Defensa

El Estado Mayor de la Defensa se blinda frente a pinchazos y micrófonos ocultos

El cuartel general contrata sus propios sistemas: detectores de dispositivos electrónicos, analizadores de señales y equipos que encuentran cámaras espía

El Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante general Teodoro López Calderón.
photo_camera El Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante general Teodoro López Calderón.

El Estado Mayor de la Defensa no quiere ni un micrófono oculto ni ningún otro método de espionaje en sus instalaciones, desde el despacho del JEMAD hasta cualquier rincón sensible de su sede en la calle Vitrubio (Madrid) o en la base de Retamares (Pozuelo de Alarcón).

Confidencial Digital ha podido comprobar que la Jefatura de Asuntos Económicos del Estado Mayor de la Defensa ha adjudicado un contrato que ronda los 150.000 euros a General Comunicaciones y Seguridad, SA.

El objeto de la licitación es el “Suministro equipos TSCM”, es decir, “Equipos de contravigilancia técnica”. Estas tecnologías sirven para detectar dispositivos ocultos, colocados para obtener información de un organismo sensible.

Dirige las operaciones de las Fuerzas Armadas

El Estado Mayor de la Defensa es la organización establecida para el desarrollo de la acción conjunta y combinada de las Fuerzas Armadas en operaciones, tanto en territorio nacional como en el exterior.

El JEMAD tiene la responsabilidad de dirigir la estructura operativa de las Fuerzas Armadas. Para ello cuenta con una serie de órganos y mandos, que físicamente tienen sus sedes repartidas principalmente entre la calle Vitrubio y la base de Retamares, como se ha indicado.

Contrainteligencia

Según los pliegos de esta licitación consultados por ECD, el órgano que requiere de los “equipos TSCM” es el CIFAS. El Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas, dependiente del JEMAD, trabaja entre otros ámbitos en la inteligencia militar, la contrainteligencia militar y la seguridad de la estructura orgánica de las Fuerzas Armadas (la propia de cada ejército).

Además, el director del CIFAS es el jefe de Seguridad en el ámbito del Estado Mayor de la Defensa.

La contrainteligencia trata de contrarrestar las amenazas resumidas en el acrónimo “TESSCO”: terrorismo, espionaje, sabotaje, subversión y crimen organizado. Por tanto, el espionaje de servicios de inteligencia extranjeros sobre las Fuerzas Armadas es uno de los riesgos que son competencia del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas.

Sin depender de Tierra, Armada y Aire

El Estado Mayor de la Defensa revela que el CIFAS activó esta compra “para atender las necesidades de TCSM”, es decir, de tecnología de contravigilancia, “dotando al EMAD de autonomía propia sin tener que recurrir a apoyo de los Ejércitos/Armada”.

 

El Ejército de Tierra cuenta con una Sección de Inteligencia y Seguridad, como órgano de inteligencia y seguridad interna; en la Armada existe la Sección de Seguridad Naval Central como “responsable de la coordinación y control de las actividades relativas a la Seguridad Interna” y de apoyo a los dispositivos de seguridad que se requieran; en el Ejército del Aire, de estas funciones se encarga la Sección de Contrainteligencia e Información Interna.

Estas secciones de Tierra, Armada y Aire cuentan con sus propios equipos de contravigilancia y para hacer barridos en busca de tecnología que sirva para espiar en despachos, cuarteles y bases.

Hasta ahora, cuando el Estado Mayor de la Defensa quería realizar una inspección para garantizar que nadie escucha al JEMAD en su despacho, tenía que solicitar a uno de los ejércitos que le cediera sus medios.

Con esta compra, el Estado Mayor de la Defensa entrega al Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas equipos para detectar dispositivos ocultos, con los que podrá realizar inspecciones en los órganos dependientes del JEMAD.

