Denuncias de los lectores

Tanto están cambiando el mundo, que lo han vuelto del revés. La clase política tiene perdido el norte, no se acuerdan nunca para qué son elegidos y siempre se amparan en discursos sociales

De un tiempo a esta parte, uno no sabe muy bien a qué atenerse para vivir en el mundo que nos ha tocado, todo nos lo están poniendo manga por hombro, absolutamente todo, cualquier aspecto de la vida, por cotidiano y poco importante que éste pueda parecer ha pasado antes por el tamiz de la clase política, y claro, todo lo legislan, hasta cuando tiene uno que bostezar, ir al baño, o mostrarse un poco más cariñoso con su señora.

Pero el tema no acaba ahí simplemente, eso es anecdótico, lo importante, lo de calado son otras cosas, que por otra parte afectan a nuestra vida, porque antes tocan a nuestro bolsillo.

Resulta que ahora estamos en crisis, una brutal crisis, el mundo inmobiliario se ha ido al garete, por la letrina, el mundo financiero, como basaba sus estructuras básicamente en el anterior, le ha seguido de cerca y claro, el mundo de la venta automovilística lo mismo, así como otros sectores.

Hace mucho tiempo, alguien del mundo futbolístico, aconsejaba a los jugadores invertir sus desorbitadas ganancias en ladrillo y así lo hicieron muchos, era un valor seguro. Hace menos un empresario español, contaba en su nómina personal con unas ganancias en el año 2007 de 87 millones de euros, pero para él solo, para su casa, muy superior a todo lo que ganaban juntos los empleados de sus empresas, y poco más tarde pedía a la clase política que le reflotaran económicamente la empresa ya que si no se iba al traste, no recuerdo si lo consiguió, pero creo que no.

No importa, enseguida llegó el mundo financiero, los bancos y dijeron o nos reflotáis o nos hundimos, pero con nosotros se hundirá mucha gente, quebrará el sistema y con él vosotros. Y claro!, como alma que lleva el diablo, la clase política corrió en socorro del sistema, inflando de dinero al sector financiero para que reactivara la economía nacional, pero el sector financiero parece que lo que ha hecho es lavarse la cara a sí mismo, y a los demás, “que les den tila”. Otro tanto ha podría pasar con el mundo del automóvil.

Pero cuando los pisos que financiaban los bancos con sus hipotecas costaban literalmente parte de un riñón y medio corazón, cuando para pagar un piso, una familia empleaba dos o tres generaciones de sus miembros, y ganaban dinero a espuertas no se apiadaron de nadie, llenaron sus bolsillos y se fueron de vacaciones a Punta Cana.

La clase política tiene perdido el norte, no se acuerdan nunca para que son elegidos y siempre se amparan en discursos sociales, y se les llena la boca con la palabra democracia y el estado de derecho, con los derechos de los ciudadanos y las relaciones internacionales, así como en campañas electorales, y en tirarse los trastos unos a otros, sin arreglar en profundidad la vida de sus ciudadanos, sin hacer que la política esté para lo que debe, que no es otra cosa que servir al ciudadano, y no al contrario como hacen.

Ellos se compran trajes, pagan sus segundas residencias o van a cenas de trabajo, que raras veces pagan, ellos mienten a la gente, ellos venden sus sistema de vida como el mejor, pero de puertas adentro de sus casas hacen que sus hijos vivan de otra manera, incluso los llevan a otros colegios distintos.

Ellos han permitido que por pisar una raya continua puedas ir a la cárcel y después tiren la llave al mar, pero si violas y matas a una chica de 17 años, puedas tener en jaque a todo el sistema y a lo peor salir diciendo que es mentira que la mataste, (¿dónde está el cadáver?).

Si eres de piel aceitunada y pelos largos, pantalón de campana, puedes atropellar a alguien, matarlo, fugarte, esconder el coche y decir que ha sido tu primo y salir airoso de la situación, pagando tan solo un año de cárcel.

