Dinero

Franquiciados de La Tagliatella se movilizan por la mala situación económica de sus restaurantes

Un grupo de empresarios se está organizando para denunciar un concepto comercial anticuado y una desmesurada campaña de expansión

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La Tagliatella se enfrenta a una corriente importante de descontento y preocupación creciente entre muchos de los franquiciados de esta cadena de restauración, que se plasma en cierres de locales y malos números en muchos restaurantes.

Así lo ha podido comprobar Confidencial Digital, que ha contactado con distintas fuentes entre los dueños de franquicias de La Tagliatella.

Estos franquiciados, muchos de ellos propietarios de más de un restaurante, sostienen que la situación de gran parte de sus compañeros es “dramática”, un hecho que, denuncian, “tapa la franquicia”.

Frente a las noticias siempre positivas que pueden leerse entre la prensa económica, los franquiciados afectados de La Tagliatella aseguran que ha habido un número importante de cierres de locales de la marca, y que hay muchos otros por venir.

Aumentan los beneficios

La Tagliatella es una popular franquicia española de restaurantes de comida italiana, que cuenta con casi 300 locales en toda España. Se incorporó en 2011 en el portfolio del grupo AmRest Holdings SE, el mayor operador de restaurantes en Europa Central y Europa del Este. La multinacional salió a Bolsa en noviembre de 2018.

Según se desprende de los datos, el dueño de La Tagliatella mejora su desempeño económico en cada ejercicio. De acuerdo con las últimas estadísticas suministradas a la CNMV, AmRest ganó 529 millones de euros en 2019, lo que supone un 19,4% respecto al año precedente.

Los franquiciados culpan a la marca

Los empresarios dueños de franquicias de La Taglietella consultados por ECD se quejan de llevar “muchos años detrás de la marca”, presionando para que el equipo directivo tome las medidas pertinentes que puedan frenar la “ruina” que se cierne sobre muchos de estos restaurantes.

Y aportan datos sobre caídas en la facturación de algunos de estos restaurantes y sobre el estado en negativo de las ventas por unidad de negocio.

Sostienen que la franquicia no ha sabido adaptarse a un nuevo modelo de negocio y de consumidor, y acusan al equipo directivo de la marca de estar llevando a cabo un proyecto de expansión “demasiado ambicioso y arriesgado, sin cuidar los franquiciados ya existentes”. De acuerdo con estas fuentes, el equipo directivo de La Tagliatella no está ejecutando la actualización que requiere la marca “después de tantos años”.

Argumentan, además, que desde la marca siempre se les traslada la responsabilidad sobre los malos resultados económicos a los franquiciados, y que no se atiende a sus peticiones de renovación.

Unas proyecciones de expansión insaciables

Los empresarios con los que ha podido hablar ECD sitúan una equivocada estrategia de expansión como uno de los principales motivos que explican el que “se estén cargando la marca”. Y añaden: “La franquicia no intenta readaptarse. Se está centrando solo en vender la marca a nuevos franquiciados. Especialmente a centros comerciales, y no suele ser rentables”.

Lo cierto es que La Tagliatella ya se ha llevado algún que otro revés en sus planes de internacionalización. La exportación de su modelo de negocio a Estados Unidos, China e India no fue muy exitosa, y se vio obligada a cerrar operaciones. Como contó Economía Digital, unas erróneas proyecciones  sobre el modelo de explotación llevó a la marca a tener que cerrar tres de sus restaurantes en Alemania y varios en Francia.

A los tribunales el plan de negocio

Entre los franquiciados afirman que algunos empresarios se plantean incluso acudir a los tribunales. Después de una inversión de casi un millón de euros, denuncian que las ventas son insuficientes respecto a lo planeado.

Defienden que el plan de negocio que les pasó La Tagliatella no es creíble ni se ajusta a los resultados reales. “Te prometen una facturación de un millón o un millón y medio de euros, pero la realidad es que las ventas no suelen pasar de 500.000 ó 600.000 euros. Así es imposible que salga rentable”, explican.

La Tagliatella niega que exista ninguna alarma

Preguntadas por este periódico acerca de las informaciones sobre cierres y nuevas clausuras inminentes, fuentes oficiales de La Tagliatella aseguran que en 2019 sólo se cerró un único restaurante. Asimismo, afirman que no existe ni “estrategia” ni “previsión” de cerrar restaurantes próximamente.

Desde La Tagliatella trasladan a ECD, además, que el negocio está funcionando bien, “incluso por encima de la media nacional”, y que así lo avalan todos los datos de facturación. Respecto a las acusaciones de un cierto abandono por parte de la marca, estas mismas fuentes  responden diciendo que existe un grupo de 14 personas dedicadas en exclusiva a atender a los franquiciados, y que los contactos con ellos son “constantes y fluidos”.

Ha habido cierres no reconocidos

Los franquiciados consultados por ECD aportan una versión distinta. Ofrecen una extensa lista de localidades en las que les consta, gracias a la comunicación que han mantenido entre empresarios de distintas ciudades de España, que se han producido cierres de al menos un restaurante.

