Defensa

La Ley de Memoria Democrática amenaza nombres “franquistas” en cuarteles y unidades militares

Calles del arsenal de Ferrol dedicadas a marinos del bando sublevado de la Guerra Civil, la bandera de la Legión “Comandante Franco”... podrían ser rebautizadas

Desfile de la Armada en el Arsenal de Ferrol.
photo_camera Desfile de la Armada en el Arsenal de Ferrol.

El cambio de ministros del Gobierno que hizo público Pedro Sánchez el pasado sábado 10 de julio tuvo a Carmen Calvo como una de las grandes protagonistas. La hasta entonces vicepresidenta primera había sido la ‘número dos’ del Ejecutivo desde que el PSOE llegó a La Moncloa en junio de 2018.

Calvo deja el Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática cuando estaba a punto de aprobar en Consejo de Ministros el Proyecto de Ley de Memoria Democrática. Se trataba de uno de los proyectos estrella de la vicepresidenta primera, que vendría a elevar las exigencias sobre eliminación de vestigios del franquismo respecto a lo que estableció la Ley de Memoria Histórica aprobada en 2007 por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

El Consejo de Ministros aprobó en 2020 el anteproyecto de ley, que durante meses ha sido objeto de propuestas y alegaciones, incluidas las del CGPJ que ha puntualizado varios aspectos. El Ministerio de la Presidencia informó a partidos y asociaciones por la Memoria Histórica que estaba a punto de llevar el texto al Consejo de Ministros, incluso se habló de este martes 13 de julio.

Sin embargo, el relevo de Carmen Calvo por Félix Bolaños ha paralizado, al menos por el momento, la discusión de este ley de hondo calado ideológico.

Pregunta sobre el Arsenal de Ferrol

Sobre esta ley, cabe señalar que hace un tiempo el Gobierno avanzó sus intenciones en lo que afecta a las Fuerzas Armadas, un ámbito donde siempre ha habido polémica sobre la simbología y las distinciones que aún recuerdan a Franco y a militares vinculados con la sublevación de julio de 1936 y con la dictadura.

A cuenta de este mismo asunto, Jon Iñarritu, diputado de EH Bildu en el Congreso, presentó una pregunta parlamentaria al Gobierno para respuesta por escrito. Iñarritu incluyó dos cuestiones:

-- “¿Cuáles son los nombres y denominaciones de las diferentes calles, edificios y zonas de la Base del Ferrol?”.

-- “¿Cuáles de ellas están dedicadas a franquistas o a hechos relativos al franquismo?”.

Al parecer, el diputado independentista vasco ya había solicitado esa información, y el Gobierno no le había dado respuesta.

“Nuevas previsiones” en la futura ley

Finalmente el Gobierno sí dio respuesta a Iñarritu. Desgranó que “las calles del Arsenal de Ferrol tienen los nombres de Almirante Fernández Martín, Soldado Lois, Almirante Vierna, Salvador Moreno, Marqués de Alborán, Cándido Pérez, González-Llanos, Crucero Baleares y Almirante Honorio Cornejo”.

Explicó el Ejecutivo que “al amparo de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la dictadura, se revisaron los nombres, los actuales recuerdan a miembros de la Armada o buques con vinculación con la ciudad de Ferrol y con la Armada”.

Es decir, que en su día se hizo una revisión, se cribaron los nombres y se entendió que todos esos citados, los nombres actuales de las “calles” internas del Arsenal de Ferrol, cumplían la Ley de Memoria Histórica.

Sin embargo, el Gobierno de Pedro Sánchez añadió en esa respuesta parlamentaria un apunte: “Finalmente se indica que el Gobierno ha aprobado un anteproyecto de Ley de Memoria Democrática, en el que se incluyen nuevas previsiones respecto a las cuestiones planteadas”.

Es decir, abre la puerta a que haya novedades que afecten a las denominaciones de ubicaciones de bases militares.

El crucero ‘Baleares’ y marinos sublevados

Cabe señalar que ya el Ministerio de Defensa ha borrado algunos de los nombres de las calles del Arsenal de Ferrol, pero en otros lugares.

El pasado mes de mayo, el Boletín Oficial del Ministerio de Defensa hizo oficial el cambio de nombre del colegio de Pontevedra “Salvador Moreno”, dependiente de la Armada. Pasó a llamarse Colegio Juan Sebastián Elcano.

Salvador Moreno fue un marino de Ferrol que participó en la Guerra Civil en el bando sublevado. Al acabar el conflicto, Franco lo nombró ministro de Marina.

El Ayuntamiento de Pontevedra eliminó el nombre de Salvador Moreno de la calle donde estaba ese mismo colegio, y Defensa lo cambió hace meses. Queda su nombre en el callejero propio, interno, del Arsenal de Ferrol, una de las principales bases de la Armada.

