Dinero

Emilio Botín ya tiene solucionados los 3.000 despidos tras la fusión Santander-Banesto: las jubilaciones de cada año, más bajas incentivadas y recolocaciones alcanzan esa cifra

El Banco Santander ha trazado su hoja de ruta para llevar a cabo los alrededor de 3.000 despidos en el grupo, el 10% de su plantilla en España, tras la absorción de Banesto. Las fórmulas elegidas para alcanzar esas salidas serán las jubilaciones que se producen cada año, las recolocaciones en otras unidades del banco y las bajas incentivadas.

Según ha sabido El Confidencial Digital de fuentes financieras conocedoras del proceso, el Banco Santander ya ha decidido el procedimiento de salida del grupo de casi el 10% de su plantilla en España, unos 3.000 empleados, tras la absorción de Banesto.

El vídeo del día

Los PGE incluyen una inversión pública social histórica de 239.765 millones.

Su plan, que ya ha sido trasladado a los sindicatos, pasa por resolver estos despidos a través de prejubilaciones, recolocaciones en otras unidades del grupo en España o en el extranjero y bajas incentivadas.

De hecho, fuentes sindicales ya informaron tras la última reunión, este miércoles, que la dirección del banco se había comprometido a mantener el máximo nivel de empleo y la continuidad de las relaciones laborales en el proceso de fusión que van a emprender ambas entidades.

Cierre de 700 sucursales

La absorción de Banesto implicará el cierre de 700 oficinas de la red. Con esta fusión, la entidad tendrá una red de 4.000 sucursales bajo una misma identidad corporativa.

De este modo, la cuota de mercado de oficinas del Santander en España pasará del 10% de 2008 al 13% en 2015, ya que la reducción de oficinas prevista es muy inferior a la que se está produciendo en el mercado, según fuentes del banco.

Fusión de marcas en cinco años

El fin de la reestructuración “sin medidas traumáticas” tiene un objetivo de fondo: no dañar a la marca Santander. Ha sido una de las principales consignas que ha defendido, desde el primer momento, el consejero delegado del banco, Alfredo Sáenz, quien está pilotando en primera persona toda la integración.

Y tiene un motivo de peso. La marca Santander tiene que salir indemne de todo este proceso, ya que la idea de la cúpula de la entidad que preside Emilio Botín es la de fusionar ambas marcas en un horizonte de unos cinco años.

Es la misma estrategia que ha desplegado el banco cuando ha realizado compras en el extranjero, en las que la denominación e imagen original de la entidad adquirida ha ido desapareciendo paulatinamente en favor de la marca Santander.

Comentarios
Somos ECD
Queremos escucharte y queremos que nos ayudes