Dinero

El Gobierno descartó “España 5.0”, un plan de reconstrucción diseñado por empresarios

Lo impulsó Luis Miguel Gilpérez, ex presidente de Telefónica España. Fue estudiado por la Comisión Delegada de Asuntos Económicos y por el equipo de Moncloa. Propone apostar por ciudades medianas e implantar centrales de energía solar en zonas despobladas

Pedro Sánchez, en el Consejo Europeo del rescate por el coronavirus.
photo_camera Pedro Sánchez, en el Consejo Europeo del rescate por el coronavirus.

Pedro Sánchez se rodeó la semana pasada de presidentes y directivos de las mayores empresas de España en un acto donde trató de tejer complicidades para contar con los gigantes del Ibex en la tarea de rescatar la economía española del hundimiento provocado por la crisis del coronavirus.

Los mensajes que lanzó el presidente del Gobierno provocaron una reacción positiva entre muchos empresarios, pero algunos presentes echaron en falta mayor concreción, más detalles sobre qué proyectos económicos plantea el Ejecutivo PSOE-Podemos para los próximos meses y años.

En los últimos meses, el gabinete de Pedro Sánchez ha hecho equilibrios para no rechazar, pero tampoco aceptar por completo, la implicación del mundo empresarial en el diseño de un plan de reconstrucción que haga frente a las consecuencias económicas de la pandemia.

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Llegada de Sánchez a Dakar (Senegal)

La Unidad de Seguimiento del Fondo de Reconstrucción que anunció Sánchez en julio contará con la participación de una quincena de grandes empresas -bancos, energéticas, tecnológicas-, según adelantó La Información.com, con las que Moncloa quiere trabajar para encontrar propuestas que sirvan para transformar la economía española en la dirección que apuntó el presidente: mayor digitalización, transición ecológica...

Sin embargo, el equipo de Sánchez ha realizado gestos menos conocidos en los que ha marcado distancias con los empresarios, dejando claro que la salida de la crisis económica la van a pilotar las administraciones públicas.

Uno de esos movimientos, según ha podido saber Confidencial Digital, ha sido la negativa a considerar un plan detallado que el ex presidente de Telefónica España, Luis Miguel Gilpérez, hizo llegar a distintas instancias económicas del Gobierno con propuestas e ideas concretas para sacar a España de la honda depresión económica que distintos actores económicos ven próxima.

Se descartó buscar a un “Colao español”

Tras conocerse que el Gobierno de Italia había nombrado a Vittorio Colao, ex consejero delegado de Vodafone, para liderar un comité de expertos que ayudara a reconstruir la economía, en España empezó la búsqueda de un “Colao español”.

En distintos ámbitos de la administración, incluso en algunos ministerios, empezó a sonar el nombre de Luis Miguel Gilpérerez. Fue presidente de Telefónica España durante la etapa en que la compañía extendió por todo el país las redes de ultrabanda ancha rápida y la fibra óptica.

El Gobierno de Sánchez descartó imitar a Italia: no nombraría a ningún empresario para liderar su plan de rescate de la economía española. La responsabilidad en esa tarea seguiría siendo de las administraciones públicas. Ante el poco eco que tuvo la Comisión de Reconstrucción Social y Económica creada en el Congreso de los Diputados, el protagonismo lo ha recuperado el Gobierno.

Una propuesta debatida en Moncloa

Pero a distintas instancias del Ejecutivo llegó un documento con el plan detallado que esbozó Luis Miguel Gilpérez con ideas para reactivar la economía. ECD ha podido confirmar que el documento llegó en mayo tanto a la Comisión Delegada de Asuntos Económicos como al Departamento de Asuntos Económicos del Gabinete de la Presidencia del Gobierno.

La Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos reúne a la ministra de Asuntos Económicos y vicepresidenta tercera, Nadia Calviño, que la preside; y a los ministros de Hacienda (María Jesús Montero), Transición Ecológica (Teresa Ribera), Asuntos Exteriores (Arancha González Laya), Transportes (José Luis Ábalos), Educación (Isabel Celaá), Trabajo (Yolanda Díaz), Industria (Reyes Maroto), Agricultura (Luis Planas), Política Territorial (Carolina Darias), Ciencia (Pedro Duque), Consumo (Alberto Garzón) y Seguridad Social (José Luis Escrivá).

Esta comisión estudia las directrices generales de política económica del Gobierno, y vigila “la plena coordinación y coherencia de las políticas de los distintos departamentos ministeriales con los criterios de la política económica del Gobierno”.

Por este organismo pasan todas las propuestas y medidas que aprueba el Consejo de Ministros “que tengan trascendencia económica, financiera o presupuestaria, y que afecten a la economía en su conjunto o a sectores económicos determinados”.

Esta comisión tuvo encima de la mesa el plan de Gilpérez, igual que lo tuvo el Departamento de Asuntos Económicos del Gabinete de la Presidencia del Gobierno. Esta es la antigua Oficina Económica del Presidente del Gobierno, que durante las etapas de José Luis Rodríguez Zapatero y de Mariano Rajoy se convirtió casi en un contrapoder que rivalizaba con los ministerios de Economía y de Hacienda.

Pedro Sánchez rebajó su nivel, y ahora es sólo uno de los órganos que dependen del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, que dirige Iván Redondo. Al frente del Departamento de Asuntos Económicos y G20 se encuentra Manuel de la Rocha, que lleva años trabajando al lado de Sánchez como asesor en asuntos económicos.

Fuentes conocedoras de las conversaciones revelaron a ECD que hace meses Luis Miguel Gilpérez estableció contacto con Moncloa a través de Iván Redondo, y estuvo a la espera de poder mantener una conversación con Pedro Sánchez. El presidente del Gobierno finalmente no se reunió ni habló con Gilpérez, y el documento con su plan quedó aparcado.

Los cinco ejes de “España 5.0”

¿En qué consistía la propuesta del ex presidente de Telefónica España, denominada “España 5.0”? Se trataba de un documento con ideas agrupadas en torno a cinco ejes principales: 1) Digitalización de España; 2) Creación de riqueza en las áreas despobladas; 3) Desarrollo de un nuevo ecosistema industrial alrededor del 5G; 4) Infraestructuras verdes y nueva economía; y 5/ Expansión internacional en busca de nuevos mercados.

Algunas de esas ideas las fue avanzando Gilpérez en artículos publicados en un blog de la web del diario económico Cinco Días. Son propuestas que, si bien hacen referencia a la actual pandemia, en muchos casos tratan de poner solución a problemas que España arrastra desde hace años, e incluso décadas.

Más industria fuera de Madrid y Barcelona

En varios ejes se insiste en desarrollar más la economía de zonas actualmente poco pobladas de España, para conseguir lo que Gilpérez denomina una “España continua” frente a la actual, una “España discontinua”: grandes núcleos urbanos e industriales (como son Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia...) y otra gran parte del territorio español con poca población y poca industria.

Su propuesta se resume en “crear polos de riqueza de manera uniforme por toda la geografía nacional”, de forma que se generen empleo y oportunidades por igual en todo el territorio nacional sin desigualdades.

El ex presidente de Telefónica España asegura que “esta crisis sanitaria ha impactado más fuerte en las zonas de mayor densidad poblacional y movilidad, generando aún mayor impacto económico pues en esas zonas densas se concentra mayor actividad industrial”. De hecho asegura que hay una correlación clara en España entre la distribución geográfica, el impacto de la crisis, la población y el PIB.

Además, señala que en ciudades muy grandes surgen inconvenientes: por ejemplo, la aglomeración genera costes crecientes como aumento exagerado del precio de la vivienda y contaminación, coste que limitan la contribución de las ciudades al bienestar de las personas.

Esto ocurre sobre todo en España, que tiene la población e industria concentrada principalmente en grandes áreas metropolitanas “a diferencia de otros países en los que el impacto de la crisis está siendo más comedido como, por ejemplo, Alemania, donde la distribución de la población y PIB es más homogénea, en línea con la idea de una España continua”.