Ellos que mataron a Montesquieu hace mucho tiempo, pueden permitir que la justicia ande como anda. Que si pides amparo judicial, no te hagan mucho caso, pero luego hay señores jueces investigando delitos cometidos por señores muertos, o muy lejanos, de allende los mares, y cualquier día les veo imputando un delito de genocidio a los meteoritos que acabaron con los dinosaurios.

Y este mal de la clase política y dirigente, no es solo patrio, no hablemos de algunos parlamentarios británicos que no pagan ni el café de media mañana de su bolsillo, ah!, ¿que esto no es cierto?, claro, ellos toman te.

Y volviendo al mundo judicial, se me ocurre que dado el principio de jurisdicción universal, se podría encausar a los criminales de las Islas Feroés, donde matan delfines por deporte, o a los responsables de de las matanzas de focas en los polos, incluso voy mas allá, hay países donde se lapida a una mujer por el hecho de yacer con un barón que no sea su esposo, y otros en los que las niñas son sometidas a ablación porque así lo reconoce su religión. Todo eso lo deberíamos de investigar, donde iría el mundo si no, al no esclarecer todo eso. Yo me pregunto algunas veces que si en otros países no hay sistema judicial, que si no tienen jueces, policía o cosas así. A lo mejor somos los únicos, y resulta que hemos inventado las instituciones y la democracia. También deberían de enjuiciar a los Reyes Católicos, por echar de España a los judíos (perdón por lo de España, ya sé que entonces no existía), y por haber echado a los árabes de su amada Al Ándalus en un gesto de autoritarismo sin igual, de nacionalismo sin control.

Que haremos cuando nuestra hija nos diga: Papá, mamá (siempre y cuando se nos denomine así, que a punto estuvimos de ser progenitor A y progenitor B), tengo que abortar, si, hemos pasado en poco tiempo, del “me tengo que casar”, al “voy a abortar, porque lo he decidido yo”, y ni siquiera podremos preguntarle si ha bebido, porque lo tiene prohibido, o fumado drogas por la misma razón, estará usando de su santa voluntad, muy a riesgo de no tenerla formada aún.

Nuestros jóvenes ya no quieren estudiar, ya no quieren trabajar (se gana poco trabajando), están instaurados en la cultura del pelotazo, quieren ser futbolistas, proxenetas, políticos o narcos. “donde va usted a parar”. Ah!, y cantantes, quieren ser cantantes a toda costa, que esos viven muy bien, y con una sola canción, viven, luego con los royalties, eso sí lo mismo da decir merde, que verde, al fin y al cabo suena parecido, ¿no?

Y la clase política volcada, como siempre en que si se usan aviones para ir a mítines, o que si tu lo hiciste más, en que si la gripe A es culpa tuya o mía, y en que si el Yakolev 42, cayó en Turquía, ¡a mí que me cuentas!.

Se reúnen en grupos que normalmente denominan “G”, y con un número que depende de las personas que acuden de pie o sentadas me parece, (“no lo entiendo, pero creo que eso es muy importante”). Y entonces hablan de que hay que restablecer todo tipo de órdenes en el mundo, orden en lo económico, en lo social, en lo político, en el mundo de la empresa, acabar con los paraísos fiscales, y con la impunidad de ciertos delitos. Pero eso si antes de hablar de todo eso, seguro que se molestan en preguntar cuánto van a cobrar por la asistencia a esas reuniones.

La política debe de ser el camino, para conseguir la convivencia y la felicidad del pueblo, no para que los políticos vivan como nadie y ganen dinero con ello, ¿he dicho dinero?, si dinero, los hay que ganan 80.000, 75.000, o 200.000 euros al año, eso sin contar asistencias a comisiones delegadas de grupos participados por las administraciones que representan. Y luego tienen la cara de decir que trabajan 16 horas diarias.

¡Y todavía me piden que el próximo día 7 vaya a votar!

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