Defensa

El misterioso vuelo Moscú-Caracas de un Boeing 777 ruso en plena crisis de Maduro

El avión pertenece a un consorcio ruso con intereses en Turquía, país que desde hace meses recibe oro venezolano para ser refinado y pagar las deudas del régimen

La aeronave rusa, aparcada en el aeropuerto de Caracas.
photo_cameraLa aeronave rusa, aparcada en el aeropuerto de Caracas.

A las 1:53 horas de la madrugada del lunes al martes, 20:53 hora local venezolana, un Boeing 777 procedente de Moscú tomaba tierra en el aeropuerto de Maiquetia, en Caracas. Desde su despegue en la pista del aeropuerto ruso de Vnukovo, su ruta de casi 10.000 kilómetros fue seguida con mucha atención por expertos y aficionados al control aéreo y a la gestión del tráfico de aeronaves.

Bastantes plataformas permiten actualmente la visualización y seguimiento de las rutas que toma prácticamente cualquier avión en todo el planeta, sea civil o militar. Incluso drones. Estas herramientas permiten conocer datos como la hora y el lugar de despegue, la trayectoria, altura, velocidad, destino...

Esas son las herramientas que han utilizado buena parte de la comunidad para seguir, en tiempo real, el avance de un Boeing 777 ruso sobre el Atlántico. El vuelo planteaba algunas incógnitas. Según algunas informaciones, iba vacío, sin pasajeros, y llevaba a bordo dos tripulaciones.

Otro detalle relevante, según apuntó el periodista venezolano Rafael Fuenmayor (editor de Univisión), es que la aeronave no quedó aparcada en la Terminal internacional, sino en una pista auxiliar del aeropuerto. Una zona próxima a la zona en la que opera el avión presidencial de Maduro y donde normalmente llegan los vuelos con delegaciones oficiales a bordo.

Un aeropuerto desde el que no opera la aerolínea

El vuelo partió del aeropuerto moscovita de Vnukovo, el tercero más importante de la ciudad. Esta es otra anomalía porque la base de operaciones de Nordwind Airlines, la aerolínea que operaba este avión, está establecida en Sheremetyevo.

La web de la compañía, como ha comprobado ECD, no ofrece ninguna ruta que comience en Vnukovo. Ni tampoco tiene ninguna conexión con Caracas. Ni con ninguna otra ciudad venezolana. Eso sí, la misma aerolínea -especializada en vuelos chárter- realizó un vuelo similar a principios del pasado mes de diciembre del que tampoco han trascendido detalles.

Estas circunstancias han llevado a especular sobre la misión de la aeronave. Podría tratarse de un vuelo especial encargado por el gobierno ruso o por alguna de las compañías privada rusas que operan en Venezuela.

Repatriando trabajadores o diplomáticos rusos

Uno de los usos que podría darse a este avión sería la repatriación de trabajadores o funcionarios de la legación diplomática rusa en Venezuela. La aeronave tiene capacidad para 277 pasajeros.

Cabe recordar que Rusia tiene desplegados en Venezuela decenas de diplomáticos y asesores militares. El pasado mes de diciembre, el ministro de Defensa venezolano aseguró que el país se estaba “preparando para defenderse” durante la recepción a una flota de bombarderos estratégicos rusos que se desplazó a Caracas para realizar ejercicios militares. También hay decenas de técnicos de mantenimiento de la empresa Shukoi, que fabrica los cazas Su-30MK2 para la fuerza aérea venezolana.

En el sector petrolífero, Rusia también tiene varias firmas operando en territorio venezolano con personal ruso. La más importante es Rosneft, que trabaja en el país junto con la compañía pública Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA). Esta misma semana, la administración Trump decidió congelar los fondos y cuentas bancarias que PDVSA dispone en Estados Unidos.

Llevarse el oro a Moscú

Otra de las hipótesis que se maneja entre quienes han seguido con atención este vuelo es que la aeronave haya viajado hasta Caracas para extraer del país, por orden del gobierno venezolano, parte de las reservas de oro.

La teoría parte de una base real: esta misma semana, el Banco de Inglaterra bloqueó la retirada de 1.200 millones de dólares en oro que el estado venezolano tiene depositados allí. En total, Venezuela dispone de 8.000 millones en oro ubicado fuera de sus fronteras.  Una buena parte de esas reservas se encuentra en Turquía. La elección de este país tiene su explicación.

En 2018, el gobierno venezolano comenzó a encargar a Turquía el refinamiento del oro que las compañías mineras públicas extraen de los yacimientos situados en la franja del Orinoco. En la extracción también colaboran –por invitación de Maduro- compañías rusas.

Un dato más alimenta las especulaciones en esta dirección: la aerolínea Nordwind Airlines es propiedad –al 100 por cien- del grupo Pegas Touristik, un touroperador turístico ruso con amplias líneas de negocio en Turquía.

Armas, equipos de operaciones especiales...

También circulan otras explicaciones al vuelo, pero la mayoría de ellas no tienen ningún indicio objetivo como respaldo. Entre estas se incluye que el avión transportase equipos de operaciones especiales para ayudar a Maduro a mantener el poder, o que fuera utilizado para el traslado de armamento para la defensa del régimen en caso de conflicto bélico.

En este último punto, cabe recordar que Venezuela es el mayor importador de armamento ruso de toda América Latina. Lo que más preocupa a Estados Unidos y a la inteligencia militar es la presencia de más de 5.000 Igla-S, un misil antiaéreo personal, de origen ruso, capaz de derribar un avión comercial. La venta de estos sistemas de Rusia  a Venezuela está acreditada por el Registro de Armas Convencionales de las Naciones Unidas.

ECD se ha puesto en contacto con la embajada rusa en España para tratar de conocer si el vuelo del Nordwind fue un encargo de la Federación Rusa a la compañía y más detalles sobre el mismo. Al momento de cerrar esta edición no se había recibido respuesta.

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