Dinero

Estarán operativas en menos de dos años

Google diseña una tarjeta de crédito para empezar a competir con los bancos

El polémico cobro por el uso de cajeros busca entorpecer el lanzamiento de este producto que utilizará la red del Santander, BBVA y CaixaBank

Tarjeta de débito de Google.
photo_cameraTarjeta de débito de Google.

Una tarjeta de crédito emitida por Google y que estará operativa en menos de dos años es una de las claves que se esconden tras el anuncio de los grandes bancos de empezar a cobrar por el uso de sus cajeros a los no clientes. Santander, BBVA y CaixaBank no están dispuestos a que el nuevo ‘banquero’ utilice la red de las entidades tradicionales para su producto.

Según han confirmado a El Confidencial Digital desde la cúpula de uno de estos bancos, el movimiento esconde una estrategia de defensa ante lo que califican ya como una “amenaza real” sobre el negocio financiero por parte de los gigantes tecnológicos.

Los bancos han decidido movilizarse por anticipado a la ofensiva de Google, Apple o Pay pal que van a empezar a comercializar tarjetas de crédito que puedan ser utilizadas en su red de cajeros.

Admiten que esta estrategia supone una importante amenaza para la banca tradicional debido a que los grandes de Internet cuentan con una base de clientes superior a la de muchas entidades en España. Además, disponen de enormes cantidades de efectivo en balance, lo que les permite asumir riesgos sin dañar sus resultados.

Tarjetas de crédito operando en dos años

El caso de Google es el que más ‘asusta’ a los directivos bancarios”, confiesa a ECD un alto responsable de un gran grupo financiero español.

Las entidades ya conocen que el próximo objetivo de la multinacional americana, según los datos de un informe reservado elaborado por PWC y el IE, es la comercialización de tarjetas de crédito. Se estima, efectivamente, que estarán operativas en menos de dos años.

Hay que recordar que Google ofrece ya tarjetas de débito en EE.UU a los usuarios que utilizan su monedero electrónico (Google Wallet). Con estas tarjetas, los usuarios de Google Wallet pueden comprar productos en tiendas físicas con terminales MasterCard. El servicio se les ofrece gratis y no está sujeto al cobro de comisiones por su uso.

Google entró también recientemente en el negocio de los préstamos financieros a sus clientes. Empezó por el Reino Unido, copiando una iniciativa similar que había lanzado Amazon.

Las previsiones que maneja la gran banca

Ante la irrupción de estos nuevos competidores, en los cuarteles generales de los grupos financieros españoles más importantes se trabaja ya para aodptar medidas, como la del tarifazo en los cajeros a los no clientes. Se quiere entorpecer el despliegue de los nuevos ‘banqueros’ y no permitir así el uso gratuito de la red de las entidades tradicionales.

Las previsiones internas de la banca contemplan además que, dentro de cinco años, sólo un 5% de la interacción con los clientes se realizará a través de las sucursales. Para esas fechas, calculan, los principales gigantes tecnológicos habrán triplicado el número de clientes bancarios.

Se la tienen jurada también a ING Direct

En las cúpulas de las grandes entidades circula también una crítica feroz contra los bancos que “se labran una reputación de ser las más baratos a costa de la inversión de los demás, sin asumir el coste”. A su juicio, esto también se tiene que acabar: “si quieren ofrecer servicios gratis a sus clientes que se los presten ellos, no a través de nosotros”, denuncian.

La mayoría de los ejecutivos bancarios consultados por ECD coinciden en señalar el caso de ING Direct, que ofrece desde enero a sus usuarios retirar efectivo en cajeros de Servired sin coste, con el único requisito de sacar más de 60 euros.

Las entidades están enfrentadas con el Banco de España

Los españoles usaron los cajeros 905 millones de veces en 2014. Por eso, cada uno de los cambios que se producen en sus tarifas tienen gran repercusión en los clientes.

El Banco de España ha pedido a las entidades financieras que dejen de cobrar la nueva comisión de dos euros por la retirada de dinero de sus cajeros a los usuarios que no sean clientes. Considera que no se puede cargar dos veces el mismo servicio, ya que a esta nueva tarifa hay que sumar también la que se abona al banco emisor de la tarjeta.

CaixaBank lleva aplicando este recargo desde marzo, mientras que Santander y BBVA acaban de anunciar que harán otro tanto a partir de septiembre. Argumentan que tienen que rentabilizar las fuertes inversiones en cajeros, cercanas a los 900 millones al año.

Aseguran que la comisión actual, de alrededor de 0,65 euros, no cubre los costes de mantenimiento.

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