Para Luis Miguel Gilpérez, España debe aprovechar la coyuntura como una oportunidad para reindustrializar el país “con un enfoque de continuidad (geográfica) para aprovechar eficiencias aún no capturadas en ciudades de tamaño óptimo”.

¿Qué ciudades tendrían un tamaño óptimo? A juicio del autor de este plan, las que cuentan con entre 50.000 y 100.000 habitantes. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2019 había 100 municipios con ese rango de población, “las cuales son el mejor punto de partida para impulsar este plan”.

En torno a esas ciudades -como pueden ser Lugo, Cáceres, El Puerto de Santa María, Guecho, Ávila, Huesca, Segovia...- se trataría de “recuperar producción industrial, crear nueva y relocalizar la que se había sacado fuera del país, así como atraer nueva inversión”, con estímulos económicos y colaboración público-privada.

Potenciar la red de recarga de coches eléctricos

El cuarto eje de “Infraestructuras verdes y nueva economía” incluye algunas propuestas relevantes. Por ejemplo, en cuanto a la extensión de los coches eléctricos apunta que España está bien posicionada para desarrollar una red de puntos de recarga importante, que permitan despegar a este sector.

“España cuenta con uno de los tres principales fabricantes y dispone de 20 de las 300 entidades que integran la Alianza Europea por las Baterías”, por un lado, pero al mismo tiempo la falta de una red de recarga se ha convertido en el cuello de botella que impide que se generalicen los coches eléctricos.

“Según previsiones iniciales de Iberdrola, sería necesaria una inversión acumulada de unos 100 millones de euros al año, durante más de 10 años, para crear dicha infraestructura de estaciones de recarga eléctrica rápida en España”, y por tanto “el tamaño de la oportunidad es considerable, y lo bueno es que en España ya hay empresas, tanto “tradicionales” del sector eléctrico como de nueva creación que están trabajando en este problema (oportunidad)”.

Plantas solares en la ‘España vacía’  y con más paro

En el mismo capítulo plantea la necesidad de que administraciones y empresas apuesten de forma decidida por la energía solar, para reducir el déficit energético que obliga a España a importar combustibles fósiles.

“España es un país privilegiado en sus condiciones de irradiación solar versus temperatura media, las dos claves para obtener grandes eficiencias en la generación de electricidad mediante células fotovoltaicas o plantas solares térmicas”, señala Luis Miguel Gilpérez.

Si España recibe del sol más de 600 veces la energía que consume y dispone de territorios amplios en los que instalar grandes plantas solares en terrenos no aptos para la agricultura ni para la ganadería, ve una oportunidad clara de instalar centrales fotovoltaicas y termosolares.

Además, se da la circunstancia de que “las zonas con más irradiación coinciden con las áreas históricamente más desfavorecidas por el desarrollo industrial previo”, como es el centro y el sur de la península. Es decir, las zonas de mayor eficiencia solar son aquellas “donde más se necesita de proyectos para mantener la actividad económica y fijar la población, o para generar polos de desarrollo, alineado con el eje del plan España 5.0: España Continua e Inclusiva”.

De forma que una mejora en la economía verde y el suministro energético podría generar oportunidades “en entornos que hasta ahora no existían con miles de puestos de trabajo y riqueza”.

Ideas que también ha utilizado Sánchez

Cabe señalar que muchas de las propuestas que el ex presidente de Telefónica recogió en el plan “España 5.0”, que hizo llegar al Gobierno, coinciden con ideas que planteó Pedro Sánchez en su discurso ante los grandes empresarios, como la digitalización de la economía y la industrialización ecológica.

Pese a ello, el documento presentado por Gilpérez fue orillado por el Gobierno, que ahora planea fórmulas para implicar de alguna manera a las grandes empresas en la tarea de reactivar la economía con las ayudas que ha aprobado la Unión Europea para España.

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