Equipo detector de dispositivo electrónico EDD-24T

Se trata de un equipo detector de unión no lineal portátil compacta o NLJD. Es capaz de detectar la presencia de circuitos semiconductores que se utilizan en todos los dispositivos electrónicos modernos: tarjetas SIM, teléfonos móviles, dispositivos de localización de errores, grabaciones de voz, cámaras de video encubiertas...

Se ha adquirido un detector, que cuesta unos 9.000 euros.

Equipo HSA-Q1 analizador de espectro de RF portátil

Se trata de “un analizador de espectro de RF [radiofrecuencia] portátil, especialmente diseñado para el uso de contra- medidas profesionales (TSCM)”. Es especialmente útil en el análisis de señales digitales pulsadas modernas (o señales de salto de frecuencia) tales como las de dispositivos basados en Celular, Wifi, Ráfaga y GPS.

El Estado Mayor de la Defensa ha comprado una unidad, por unos 11.000 euros.

Analizador de espectro Oscor Green & Blue

“Es un analizador de espectro portátil con una alta velocidad de barrido y grandes ventajas para la detección de diferentes tipos de dispositivos electrónicos ocultos a lo largo de un amplio rango de frecuencias”, señala el Estado Mayor de la Defensa.

Su precio se dispara a los 60.000 euros, y se utiliza en “empresas que manejan información comercial, sensible y confidencial, organizaciones políticas, embajadas, organismos de gobierno y para cualquier tipo de actividad donde la privacidad sea un aspecto crítico”.

Equipo Orion HX Deluxe de alta potencia

Cuesta 25.000 euros, y “sobresale en la detección de circuitos modernos montados en la superficie en entornos de oficina normales”.

Se utiliza en “control de salas de juntas u oficinas corporativas para detectar equipos electrónicos no autorizados”, “búsqueda de dispositivos electrónicos ocultos o prohibidos, en áreas seguras”, “búsqueda de teléfonos celulares o dispositivos electrónicos en instalaciones de pruebas y análisis” y “protección a ejecutivos, celebridades y otros VIP de la vigilancia ilícita”.

Analizador telefónico Talan (versión 3.0)

Según los pliegos del contrato, “ofrece la más moderna tecnología disponible en análisis, inspección y pruebas de líneas y sistemas telefónicos, digitales y analógicos, para detección de transmisores y otros dispositivos de escucha”.

Se ha adquirido uno por 11.000 euros.

Dispositivo CAM-GX5

Este aparato de 7.000 euros “está diseñado para detectar y localizar transmisiones desde dispositivos móviles basados en teléfonos móviles, incluidos teléfonos móviles, teléfonos inteligentes, rastreadores de vehículos, puntos de acceso Wi-Fi, dispositivos de escucha GSM (errores) y cámaras inalámbricas 3G / 4G / 5G encubiertas”.

“Se puede utilizar en cualquier entorno donde los dispositivos móviles estén prohibidos, como salas de reuniones sensibles para comprobar si hay dispositivos ocultos, uso no autorizado de teléfonos móviles en oficinas, salas de examen, hospitales o prisiones y en vehículos para localizar los últimos dispositivos de rastreo ocultos”, explica el Estado Mayor de la Defensa.

Detector de ópticas iMEGA

Este aparato “emite un potente haz de luz infrarroja que se refleja desde la perspectiva de las cámaras ocultas y puede ser fácilmente detectado por el usuario del detector”.

Puede encontrar cámaras encubiertas encendidas, apagadas, conectadas o desconectadas.

Cuesta casi 8.000 euros.

Detector de radiofrecuencia Pro W10GX

Este detector de errores de banda ancha de bolsillo está diseñado “para detectar y localizar señales de los últimos dispositivos de escucha, rastreo, celular y de video ocultos”.

Encuentra dispositivos de alta frecuencia, así como aquellos que utilizan impulsos y ráfagas, como los rastreadores GPS. También sirve para revelar la ubicación de dispositivos analógicos específicos que contienen micrófonos.

Por último, la compra del Estado Mayor de la Defensa incluye también una cámara térmica Flir, por más de 6.000 euros.

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