Dinero

La batalla por el sillón de Gobernador del Banco de España: José Manuel González Páramo era “sospechoso” para el PP y Fernando Becker demasiado amigo de Rajoy

Luis María Linde será el nuevo Gobernador del Banco de España. Los otros candidatos que Luis de Guindos había manejado en los últimos días se han quedado finalmente fuera. En el PP se presionó al presidente del Gobierno para que no se decantara por González Páramo por su falta de lealtad al partido y se le aconsejó que tampoco nombrara a Fernando Becker por la demasiada afinidad entre ambos.

Tal y cómo se adelantó en estas páginas –véalo aquí-, Luis Linde era la apuesta firme del ministro de Economía para el cargo. Y Luis de Guindos tenía bien atada la estrategia para ‘colocar’ a su ‘amigo’ en el sillón del edificio de Cibeles.

Según fuentes financieras, De Guindos se ganó a última hora el respaldo del portavoz de Economía del PSOE, Valeriano Gómez, para poder presentar a Linde ante Rajoy como el ‘candidato de consenso’. Era su baza para convencer al presidente del Gobierno del nombramiento, como finalmente ha ocurrido.

Su entrada como consejero del Banco de España, hace tan solo dos semanas, encendió la pista sobre su candidatura, ya que es una condición previa al nombramiento del Gobernador. Es amigo personal de Luis de Guindos y tiene buena relación con la otra cabeza visible de la cúpula económica del Gobierno, Cristóbal Montoro.

Luis Linde ha ocupado otros cargos públicos de relevancia. Por ejemplo en los años 70 fue Jefe de la Oficina Comercial de España en Moscú, cuando nuestro país restablecía lazos comerciales con la Unión Soviética. En 1978 ocupó la secretaría general de Economía y Comercio.

La edad de Linde, 67 años, parecía en principio un hándicap, puesto que cumplirá solo la mitad de su mandato, tres años, hasta que le llegue la obligada jubilación.

Falta de lealtad de González Páramo

Según las fuentes consultadas, algunos sectores del PP han presionado estos últimos días con fuerza a Rajoy para que no se decantara por José Manuel González Páramo, tras conocer que contaba con el firme apoyo del presidente del BCE, Mario Dragui, quien ha podido, incluso, suponer un lastre para su candidatura, en el último momento, por la falta de respuesta del organismo ante la falta de liquidez de la banca española.

No es el único motivo. Tal y como se explicó en este diario –pinche aquí-, González Páramo no contaba con demasiadas simpatías entre la mayoría de dirigentes de Génova. Han echado en falta una mayor implicación y lealtad al partido, y haber estado más cerca de Rajoy durante los siete duros años del Gobierno de Zapatero.

En la cúpula económica del Ejecutivo no se ha pasado por alto ahora su falta de apoyo al PP en la oposición, donde Cristóbal Montoro tuvo que coger el toro por los cuernos todo ese tiempo, casi en solitario, como máximo responsable económico.

Fernando Becker, demasiado afín

En su círculo más cercano tampoco aconsejaron a Mariano Rajoy el nombramiento del directivo de Iberdrola, Fernando Becker, por la demasiada afinidad entre ambos –se conocen desde pequeños-.

Se tuvo en cuenta que esa amistad podía ser criticada a la larga, y ser aprovechada también para acusar de falta de independencia al Banco de España, uno de los aspectos que, precisamente, más quiere cuidar el Gobierno, tras la que muchos denominan en el sector como ‘etapa política’ de MAFO.

Soledad Núñez, subgobernadora

También en estas páginas –veálo aquí- se desveló hace unas semanas la terna de nombres que manejaba la dirección del PSOE para el cargo de subgobernador del Banco de España. Eran tres: José Manuel Campa, ex secretario de Estado de Economía; Javier Vallés, ex director de la Oficina Económica de Moncloa; y Soledad Núñez, ex directora general del Tesoro.

Finalmente, Rubalcaba se ha decantado por Nuñez como subgobernadora, tras recuperar el consenso entre Gobierno y oposición, a quien se ha reservado tradicionalmente proponer al número dos de la institución, solo roto tras el nombramiento de Miguel Ángel Fernández Ordóñez en 2006.

Soledad Núñez ha trabajado en diversos departamentos del Banco de España, entre ellas la Oficina de Operaciones, en la de Estudios Monetarios y Financieros, y en la de Coyuntura y Previsión. En 2003 trabajó, en comisión de servicios, en el departamento de Análisis Económico Estructural del Banco de Inglaterra.

En abril de 2004 fue nombrada directora general de Política Económica de la Oficina Económica de Presidencia del Gobierno, para pasar un año más tarde a ser directora general del Tesoro. Está casada con Javier Vallés, ex director de la Oficina Económica de Moncloa en la última etapa de Zapatero.

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