Dinero

Ciudadanos lleva meses criticando la “falta de vigilancia”

Rajoy se pone firme: se acabaron las facturas falsas de la Generalitat

Ha exigido al Ministerio de Hacienda máxima diligencia para detectar “engaños” del nuevo Govern con gastos que son utilizados para financiar el procés

Mariano Rajoy y Cristóbal Montoro.
photo_cameraMariano Rajoy y Cristóbal Montoro.

Toda la presión de Rajoy sobre Hacienda. Moncloa ha advertido al Ministerio que no tolerará que la Generalitat le cuele facturas falsas en esta nueva fase del proceso independentista en Cataluña tras la elección de Quim Torra. Ha exigido máxima diligencia con todos los gastos.


Rajoy y Sánchez acordaron, en el encuentro que celebraron este martes en el Palacio de la Moncloa, mantener el control de las finanzas de Cataluña que desarrolla el Ministerio de Hacienda desde antes de la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

El Gobierno se ha comprometido a vigilar que el Presupuesto de la Generalitat se “destine al cumplimiento de los fines de interés general para el que están previstos”, y no para financiar la siguiente fase del proceso independentista.

El president electo, Quim Torra, ya adelantó en su discurso de investidura en el Parlament que impulsará el proceso constituyente, y que se conformará una asamblea de electos interior y un consell de la república “en el espacio libre de Europa”.

El Gobierno y el PSOE han consensuado también que cortarán de raíz todo intento de montaje de “estructuras paralelas”. La primera decisión sería cerrar el grifo de la financiación pública para impedir que fondos de la Generalitat enjuguen estos gastos.

Fuerte presión sobre los técnicos de Hacienda

Así, según ha podido saber El Confidencial Digital por fuentes de la cúpula económica del Gobierno, Moncloa ha sido tajante con Hacienda. El mensaje se ha hecho llegar este martes, alto y claro, al departamento que dirige Montoro: “Esta vez no serán tolerables engaños de la Generalitat con la complicidad de algunos de sus funcionarios”.

En el equipo del presidente no se pasan por alto que el propio Rajoy se enfrentaría a un “problema de enorme magnitud” si se demostrase y trascendiese que la rebelión soberanista ha vuelto a financiarse con dinero público porfalta de vigilancia”.

Por ello, según las fuentes consultadas, la consigna que se ha trasladado a los técnicos de Hacienda es que “deben evitar, por todos los medios, que la Generalitat sea capaz de colar facturas falsas”. Se ha pedido, por tanto, máxima diligencia.

Gran malestar entre responsables económicos

La advertencia de Moncloa ha generado un “enorme malestar”, según ha podido constatar ECD por varios altos cargos de Hacienda. Aseguran que, para conocer y controlar el recorrido del dinero público en Cataluña, se requieren más efectivos.

Critican que el procedimiento establecido por Hacienda no permite conocer el uso exacto y el destino final del dinero, ya que no se informa del recorrido que ha seguido desde que la Generalitat concede una subvención hasta que paga a un proveedor.

Los técnicos del Ministerio consideran, además, que un grupo de funcionarios debería ser destinado a Cataluña para examinar las cuentas in situ y contar con la colaboración de la Justicia y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (la UCO y la UDEF).

Se ‘colaron’ pagos anteriores a julio de 2017

El Gobierno ha venido defendiendo que, desde septiembre del año pasado, tiene el control sobre los 35.000 millones que maneja la Generalitat intervenida con el 155. Insisten en que el sistema finalista de fiscalización de pagos certificados funciona.

Pero altos cargos de Hacienda, tal y cómo se contó en ECD hace unas semanas, admiten que en el Ministerio hay “verdadero pánico” a que puedan salir a la luz “algunos pagos pro independentistas ‘colados’ por la Generalitat al Gobierno central entre los ejercicios 2015 y 2017”.

Esos pagos, algunos de ellos calificados por quienes los conocen como“escandalosos y cuantiosos”, son los que el Ejecutivo cree que van a ver la luz en las próximas semanas conforme avance la investigación del juez Llarena. “Nos van a sacar los colores, pero bien”, anticipaba entonces un alto cargo del equipo económico del Gobierno.

La Intervención General de Cataluña está obligada, sobre el papel, a informar mensualmente a Hacienda de todo el dinero que gasta la comunidad y cualquiera de sus entes. Un control que viene desarrollándose desde noviembre de 2015.

Por si esto era poco, en julio del año pasado se reforzó esa fiscalización de las cuentas y el control pasó a ser semanal. Finalmente, en septiembre de 2017, se dio un paso más y se aprobó la intervención del propio presupuesto de la Generalitat, que se mantiene en la actualidad.

Dos años “mirando a otro lado” en Cataluña

Sin embargo, altos funcionarios de la Intervención General de Cataluña, a los que tuvo acceso ECD, denunciaban hace unas semanas que “Hacienda estuvo mirando a otro lado hasta el verano pasado”, es decir, durante casi dos años.

Sólo desde julio del año pasado, explican varios técnicos, las declaraciones de miembros de la Generalitat insistiendo en su voluntad de continuar con el referéndum, y la identificación de algún gasto no justificado (como una partida de 6.150 euros para procesos electorales), “obligaron a Montoro a tomarse todo esto más en serio”.

Un escenario que Moncloa ha transmitido que “no puede repetirse ahora, bajo ningún concepto, con el nuevo Govern de Quim Torra”.

No olvidan que sería una “baza potente para Ciudadanos”, con la que Albert Rivera podría atacar duramente al PP y a Rajoy, en un momento en el que la tensión entre ambos partidos por Cataluña es máxima.

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