Otras denominaciones también hacen referencia a militares y a buques que participaron en la Guerra Civil de 1936-1939 en el bando sublevado. Es el caso del “Soldado Lois”: Manuel Lois García era infante de Marina, embarcó en octubre de 1936 en el crucero ‘Baleares’ y murió en el combate del cabo Cherchel en 1937, cuando sufrió graves quemaduras al evitar que una caja incendiada hiciera explotar otra de proyectiles. Murió la noche siguiente y fue condecorado con la Medalla Naval individual y con la Cruz laureada de la Real y Militar Orden de San Fernando.

Ese buque, el crucero ‘Baleares’, y su almirante, el almirante Vierna, tienen también calle propia en el arsenal de Ferrol. El ‘Baleares’ fue ensalzado por el banco sublevado y la dictadura franquista como un símbolo de su heroísmo en la Guerra Civil.

El almirante Honorio Cornejo Carvajal fue ministro de Marina en la dictadura de Miguel Primo de Rivera, y tras estallar la Guerra Civil, fue encarcelado en el Madrid republicano y murió en la cárcel en 1937.

Pedro Fernández Martín sí participó en la guerra, en el bando sublevado, y fue ascendiendo mientras prestó servicio en distintos buques a lo largo de la contienda. También fue enviado por el régimen a colaborar con la marina de guerra de Adolf Hitler.

El Marqués de Alborán, Francisco Moreno Fernández, se unió a la sublevación contra el gobierno del Frente Popular y a los pocos días fue nombrado “Jefe de la Flota Nacional, cargo que desempeñó hasta el final de la guerra”.

Cándido Pérez -cuyo nombro bautizó un patrullero de la Armada- fue un alférez maquinista fusilado por las tropas republicanas durante la Guerra Civil tras ser apresado en Bilbao.

Por tanto, la referencia del Gobierno a que la próxima Ley de Memoria Democrática incluye “nuevas previsiones respecto a las cuestiones planteadas” sobre las calles del Arsenal de Ferrol, apunta a que alguna de ellas pueda ser eliminada por llevar el nombre de buques o marinos que participaron en la Guerra Civil del lado de Franco.

La nueva ley, más exigente

Confidencial Digital ha consultado el último borrador enviado a partidos y asociaciones desde el ministerio, en fechas recientes. Es una ley mucho más extensa que la vigente Ley de Memoria Histórica de 2007: tiene 65 artículos, frente a 22, y sobre todo, establece una serie de requisitos con los que elementos “franquistas” que se salvaron de la retirada, ahora serán eliminados una vez se apruebe.

La Ley de Memoria Histórica actual sólo incluye un artículo sobre “Símbolos y monumentos públicos”, el 15. Establece que “las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. Entre estas medidas podrá incluirse la retirada de subvenciones o ayudas públicas”.

Otros puntos del mismo artículo precisan el alcance del primero: “Lo previsto en el apartado anterior no será de aplicación cuando las menciones sean de estricto recuerdo privado, sin exaltación de los enfrentados, o cuando concurran razones artísticas, arquitectónicas o artístico-religiosas protegidas por la ley”, “El Gobierno colaborará con las Comunidades Autónomas y las Entidades Locales en la elaboración de un catálogo de vestigios relativos a la Guerra Civil y la Dictadura a los efectos previstos en el apartado anterior”...

El anteproyecto de Ley de Memoria Democrática que estaba a punto de llegar al Consejo de Ministros se detiene mucho más en este asunto.

El Capítulo IV lleva por título “Del deber de memoria democrática”, e incluye, por ejemplo, la Sección 1ª “Símbolos, elementos y actos contrarios a la memoria democrática”, y la Sección 2ª “Distinciones, condecoraciones y títulos”.

“Exaltación de la sublevación militar”

Principalmente trata el tema de los vestigios franquistas el artículo 35, “Símbolos y elementos contrarios a la memoria democrática”.

Su redacción es mucho más extensa que la del artículo 15 de la Ley de Memoria Histórica, y además incluye cambios notables.

-- “1. Se consideran elementos contrarios a la memoria democrática los escudos, insignias, placas y cualesquiera otros elementos u objetos adosados a edificios públicos o situados en la vía pública en los que se realicen menciones conmemorativas en exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar y de la Dictadura, de sus dirigentes, participantes en el sistema represivo o de las organizaciones que sustentaron al régimen dictatorial”.

-- “2. Asimismo, serán considerados elementos contrarios a la memoria democrática las referencias realizadas en topónimos, en el callejero o en las denominaciones de centros públicos realizados en exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar y de la Dictadura, de sus dirigentes, participantes en el sistema represivo o de las organizaciones que sustentaron al régimen dictatorial”.

-- “3. Las administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias y territorio, adoptarán las medidas oportunas para la retirada de dichos elementos”.

-- “4. Cuando los elementos contrarios a la memoria democrática estén ubicados o colocados en edificios de carácter público, las instituciones o personas jurídicas titulares de los mismos serán responsables de su retirada o eliminación”.

