Dinero

El Gobierno retira el ‘impuesto a los ricos’ como gesto hacia Cataluña

Maneja que las rentas más altas se encuentran en esa comunidad. Da por hecho que le provocará las críticas de Podemos

Pedro Sánchez en el discurso de investidura
photo_cameraPedro Sánchez en el discurso de investidura

La ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, acaba de asegurar que la subida del IRPF a las rentas altas no estará incluida en el próximo programa electoral del PSOE porque se trataba de una propuesta de Unidas Podemos.

Montero ha recordado que las dos formaciones pactaron incluir esta subida en su proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2019 que finalmente fue tumbado por el Congreso.

Pedro Sánchez es consciente de que el IRPF es el impuesto políticamente más sensible porque afecta a la gran mayoría de los trabajadores. Por ello, el Gobierno se había opuesto a la modificación del Impuesto de la Renta… hasta que Podemos le exigió el año pasado, en plena negociación presupuestaria, una subida a las rentas más altas.

En ese momento, Hacienda abrió la puerta a negociar subidas en el IRPF a “los más ricos”, algo que hasta entonces no aceptaba. La ministra María Jesús Montero rechazó tajantemente el incremento a rentas por encima de 60.000 euros anuales que había exigido inicialmente la formación morada.

En cambio, se mostró dispuesta a hablar de una subida desde los 120.000. En todo caso, dejó claro que el Ejecutivo apostaba más bien por un aumento a partir de los 150.000, la franja más alta. Esta fue además la promesa del PSOE en la oposición.

El pacto con Podemos fue un brindis al sol

Mientras tanto, Pablo Iglesias llegó a vender un principio de acuerdo con el Ejecutivo de Pedro Sánchez precisamente sobre esta cuestión: la subida del IRPF a quienes cobran más de 10.000 euros al mes. Esto es, con rentas superiores a los 140.000 euros anuales.

Pese al acuerdo anunciado por el propio líder de Podemos, el Gobierno ya fue trasladando de forma privada al equipo económico del partido morado que ese impuesto no sería aprobado. Por ello, en Moncloa se interpretaba esta declaración como una “medida de presión” para que el Ejecutivo no diera marcha atrás.

Las rentas altas de Cataluña, las más afectadas

La subida del Impuesto de la Renta que el Gobierno negoció con Podemos se concentraba en un colectivo muy concreto de la población, el de los contribuyentes que reciben más de 140.000 euros de renta anual.

Dentro de este grupo, sin embargo, el impacto no sería homogéneo, sino que tendría efectos dispares en función de la comunidad autónoma en la que resida cada contribuyente.

En el equipo económico del Ejecutivo reconocen a Confidencial Digital que no se pasa por alto que el mayor colectivo de afectados que acabarían sometidos al gravamen más alto se focaliza en Cataluña, donde más de 22.000 personas cobran por encima de los 140.000 euros.

La medida que planteaba el Gobierno y Podemos supone elevar el tipo estatal, situado ahora en el 22,5% para rentas de más de 60.000 euros, hasta el 26,5% a partir de los 140.000 euros.

Pero a esta cifra hay que sumarle un tipo autonómico que varía en función de la política fiscal de cada territorio. Una vez sumados, el tipo final medio subiría hasta el 50,5% frente al 46,5% actual.

El impacto final sería más elevado para los residentes en Cataluña, Andalucía, Asturias, Cantabria, Comunidad Valenciana o La Rioja, donde la reforma elevaría el tipo al 52%, dado que estas comunidades aplican un tipo autonómico del 25,5%, superior al del resto de territorios.

Zapatero y Rubalcaba tampoco se atrevieron

Las fuentes socialistas consultadas por ECD recuerdan también que los técnicos del Ministerio de Economía y Hacienda, en la etapa de Elena Salgado, estuvieron varios meses trabajando en un proyecto similar. Los estudios de impacto recaudatorio estaban incluso prácticamente finalizados.

Sin embargo, existían discrepancias en el seno del Gobierno de Zapatero sobre si gravar a los que tienen más de un millón de euros, o subir hasta los que superasen los 1,5 millones.

El aumento de los ingresos, en función de los tipos que se aplicasen, podía oscilar entre 2.000 y 1.000 millones. “Ni Zapatero ni Rubalcaba se atrevieron a dar este paso. Al menos, Pedro Sánchez podrá decir que no le han dejado”, sostienen fuentes del PSOE. Este es el mensaje que se va a trasladar de hecho ante la opinión pública.

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