Dinero

El Gobierno retrasa la ‘renta mínima’: PSOE y Podemos no se ponen de acuerdo por 200 euros

Sánchez anunció que la reducción de la desigualdad era su “principal desafío”, pero ahora los socialistas plantean una ayuda de 430 euros al mes y Pablo Iglesias partir de los 600

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en el Congreso de los Diputados
photo_cameraPedro Sánchez y Pablo Iglesias en el Congreso de los Diputados

El Ingreso Mínimo Vital pactado por el PSOE y Podemos, más conocido como “renta mínima’, tendrá que esperar. Pese a que Pedro Sánchez fijó su implantación como una de las prioridades del nuevo Gobierno, ahora los dos socios que forman la coalición no se ponen de acuerdo en la cuantía definitiva de la ayuda contra la pobreza.

“Desarrollaremos el Ingreso Mínimo Vital como prestación de Seguridad Social”. Es una de las medidas del acuerdo de Gobierno entre PSOE y Unidas Podemos que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias rubricaron el pasado 30 de diciembre, días antes de la investidura del líder socialista.

El documento difundido entonces señala respecto a ese Ingreso Mínimo Vital: “Comenzaremos en un primer momento por el aumento decidido de la prestación por hijo/a a cargo para familias vulnerables, y posteriormente mediante un mecanismo general de garantía de renta para familias sin ingresos o con ingresos bajos”.

No se especificaron cifras ni plazos, a diferencia de lo que ocurrió cuando se anunció esta medida en el frustrado acuerdo presupuestario que alcanzaron ambos partidos en octubre de 2018, pero Sánchez sí anunció destacó durante la firma del pacto de Gobierno con Iglesias que la reducción de la desigualdad era su “principal desafío”.

El PSOE asume la propuesta de Escrivá en la AIReF

Hay que recordar que el nuevo ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, también se ha marcado como prioridad aprobar durante este mandato un ingreso mínimo vital o, como suele presentarse esta iniciativa, una ‘renta mínima’ para combatir la exclusión y la pobreza.

Escrivá realizó un borrador de cómo podría articularse este ingreso mínimo vital durante su paso por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). El ingreso partiría de 430 euros mensuales y supondría un desembolso para el erario público de 3.500 millones de euros.

Tras la formación de Gobierno, según ha podido saber Confidencial Digital por fuentes conocedoras de las negociaciones, esta propuesta, con ligeros retoques, es la que asume y pretende sacar adelante el Ejecutivo de Pedro Sánchez. Al menos, la parte socialista del Consejo de Ministros.

Mientras que los cálculos del ahora ministro de Seguridad Social apuntan a que la medida aliviaría la pobreza de 1,8 millones de hogares, también se reconoce que incrementaría el déficit público a razón de 0,1% puntos del PIB cada año.

Los casos en que se podría percibir este ingreso mínimo vital serían dos. Por un lado, para los peticionarios más pobres, se habilitaría la ayuda si su renta supusiera un 20% de la mediana de renta, es decir, que tuvieran una renta de 236 euros si el hogar fuese de un solo miembro o 497 euros si tuviera dos miembros.

Recibirán además un complemento de 1.200 euros al año por hijo a cargo hasta un máximo de tres hijos.

En el segundo supuesto, se encontrarían aquellos hogares con un 60% de la media de renta (710 euros para hogares de un miembro y 1.492 para los de dos), que recibirán únicamente los complementos por hijo a cargo.

José Luis Escrivá tiene planificada una implantación paulatina de esta ayuda, comenzando en un primer momento, precisamente, “por el aumento de prestación por hijo a cargo para familias vulnerables”, ayuda que el Gobierno ya elevó en abril del año pasado hasta los 588 euros anuales para las familias en situación de pobreza severa (aquellas bajo el umbral del 25% de la renta mediana).

Posteriormente, esa ayuda se complementaría “mediante un mecanismo general de garantía de renta para familias sin ingresos o con ingresos muy bajos”

Según los cálculos de Escrivá durante su etapa en la AIReF, el coste de ambos modelos sería de 5.500 millones que se irían introduciendo de forma gradual a lo largo de tres años.

Podemos plantea partir de los 600 euros al mes

En cambio, Pablo Iglesias, que llegó a plantear en el pasado una renta universal de ese tipo, propone un “ingreso básico garantizado” de 600 euros al mes, tal y cómo se recogía Podemos en su último programa electoral, que se incrementaría en función del número de miembros del hogar hasta un máximo de 1.200 euros y funcionaría “de manera automática e incondicionada” para garantizar la “suficiencia de ingresos” de los hogares en situación vulnerable.

Además, la formación morada plantea una “prestación para el cuidado de niños, niñas y adolescentes, que alcance los 1.200 euros al año de manera universal y a los 2.000 euros al año para situaciones de pobreza severa”, y que se iniciaría “de manera urgente con 600 euros al año para familias en riesgo de pobreza, con un incremento del 50% para familias de una sola progenitora o de un solo progenitor”.

Podemos cifra en 10.000 millones el coste de su ingreso básico garantizado, que beneficiaría a unos 10 millones de personas y se financiaría mediante un impuesto a las grandes fortunas.

En un momento difícil para la Seguridad Social

Pero esta promesa de nueva prestación llega en un momento difícil para las cuentas de la Seguridad Social. La garantía y sostenibilidad del sistema de pensiones es quizá el mayor reto de política económica y social al que se enfrenta el nuevo Ejecutivo.

La Seguridad Social tiene un déficit acumulado de alrededor de 100.000 millones de euros y el gasto en pensiones crece en el entorno del 5% anual y se intensificará notablemente a mediados de la década con la llegada masiva de los bayboomers a la jubilación.

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