Dinero

Los españoles cambian su forma de jugar a la lotería: apuestan ahora por números concretos

Prefieren adquirir un décimo con una numeración específica. La probabilidad de obtener algún premio de “El Niño” es mayor que en el Sorteo de Navidad

Varias personas hacen cola para comprar lotería para el Sorteo Extraordinario del Niño.
photo_camera Varias personas hacen cola para comprar lotería para el Sorteo Extraordinario del Niño.

A las puertas del Salón de Sorteos de Loterías del Estado de Madrid, donde se celebrará el próximo 6 de enero el Sorteo Extraordinario del Niño, los españoles esperan su última oportunidad para probar suerte, o buscarla.

Después del Sorteo de la Lotería de Navidad, en la “Doña Manolita” de Chamartín, más conocida como “La Premiosa”, se han percatado de que el perfil de la persona que juega a la lotería prefiere “números concretos” con los que apostar.

La numeración específica, ya sea costumbre o manía, es viable, en parte, gracias a la página web oficial de Loterías y Apuestas del Estado, donde se pueden comprar hasta un máximo de 10 décimos por persona.

“Hay gente que lleva el mismo número en todos los sorteos del año”, explica Helena Delacámara, regente de la administración ubicada en la madrileña Estación de Chamartín.

Así recuerda la historia de un abonado ya fallecido, en la que sus nietas mantienen para el Sorteo de la Lotería de Navidad el número con el que su abuelo jugaba todas las semanas. “Es un número vinculado a la persona, a la familia. Es un legado que va pasando de generación en generación”, precisa.

La Lotería del Niño no está tan vinculada al número que lleva un bar o una empresa, es “diferente” a la de Navidad, concreta Delacámara, que explica que la del próximo viernes no es tanto de compartir décimos, pero sí de regalar.

Cambiar los premios de Navidad por un décimo para “El Niño”

En el Sorteo de la Lotería de Navidad del 2022, “La Premiosa”, como su propio nombre indica, ha repartido mucho premio, especialmente, la pedrea. “Si te tocan 100, cambias uno o dos y el resto del dinero te lo llevas”, ejemplifica.

La Lotería de Reyes, tal y como señala Helena, “vale mucho para el canje, para cambiar los premios de Navidad por un décimo para ‘El Niño’”.

“El Niño”, que se podrá seguir por La 1 de TVE el próximo 6 de enero, reparte un primer premio de 2.000.000 de euros a la serie (200.000 por décimo), un segundo premio de 750.000 euros a la serie (75.000 por décimo), y un tercero de 250.000 euros a la serie (25.000 por décimo).

“La Premiosa” llama al premio tras vender 23.000 décimos

“El premio llama al premio”, cuenta la regente de “La Premiosa”, Helena Delacámara, recordando el segundo premio de “El Niño” que vendió, “cargado de azar”, en 2012, el número 92225.

“He tenido que pedir más décimos a Loterías del Estado porque me he quedado sin ellos”, explica a ECD. Aunque para Helena lo importante no es el volumen vendido, sino poder darle al comprador el número que desea.

 

En este sentido, la Estación Madrileña de Chamartín ha recibido un total de 23.000 décimos para “El Niño”, contando con algunas series completas, que cada una de ellas suma 500 billetes del mismo número. 

Y eso fue lo que pasó con el número premiado del 2012, pues el abonado quería un conjunto de dígitos que acabase en 92 y en “La Premiosa” no lo tenían, entonces cambiaron la fecha poniéndola al revés, con el año primero.

Por su parte, “El Niño”, tal y como detalla, “viene mucho más cargado de premios, por lo que es más probable que te toque”, en comparación con el Sorteo de Navidad.

Una familia de “premiosos” que llega a final de mes

“Yo a mis clientes y abonados los llamo ‘mis premiosos’, son familia”, comenta entre risas a Confidencial Digital.

En la administración 131 de Madrid el que juega a la lotería “es una persona que, mejor o peor, llega a final de mes”, subraya.

Según su trayectoria de más de 30 años como “Mamá Noel”, Helena reconoce que hay gente “muy fiel” a su establecimiento, ya que si no vuelven año tras año “sienten que no es Navidad”.

No obstante, “esto no es una ‘tragaperras’”, avisa Delacámara, que sabe que la persona que juega a la lotería no lo hace “en caliente”, ya que no es un entretenimiento inductivo.  

Regente y autónomo

Además de repartir felicidad, un regente de una Administración de Loterías es autónomo. Además, paga las nóminas de sus trabajadores, el alquiler y la electricidad, y se encarga de las obras que requiera su local.

Todo corre de tu cuenta”, afirma Delacámara, que explica que la comisión que se llevan los establecimientos ronda unos márgenes máximos y mínimos del 6 % y 0,2 %, respectivamente.

En el caso de que “Doña Manolita” de Chamartín quiera traspasar su negocio a otra persona, puede venderlo sin necesidad de cerrarlo, “siempre que desde arriba den el visto bueno”.

Antes del año 2010, el cambio de la titularidad se desarrollaba a través de concesiones administrativas. Actualmente, las Administraciones tienen un contrato mercantil con Loterías y Apuestas del Estado.

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