Dinero

Bankia no se toca: la línea roja de Pedro Sánchez a Pablo Iglesias

Le ha denegado la presidencia del FROB a Podemos para evitar que la entidad acabe convertida en un banco público. El PNV ha presionado para blindar a Goirigolzarri

Sede de Bankia en la Torre Kio.
photo_cameraSede de Bankia en la Torre Kio.

Bankia no se toca y Goirigolzarri tampoco. Es el mensaje que ha trasladado Pedro Sánchez a Pablo Iglesias, en el marco de las conversaciones que mantienen para formar un Gobierno de coalición. Ha cerrado así las puertas a las pretensiones de Podemos de controlar a través del FROB la entidad nacionalizada y convertirla en un banco público.

Hay que recordar que Unidas Podemos recoge en su programa electoral “impedir la inminente privatización de Bankia” y, “con carácter inmediato”, elegir “una nueva presidencia de Bankia que sí sea capaz de entender el rol que debe desempeñar la banca pública en la mejora del país”.

Pablo Iglesias ha pedido dirigir el FROB

Con este objetivo, fuentes conocedoras de las conversaciones confirman a Confidencial Digital que uno de los puestos reclamados a Sánchez por Iglesias ha sido la presidencia del FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria).

El equipo negociador de Unidas Podemos no ha pasado por alto que el actual presidente del fondo de rescate español, Jaime Ponce, abandona su cargo en julio.

Lo hace por ley, ya que la norma -Ley 11/2015, de 18 de junio de 2015- establece un mandato máximo no renovable de cinco años, que en el caso del actual presidente vence en ocho meses.

El Gobierno de Mariano Rajoy redactó esta normativa para blindar el FROB, ya que es imposible cesar al presidente salvo en supuestos extraordinarios: delito, incapacidad o renuncia aceptada por el Ejecutivo.

Aun así, fuentes del PSOE reconocen a ECD que el destino ha querido que este puesto quede en el aire en un momento como el actual, con posibilidades de que Unidas Podemos intente influir en Bankia. Por lo tanto, el perfil del nuevo presidente será clave para determinar cuál será la orientación que tendrá el banco en los próximos años.

Entre las funciones del presidente del FROB está la gestión del día a día del fondo, cuyas dos participadas son Bankia y Sareb, y cumplir con las líneas que marque su comisión rectora. En ella se sientan también cuatro representantes del Banco de España, tres del Ministerio de Economía, dos de Hacienda y la vicepresidenta de la CNMV.

Garzón ha presionado a Iglesias con Bankia

Fuentes de Unidas Podemos explican a ECD que Alberto Garzón ha presionado a Pablo Iglesias para que una de las principales reclamaciones a Pedro Sánchez para formar un Gobierno de coalición sea la presidencia del FROB.

Desde el equipo de Garzón recuerdan que Bankia “es un banco intervenido por el Estado” y, por tanto, “el Ejecutivo puede nombrar al gestor que considere oportuno”.

“El actual presidente, Goirigolzarri, fue puesto allí por el Gobierno del PP. Y ahora nos toca a nosotros poner a uno en el que confiemos”, añaden. En IU aseguran que, con un presidente de Bankia elegido por Unidas Podemos, “tendríamos un banco público de verdad y al servicio de la gente”.

Veto de Sánchez: ni Bankia ni Goiri se tocan

Sin embargo, las fuentes consultadas por ECD explican que Pedro Sánchez ha transmitido a Pablo Iglesias que su idea no es mantener Bankia como banco público de forma permanente, aunque su plan es que no debe existir ninguna urgencia para la privatización.

Apuesta por aplazar la venta hasta que las condiciones de mercado permitan recuperar “al menos el 85% de las ayudas públicas inyectadas” en la entidad, que alcanzaron los 22.000 millones de euros en el año 2012.

Entre sus colaboradores económicos más cercanos aseguran que Sánchez aboga por que Bankia sea ejemplar en gobernanza, gestión y transparencia mientras sea un banco del Estado.

Considera que la entidad marcha ahora en esa dirección. Por ello, apoya a José Ignacio Goirigolzarri como presidente “a pesar de haber sido colocado por De Guindos” tras la salida de Rodrigo Rato, y defiende darle mayor libertad en la gestión. La ministra de Economía, Nadia Calviño, considera también que está realizando un “buen trabajo”.

Este es, precisamente, otro de los aspectos que más separa a PSOE y Unidas Podemos en relación al futuro de Bankia. El partido morado lo tiene claro: quiere la cabeza de Goirigolzarri.

“No es la persona en la que estamos pensando para gestionar ese banco público”, insisten en el entorno de Pablo Iglesias. Pero admiten, al mismo tiempo, que tampoco tienen claro todavía el perfil más adecuado para dirigir la nueva etapa de la entidad.

El PNV ha reclamado blindar a Goirigolzarri

Pero el vicepresidente Iglesias no podrá tomar decisiones sobre Bankia. No sólo por la presencia de Nadia Calviño, que defiende al igual que Sánchez la privatización cuando las circunstancias del mercado lo permitan, sino por el poder que ejerce el BCE sobre la entidad y el resto de competidores, del que Luis de Guindos es vicepresidente.

No cabe duda de que la instrumentalización del grupo nacionalizado (de la que el Estado controla el 62%) como banco público requeriría la destitución o dimisión de Goirigolzarri de la presidencia.

Pero la figura de ‘Goiri’ no sólo cuenta con el respaldo del BCE y de la futura vicepresidenta económica, sino también del PNV, que es uno de los socios imprescindibles para que el Gobierno de coalición PSOE-Podemos salga adelante.

El partido vasco no sólo aboga por la continuidad de Goirigolzarri en Bankia, sino por que lidere el grupo resultante de una hipotética fusión de la entidad nacionalizada con BBVA. Es el mensaje concreto que algunos de sus máximos dirigentes en Madrid han trasladado en los últimos días a la ministra de Economía.

La reforma laboral tampoco será derogada

La línea roja en la presidencia del FROB no ha sido la primera en las negociaciones. Tal y cómo se contó en ECD, una de las primeras cesiones de Podemos para formar gobierno con el PSOE, y quizá la más dolorosa, ha sido renunciar a una de sus grandes reivindicaciones desde su fundación en 2014: la derogación de la reforma laboral.

Pablo Iglesias aseguró, durante la última campaña electoral, que solo si él y su partido entraban en el Gobierno, se podría garantizar el final de una ley, aprobada por el Ejecutivo de Rajoy en 2012, que el PSOE “no ha querido derogar” en año y medio.

Ese discurso ya fue empleado el pasado mes de julio, cuando fracasaron las negociaciones para formar un Gobierno de coalición y garantizar la investidura de Pedro Sánchez. En aquellos días, desde Podemos se llegó a afirmar: “Es muy triste que, en víspera de una investidura, aún no se nos diga si van a derogar la reforma laboral y de pensiones”.

Pese a todo, Iglesias y la formación morada han aceptado la hoja de ruta propuesta por el PSOE en relación con esa ley, que no será derogada como tal, sino que eliminará únicamente los artículos considerados “más lesivos” de la reforma laboral.

Comentarios
Somos ECD
Periodismo libre, valiente, independiente, indispensable