Defensa

Navantia no construirá cuatro submarinos para Holanda porque el S-80 aún no es “un producto probado”

El Ministerio de Defensa neerlandés ha excluido a la empresa española y mantiene en el concurso a empresas alemanas, francesas y suecas

Prototipo del submarino S-80.
photo_cameraPrototipo del submarino S-80.

Navantia se queda sin construir cuatro S-80 holandeses. La marina real (Koninklijke Marine) y el Ministerio de Defensa de los Países Bajos han decidido excluir a la empresa naval española del proceso para encargar la construcción de submarinos.

De hecho, Navantia es la única de las cuatro empresas que optaban a este contrato que no ha sido seleccionada para continuar en el proceso de licitación.

Confidencial Digital ha consultado la carta que la secretaria de Estado de Defensa del gobierno holandés, Barbara Visser envió hace unas semanas al parlamento (los Estados Generales) para informar sobre la marcha del proceso de adquisición de cuatro submarinos.

Ninguna de las cuatro ofertas concita un apoyo total dentro del Ministerio de Defensa, por lo que continuará el concurso para elegir a la empresa naval encargada de la construcción. La principal novedad es que de las cuatro compañías que optaban a quedarse con este contrato, ya sólo quedan tres.

En la misiva de la secretaria de Estado de Defensa de Holanda se especifica que el Ministerio de Defensa neerlandés ha decidido excluir a Navantia del proceso de licitación.

El S-80 no está probado

En la propia empresa naval española de capital público confirman a ECD que el intento de Navantia de conseguir el encargo de 4 submarinos para la Marina Real holandesa no ha fructificado.

Apuntan que uno de los requisitos que plantearon últimamente las autoridades holandesas era que el modelo de submarino que presentaran las empresas interesadas tenía que ser “un producto probado”.

Eso habría terminado por apear a Navantia de la puja por conseguir el contrato, ya que los S-80 para la Armada española aún se encuentran en proceso: tanto el S-81 ‘Isaac Peral’ como el S-82 aún se encuentran en las gradas de la nave de armamento de submarinos del astillero de Cartagena, y si bien en el primer caso ya se ha cerrado el casco, no se pondrá a flote hasta el mes de octubre.

Según la información recabada por ECD, Holanda ha preferido optar por empresas que ofrecen modelos de submarino que ya están, incluso llevan años, navegando para distintas marinas.

En la carta enviada al parlamento holandés, la secretaria de Estado de Defensa detalló que además del análisis coste-beneficio de las ofertas presentadas, Holanda también valoró los astilleros más adecuados para construir sus cuatro submarinos.

Fue en ese punto en el que descartó a Navantia, ya que las características que ofrecía no encajaban en los requerimientos que buscaban las autoridades neerlandesas.

Se mantienen en la puja la francesa Naval Group (la antigua DCNS, que desarrolló la clase Galerna de los submarinos S-70 españoles),  la alemana ThyssenKrupp Marine Systems, y la sueca Saab Kockums Naval Solutions.

Alianza con una empresa holandesa

El hecho de haber sido ‘convocada’ a presentar su oferta a este proceso de adjudicación fue acogida por Navantia con satisfacción, ya que demostraba que la empresa pública naval española empezaba a ser tenida en cuenta por armadas extranjeras que buscan incorporar submarinos.

Además, en los últimos meses Navantia había tratado de reforzar su posición en el concurso abierto por el gobierno de los Países Bajos mediante la búsqueda de alianzas con empresas locales del país.

Contactó con distintas empresas, y llegó a firmar un memorando de entendimiento con Huisman Equipment para desarrollar el proyecto al que optaba con el Ministerio de Defensa holandés.

La mala fama de los problemas del S-80

Tal y como se contó en estas páginas, fuentes internas de la compañía ya reconocían hace meses que aunque “tecnológicamente, la oferta de Navantia es muy superior a prácticamente todos sus competidores”, al mismo tiempo había que asumir que la del S-80 era “una tecnología que aún no ha sido probada y que todavía arrastra cierta mala fama por los contratiempos en su construcción”.

Es más, esa “mala fama” también la habrían tratado de extender algunos de los potenciales competidores en el concurso con el que Holanda busca incorporar cuatro submarinos con los que sustituir a los que ya tiene, de la clase Walrus.

Cabe recordar que el diseño y construcción de los submarinos de la clase S-80 en los astilleros de Navantia en Cartagena han sido un auténtico quebradero de cabeza para la empresa naval, para la Armada española y para el Ministerio de Defensa.

Los problemas en su construcción, desde las dificultades para mantenerse a flote, circularon con profusión y han ido retrasando la botadura de los submarinos, y todas esas noticias no sólo se han conocido en España, sino también en el extranjero y por parte tanto de otras empresas de construcción de buques como de las marinas de otros países.

Comentarios
Somos ECD
¿Quieres formar parte de ECD?