Dinero

Bankia no será un banco público a pesar de las presiones de Podemos

Nadia Calviño ha conseguido prohibir cualquier intervención del Estado en la gestión de la entidad

Sede de Bankia en Plaza de Castilla.
photo_cameraSede de Bankia en Plaza de Castilla.

El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), dependiente del Ministerio de Economía, acaban de reforzar la independencia con que los gestores de Bankia, con José Ignacio Goirigolzarri a la cabeza, vienen operando desde que la entidad fue nacionalizada en 2012.

Así, el FROB y Bankia han firmado un acuerdo que consagra “el seguimiento responsable e informado de la participación, la no intervención en la administración de la entidad de crédito, la responsabilidad que ejercen con independencia sus administradores, y el fomento de las buenas prácticas en el mercado de valores”.

Apartar al Estado de la gestión de Bankia

Pese a que el pacto no supone “ninguna novedad sustantiva” en la forma de gestionar la participación pública en el grupo BFA-Bankia, fuentes del Gobierno explican a Confidencial Digital que, al poner por escrito la manera en que se viene actuando desde hace seis años, se busca de dotarla de “seguridad jurídica, transparencia y trazabilidad”.

En otras palabras, en la cúpula económica del Ejecutivo se reconoce que es un freno a las posibles tentaciones de politizar la gestión o de convertir Bankia en un banco público, como vienen insistiendo Podemos y los sindicatos.

Calviño desoye las presiones de Podemos

La consigna de Pedro Sánchez es que no debe existir ninguna urgencia para la privatización de Bankia, pero Economía rechaza de plano mantener la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri como banco público de forma permanente.

Por lo tanto, el plan del Gobierno socialista choca con el proyecto de Podemos de que la entidad se convierta en un banco de carácter público y destinado fundamentalmente a la financiación de pymes. Apuesta, además, por abandonar la privatización y, en un futuro, estudiar incluso la compra del 38% en manos privadas a sus accionistas.

Entre sus colaboradores económicos más cercanos aseguran que Sánchez aboga por que Bankia sea ejemplar en gobernanza, gestión y transparencia mientras sea un banco del Estado.

Considera que la entidad marcha ahora en esa dirección. Por ello, apoya a Goirigolzarri como presidente “a pesar de haber sido colocado por Luis de Guindos” tras la salida de Rodrigo Rato, y ha apostado ahora por darle mayor libertad en la gestión. La ministra de Economía, Nadia Calviño, considera que está realizando un “buen trabajo”.

Este es, precisamente, otro de los aspectos que más separa a PSOE y Podemos en relación al futuro de Bankia. El partido morado lo tiene claro: quiere la cabeza de Goirigolzarri.

“No es la persona en la que estamos pensando para gestionar ese banco público”, insisten en el entorno de Pablo Iglesias. Pero admiten, al mismo tiempo, que tampoco tienen claro todavía el perfil más adecuado para dirigir esa nueva etapa de la entidad.

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