Dinero

Adif, obligada a parar una obra millonaria en Atocha incompatible con la liberalización de la alta velocidad

Había proyectado la construcción de un puente para conectar Cercanías con el AVE, pero este proyecto iba a impedir la ampliación de vías para la llegada de la competencia al sector

Estación de Atocha
photo_camera Estación de Atocha

Atocha vuelve a estar en el punto de mira.  Este jueves el Boletín Oficial del Estado publicaba la desestimación de un contrato de licitación para las obras del nuevo puente de conexión entre los andenes de salida y llegada de los trenes de Alta Velocidad y los del núcleo de Cercanías de Madrid. 

Un nuevo puente que no es compatible, al parecer, con las ampliación de las vías del tren que exige la liberalización del sector aprobada para el próximo 14 de diciembre.  El contrato de la pasarela de conexión puesto sobre la mesa hace un año ahora queda en papel mojado como consecuencia de la falta de previsión de Adif y el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana de José Luis Ábalos

El problema está en las ejecuciones de ambas obras. Si bien la idea original permitía una mejora de las instalaciones de la estación de Atocha en diversas líneas, la realidad era otra.  Los planos de la obra confirman a Confidencial Digital fuentes de Adif muestran la incapacidad de llevar a cabo sendos proyectos.  

Estas mismas fuentes comentan a ECD que la pasarela entre AVE y Cercanías tendría que haberse derruido según comenzaran las obras de ampliación de las vías ya que ambas intervenciones, dicen, eran ‘incompatibles’.  Un derroche que aseguran haber evitado, pero que prometía una mejora de los flujos de viajeros y una reducción en los tiempos de espera y salida de los trenes en esta puerta de entrada a la capital.

Un revés que a las cuentas de ADIF le han supuesto un ahorro de cerca de tres millones de euros que ahora, deberá guardar, para cuando el proyecto y la situación financiera de la compañía le permitan ejecutarlos.

Desde Adif consideran que, tras este nuevo varapalo, no es el momento de ejecutar nuevas intervenciones en Atocha más allá de las ‘estrictamente necesarias’. 

Llega la competencia

La entrada de competencia en la red española es consecuencia directa de la adaptación de la legislación española a la normativa europea. Durante, al menos, los próximos diez años Renfe deberá competir contra Ilsa (Airnostrum y Trenitalia) y Rielsfera (SNFC) en los tres corredores de alta velocidad con mayor carga de viajeros de toda España, los que conectan Madrid con Barcelona, con Valencia y con Sevilla.

Nuevos operadores que llegarán entre 2021 y 2022.  Por el momento la francesa SNFC aterrizará en las vías españolas el próximo 15 de marzo con Ouigo, su alta velocidad a bajo coste que competirá con el AVLO de Renfe cuyo estreno se estima que llegue a comienzos de 2021 tal y como avanzó Confidencial Digital.

Más trenes que necesitan nuevas vías.  Raíles que tienen que estar ya preparados en apenas cinco meses y que desde Adif califican como una intervención ‘prioritaria’ que obliga a abandonar el nuevo puente de conexión licitado para conectar AVE y Cercanías.

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Doblegar a Atocha

Atocha es uno de los grandes trisagio que el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana que dirige José Luis Ábalos no consigue sortear.  La antigüedad de las instalaciones, además de la ausencia de inversiones públicas tanto en los trenes como en las conexiones ferroviarias de Madrid convergen ahora en un sinfín de problemas que traen de cabeza a la cúpula gestora de Adif, el Ministerio de Transportes y Renfe. 

Todo el mundo que llega o se va de Madrid pasa por Atocha.  Esta es la estación de trenes por excelencia de la capital, inaugurada en 1851 bajo el nombre de la Estación de Mediodía, es hoy el mayor nudo de conexión de la ciudad.  

Con una historia de siglo y medio a sus espaldas el tiempo, incluso para los edificios, no pasa en vano.  Gobiernos de un signo político y otro llevan décadas intentando sortear el gran escollo en el que se ha convertido Atocha.  Si no son las goteras, son las escaleras mecánicas, si no las pasarelas de llegada a las vías del AVE o la falta de personal entre los pasillos.  Son mil y uno los problemas que han salido a la luz en los últimos años y que pasan de unos archivos a otros sin ser solventados. 

No obstante, el tiempo apremia.  Y en consecuencia Adif tendrá que, en los próximos meses, poner en marcha una remodelación del edificio histórico de la estación para evitar su demolición.  Una inversión de 3,6 millones de euros más IVA que mira hacia 2025 como fecha límite para poner fin a la remodelación total de Atocha.

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