Defensa

Robles asciende y confirma como inspector de Sanidad de la Defensa a un general farmacéutico

El nombramiento provisional de Juan José Sánchez Ramos ya provocó el estupor entre los generales médicos y suscitó una carta de rechazo

El general Sánchez Ramos, inspector general de Sanidad de la Defensa, y Margarita Robles.
photo_camera El general Sánchez Ramos, inspector general de Sanidad de la Defensa, y Margarita Robles.

La solución transitoria se ha convertido en definitiva. El Consejo de Ministros aprobó este martes nombrar como inspector general de Sanidad de la Defensa por primera vez a un general farmacéutico, y no médico, como hasta ahora había ocurrido en el organismo que dirige la Sanidad Militar.

A propuesta de la ministra de Defensa, Margarita Robles, se aprobaron dos reales decretos: uno asciende a general de División al general de Brigada farmacéutico Juan José Sánchez Ramos, y otro lo nombra “Inspector General de Sanidad de la Defensa”.

Sánchez Ramos ocupaba el cargo en comisión de servicio por decisión de Robles desde que en abril la ministra cesó al general de División médico Antonio Ramón Conde Ortiz del puesto de inspector general de Sanidad de la Defensa, después de distintas polémicas que ha afectado a la Sanidad Militar, como las órdenes de vacunación por las que se inmunizó el JEMAD en enero.

El nombramiento, por entonces provisional, de Juan José Sánchez Ramos ya provocó la reacción interna de muchos oficiales y oficiales generales médicos. Se hablaba internamente de movimientos de protesta: cartas a la ministra, amenazas de dimisiones, y un profundo malestar entre los médicos militares, sobre todo en los empleos más altos.

Vozpópuli desveló la carta que el general de brigada médico José María Delgado Pérez, actual jefe de Sanidad dentro del Estado Mayor de la Defensa (EMAD), envió en mayo a Margarita Robles.

Se trataba de un escrito en el que cuestionaba la idoneidad del nuevo jefe provisional de la Inspección General de la Sanidad Militar, el general de brigada farmacéutico Juan José Sánchez Ramos. La carta del jefe de Sanidad del EMAD cayó como una bomba en la Sanidad Militar, hasta el punto que se dio por supuesto el cese fulminante de José María Delgado, que sin embargo no llegó a producirse.

Una de las críticas del general Delgado ponía en duda que un general farmacéutico, como Sánchez Ramos, presidiera la Junta Médico Pericial Superior, el órgano de asesoramiento y coordinación en materia de medicina pericial en el ámbito de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil.

Hasta ahora, ese organismo estaba formado sólo por generales médicos, y la entrada de un farmacéutico, además para presidirla, suscitó reacciones contrarias de algunos de sus miembros. De hecho, hay quien apunta que los perjudicados por decisiones de esta Junta Médico Pericial Superior podrían impugnar sus acuerdos precisamente por este asunto.

Al menos se ha celebrado una reunión de esta junta con el general de Brigada Sánchez Ramos al frente. Y algunas fuentes señalan que en esa cita se habrían enfrentado el inspector general de Sanidad, Juan José Sánchez Ramos, y el general José María Delgado.

Generales médicos veían el nombramiento de un farmacéutico para dirigir la Inspección General de Sanidad de la Defensa como una “disfunción” y un gesto contra los médicos. Señalaban que “quien está en primera línea de contacto con el enemigo es el médico, no el farmacéutico”, y por ello, el peso de la Sanidad Militar recae en los médicos, y no en los farmacéuticos: “Vulnera el espíritu del Cuerpo Militar de Sanidad, donde el médico es el responsable de la curación del soldado”, señala otro oficial médico.

Toda esta polémica, aseguran altos mandos de la Sanidad Militar, estaba abonando una “desmoralización tremenda” entre los médicos militares, descontentos con la gestión del ministerio con sus mandos operativos.

También los hay que lamentaban que sólo hubiera sido un general médico, José María Delgado, el que se atreviera a dar el paso de escribir a la ministra Margarita Robles para expresar su disconformidad con las decisiones que se están tomando con la Inspección General de Sanidad de la Defensa y con otros puestos de la Sanidad Militar.

Eso sí, también hay algunos médicos del Cuerpo Militar de Sanidad que aplauden el giro dado por la ministra de Defensa: señalan que era necesario un cambio, ante la gestión que distintos generales médicos han llevado a cabo en los últimos años este ámbito de las Fuerzas Armadas.

El liberal Justin Trudeau gana las elecciones en Canadá sin la mayoría que esperaba

Comentarios
Somos ECD
¿Quieres formar parte de ECD?