-- “6. Lo previsto en los apartados anteriores no será de aplicación cuando las menciones sean de estricto recuerdo privado, sin exaltación de los enfrentados, o cuando concurran razones artísticas o arquitectónicas protegidas por la ley.

-- “A efectos de lo dispuesto en el párrafo anterior, concurrirán razones artísticas cuando se trate de elementos con singular valor artístico que formen parte de un bien integrante del Patrimonio Histórico Español. Únicamente se considerará que concurren razones arquitectónicas cuando el elemento sea fundamental para la estructura del inmueble, de tal modo que su retirada pudiera poner en peligro la estabilidad del inmueble o cualquier otro aspecto relativo a su adecuada conservación”.

Topónimos, callejeros, centros públicos...

Hasta ahora se establecía “la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. Entre estas medidas podrá incluirse la retirada de subvenciones o ayudas públicas”.

La futura Ley de Memoria Democrática, tal y como estaba a punto de aprobarse antes del cese de Carmen Calvo y su relevo por Félix Bolaños, ya no habla de la Guerra Civil, sino “de la sublevación militar”.

Es un punto relevante. Acogiéndose a la redacción sobre “exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil”, por ejemplo del Ayuntamiento de Madrid ha retirado placas a Francisco Largo Caballero, por haber sido presidente del Gobierno de la Segunda República durante la Guerra Civil.

Cuando se apruebe la ley, sólo se perseguirán los nombres de miembros del bando sublevado y de la dictadura.

En todo caso, se establece que se han de eliminar “las referencias realizadas en topónimos, en el callejero o en las denominaciones de centros públicos realizados en exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar y de la Dictadura, de sus dirigentes, participantes en el sistema represivo o de las organizaciones que sustentaron al régimen dictatorial”.

En esta nueva categoría se podría considerar a numerosos militares, que siguen teniendo placas o elementos de recuerdo en bases, cuarteles y unidades de las Fuerzas Armadas, y que participaron en la Guerra Civil en el bando sublevado o que fueron militares durante la dictadura de Franco.

Bandera “Comandante Franco” de la Legión

Distintos generales han sido causa de polémicas por referencias en cuarteles y unidades militares, pero sobre todo es la figura de Franco la que sigue provocando críticas desde la izquierda a las Fuerzas Armadas.

Como ya se contó en estas páginas en julio de 2020, el diputado de EH Bildu antes mencionado inquirió por escrito al Gobierno sobre la “Bandera Comandante Franco” de la Legión. Pedía explicaciones sobre por qué lleva ese nombre la Iª Bandera “Comandante Franco” del Tercio “Gran Capitán” 1º de la Legión, con sede en Melilla.

Lo cierto es que se distinguió por primera vez con ese nombre a una bandera de la Legión en diciembre de 1936, en plena Guerra Civil. La IXª Bandera se mantuvo con el nombre “General Franco” hasta que fue disuelta en 1994 para formar la Bandera de Cuartel General de la Brigada de la Legión. A cambio, la Iª Bandera “Casa de Borgoña” fue rebautizada con el nombre de Franco, pero no como general sino como “Comandante Franco”.

Hay que recordar que Francisco Franco fue uno de los colaboradores más cercanos a José Millán-Astray cuando éste fundó la Legión en 1920, hace ahora cien años. Como comandante, Franco asumió a los pocos meses el mando de la primera bandera, de las tres que formaban entonces el Tercio. Combatió con ella en África, y al frente de esa Iª Bandera fue uno de los responsables del socorro a Melilla, cuando las cabilas rifeñas amenazaron la ciudad española tras el Desastre de Annual. Después Franco llegó a dirigir la Legión en 1923, al morir Rafael de Valenzuela, el primer sucesor de Millán Astray.

La respuesta del Ministerio de Defensa sobre este asunto llegó de forma verbal, no escrita. La subsecretaria de Defensa, Amparo Valcarce, respondió en una comparecencia en la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados.

Valcarce dio a entender que el Ministerio de Defensa se estaría planteando cambiar el nombre de esa bandera de la Legión. Eso sí, dijo que conforme a la Ley de Memoria Histórica de 2007 se hizo “un inventario de elementos y símbolos localizados en diferentes departamentos para su retirada”, y entre 2009 y 2010 “se trabajó sobre un total de 410 símbolos y se han modificado 11 denominaciones de bases, acuartelamientos o establecimientos”.

Emplazó a la futura Ley de Memoria Democrática para decidir qué hacer con la Iª Bandera “Comandante Franco” del Tercio “Gran Capitán” 1º de la Legión.

En los últimos meses se han suscitado diferentes polémicas que han tenido como común denominador que daban la imagen de que las Fuerzas Armadas son un reducto de nostálgicos del franquismo. En muchos casos se denunciaba la persistencia de nombres, símbolos o celebraciones de efemérides elogiosas con el franquismo o con el bando sublevado en la Guerra Civil.

Fruto de este goteo de polémicas, se retiraron numerosas efemérides de la base de datos del Ejército de Tierra.

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