“¿La Legión protegiendo Ceuta? No lo verán nuestros ojos legionarios”

Recuerdan que su despliegue encajaría en la Constitución y en la Ley de la Defensa Nacional, pero descartan que el gobierno les encargue vigilar la valla

Legionarios desfilando.

El salto de la frontera de Ceuta protagonizado por 602 inmigrantes la pasada semana fue uno de los más violentos que se recuerda. Las técnicas utilizadas por los subsaharianos para entrar en territorio español dejaron tras de sí 18 agentes heridos. Varios de ellos de consideración.

La Guardia Civil ya ha identificado ante un juez a los 602 inmigrantes, así como a los dieciocho agentes que resultaron heridos por el lanzamiento de excrementos con cal viva y el uso de aerosoles con mecheros a modo de ‘lanzallamas’.

Ahora se están revisando las imágenes captadas por las cámaras que hay instaladas en el perímetro de la doble valla fronteriza, para intentar identificar a quienes agredieron a los agentes de la Guardia Civil. Mientras, la Dirección General está enviando refuerzos del Grupo de Reserva y Seguridad para evitar que se produzcan nuevos saltos masivos.

Donde se están viviendo estas noticias con mucho interés en el acuartelamiento Serrallo-Recarga de la ciudad autónoma. Ahí tiene su base el Tercio Duque de Alba 2º de La Legión. La unidad militar más próxima a la valla fronteriza.

“¿La legión patrullando? No lo verán nuestros ojos”

Confidencial Digital se ha puesto en contacto con miembros de dicha unidad para conocer de primer mano cómo están viviendo esta situación. “Con mucha incredulidad y también con impotencia”.

Según aseguran, entre los legionarios se ha extendido la idea de que el Gobierno debería echar mano de ellos para patrullar y proteger la frontera. Sin embargo, saben que “no ocurrirá”. “No lo verán nuestros ojos legionarios” dicen.

“Hay demasiado complejo a la hora de recurrir a militares, no te digo ya a la Legión, en caso de crisis. No tiene buena venta política” argumentan.  Otra fuente con más de una década de servicio a la unidad es más contundente: “los que mandan no tienen arrestos de hacer algo así. Pero nosotros estamos listos”.

El ordenamiento legal lo permitiría

¿Tiene encaje legal un despliegue de militares en la frontera de Ceuta? ECD ha preguntado por ello a diversas fuentes militares y expertos legales. La respuesta es compleja. Para algunos, sí. Para otros, con una interpretación literal de las misiones adjudicadas por la Ley Orgánica de la Defensa Nacional, no.

Quienes defienden que una operación de vigilancia de las fronteras por parte de la Legión es posible hacen referencia en primer lugar a la propia Constitución española. Concretamente al artículo 104, que encarga a las Fuerzas Armadas “garantizar la seguridad ciudadana” y la “integridad territorial” del Estado.

Según esta interpretación, este mandato constitucional queda afianzado en la Ley Orgánica de la Defensa Nacional. En el capítulo dedicado a las misiones de las Fuerzas Armadas se hace mención a los tipos de operaciones que pueden realizar estas. Y entre ellas se citan actuaciones “de disuasión”, “en situación de crisis” y como respuesta a una agresión “en territorio nacional” .

Para quienes creen que no hay encaje legal para el despliegue de la Legión, el asunto queda claro si se entiende una agresión externa contra la “integridad territorial” como un ataque de otro estado o, según una “interpretación más actual del texto”, un grupo terrorista. “El salto de inmigrantes no es un ataque a la integridad territorial, por mucho que hayan resultado heridos algunos Guardias Civiles” defienden las fuentes legales consultadas.

Además, explican, la propia Ley de Defensa Nacional establece una serie de restricciones que harían imposible el despliegue de la Legión. “El texto habla explícitamente de vigilancia de espacios marítimos y espacios aéreos, pero no cita explícitamente la vigilancia terrestre”.

En lo que prácticamente todas las voces consultadas coinciden es que, políticamente, parece muy poco probable, casi imposible, que la Legión entre dentro de los planes de respuesta del gobierno Sánchez a la crisis de Ceuta.