Defienden que no se trata de casos aislados de locales que funcionan peor que otros, sino que es una situación “mucho más extendida de lo que pensaban en un principio”. Contrariamente a la versión de la empresa, existe evidencia de clausura de locales en Lorca (Murcia), Gijón, Zaragoza, Madrid, Oviedo, Santander, Fuenlabrada, Alcalá de Henares (Madrid), Sevilla (al menos tres cerrados), Algeciras (Cádiz), Málaga, Valladolid y Mallorca.

Afirman, además, que pasan por serias dificultades, planteándose cerrar pronto, los de Linares (Jaén), Albacete, Granada, al menos cuatro en Valencia, y también en  Roquetas de Mar (Almería), Almería y Jaén.

Preguntados por cómo es posible que todos estos cierres de restaurantes no hayan salido a relucir, los franquiciados responden denunciando lo que consideran una estrategia de “tapadera” por parte de La Tagliatella.

Según han declarado fuentes de los franquiciados a ECD, la marca presiona para mantener este asunto en secreto, y siempre que se produce un cierre, rápidamente se sustituye el antiguo restaurante por uno nuevo.

“Desde La Tagliatella lo llaman “reubicación” o “traslado”, pero realmente es una operación de venta de la marca a un nuevo franquiciado para reemplazar al anterior”, explica un franquiciado que atraviesa una mala situación económica en sus restaurantes. “Si cierra un restaurante en la ciudad X, rápidamente abren otra ubicación en esa misma ciudad, generalmente en centros comerciales. Así, a efectos prácticos, a la postre no se ha cerrado ningún restaurante en la ciudad X”.

Se explica así por qué estos cierres no han trascendido en prensa y que “nadie se entere”. ECD ha podido comprobar cómo al menos una decena de restaurantes de La Tagliatella o bien han cambiado inexplicablemente de ubicación en Google Maps, o bien puede leerse “cerrado permanentemente” junto a su dirección.

Los franquiciados han podido obtener esta información cotejando las direcciones de algunos restaurantes abiertos a partir de 2010, y comparándolas con sus ubicaciones actuales. Haciendo esto se obtiene como resultado que un buen número de ellos ya no se encuentra en el mismo lugar. Fuentes de La Tagliatella explican este hecho aduciendo que los cambios de ubicación pueden deberse a meros “traspasos”.

“Desde La Tagliatella intentan comprar nuestro silencio”

Los franquiciados consultados por ECD han aportado más pruebas de la manera de proceder de la que se sirve La Tagliatella para mantener la imagen de fortaleza económica en sus restaurantes. Hablan de una “trampa” mediante la cual la franquicia mantiene “presos” a sus franquiciados.

Las fuentes contactadas hablan también de otras formas de presión por parte de la empresa. Afirman que, al enterarse de que algunos franquiciados habían hecho un grupo de WhatsApp para discutir el mal funcionamiento de sus negocios, miembros de La Tagliatella se personaron en alguno de los restaurantes para exigir que se cerrase ese grupo.

Los empresarios afectados entienden que La Tagliatella está llevando este asunto “muy de tapado”, apaciguando posibles denuncias por medio de la obstaculización de las comunicaciones entre los franquiciados. Afirman que la presión sobre sus negocios es tan grande que no se habían atrevido a denunciarlo hasta ahora.

Comunicaciones entre los franquiciados para una respuesta conjunta

Según ha podido saber este periódico, al menos 14 restaurantes en situación grave, conjuntamente con dos franquiciados cuyos 18 restaurantes se encuentran en situación delicada, están en comunicación directa para preparar una respuesta coordinada. A ellos se les ha unido otro franquiciado con 3 restaurantes, “descontento” porque entiende que el negocio “no funciona bien”, así como un franquiciado que se ha visto obligado a cerrar los dos locales a su cargo.

Algunos de estos franquiciados, afectados por el que consideran un rumbo equivocado por parte de La Tagliatella, se reunirán en los próximos días con la Asociación Española del Franquiciado. Con ellos estudiarán la estrategia a seguir a partir de ahora.

“No queremos perjudicar a la marca”, explica uno de los franquiciados consultados. “Todo lo contrario: nuestra única intención es dar un toque de atención para que el equipo directivo se ponga las pilas”.

Piden que los responsables de la marca tomen medidas, o que, en caso de no ser capaces, desde AmRest se les conmine a dar un paso a un lado. Los empresarios en riesgo de quiebra señalan que el anterior equipo directivo (el antiguo director general y el ex-director de expansión) tuvo desavenencias con el grupo inversor español responsable de La Tagliatella.

Algunos de los franquiciados estiman que el antiguo equipo directivo no compartía la nueva estrategia de expansión en otros países. Estrategia agresiva que, aseguran, ha acabado por demostrarse ruinosa, de acuerdo con los datos de cierres de Tagliatellas en otros países.

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