la Administración, son muchas las obligaciones y requisitos exigidos al militar, sin embargo, las retribuciones siguen muy lejos de compensar ese continuo gravamen”.

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