Dinero

Luis de Guindos cuida en el BCE a España (no a los bancos) y marca la pauta al sucesor de Draghi

Ha influido en la decisión de aplazar la subida de los tipos de interés para retrasar un cambio inminente de la política monetaria que iba a castigar a los países del sur de Europa

Luis De Guindos durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
photo_cameraLuis De Guindos durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

Luis de Guindos comienza a ‘mandar’ en el BCE. A cuatro meses de la sucesión del presidente Mario Draghi, el vicepresidente ha influido en la decisión de retrasar la subida de tipos pese al rechazo de la banca. De Guindos trata así de alargar la “receta Draghi” y evitar un cambio brusco cuando Alemania tome las riendas del supervisor.

Tal y cómo publicó El Mundo hace unas semanas, la normativa europea obliga al italiano Mario Draghi a abandonar su despacho de presidente del Banco Central Europeo en Fráncfort el próximo 31 de octubre, haya o no acuerdo para reemplazarlo.

Y si los ahora enfrentados Angela Merkel y Emmanuel Macron no han alcanzado un pacto sobre tan sensible puesto, el nuevo presidente de forma automática, como mínimo de forma interina, será el español Luis de Guindos, actual vicepresidente con mandato hasta 2026.

Se trata un escenario prácticamente descartado en la cúpula del BCE, puesto que aún quedan meses suficientes para que los socios europeos negocien el relevo de Draghi.

Marcar la pauta a Jens Weidmann

Pese a ello, fuentes próximas al BCE aseguran a Confidencial Digital que el vicepresidente Luis de Guindos no ha pasado por alto el duro perfil del candidato de Berlín para relevar a Draghi: el presidente del Bundesbank alemán, Jens Weidmann.

Es el favorito en todas las quinielas y se opuso en 2012 a la política laxa del presidente del banco central que ha evitado el rescate de España y de Italia y ha salvado el euro.

De ahí, según las fuentes consultadas por ECD, que De Guindos haya apoyado (e influido) en la decisión de Draghi para retrasar la subida de tipos de interés, con el objetivo de marcar la pauta al sucesor del banquero italiano en la presidencia del BCE.

Se da por hecho que, sí es un representante alemán, será radicalmente contrario a esta política monetaria que beneficia a Italia y España.

Se destaca que, en la reunión del consejo de gobierno del BCE de hace unas semanas en Lituania, Weidmann fue beligerante en contra de suavizar aún más la política monetaria que, a su juicio facilita demasiado que los gobiernos europeos, en particular los del sur de Europa, retrasen las necesarias reformas para hacer sus economías más atractivas para los inversores.

En cambio, De Guindos defiende que la política monetaria de Draghi resultó básica para la recuperación de España, pese a que desde algunos ámbitos económicos ha sido muy criticada por generar un exceso de liquidez, condicionar el mercado e, incluso, crear una situación económica irreal.

Considera que no cabe duda de que los bajos tipos de interés han favorecido el crecimiento, sobre todo por el aligeramiento de las cargas financieras para todos los sectores.

Pero también está animando a los gobiernos a que no desperdicien el tiempo que les brinda al retrasar la subida de tipos y que reformen de una vez sus economías y reduzcan su deuda y déficit.

Ahorro para las familias y empresas

Funcas acaba de poner cifras a los efectos de la política monetaria de Mario Draghi en España. Desde la decisión del BCE, los hogares españoles se han ahorrado 17.000 millones de euros, según estimó este lunes Raymond Torres, director de Coyuntura y Economía Internacional de Funcas.

“Este año las familias pagarán unos 5.200 millones por este concepto frente a los 42.000 millones de 2008”, prosiguió Torres.

También estimó cuál es beneficio que han obtenido las compañías gracias a las políticas monetarias vigentes.

Así, en los últimos 11 años las empresas no financieras han ahorrado 27.000 millones en intereses, y este año, “pagarán cerca de 11.600 millones frente a los más de 64.000 millones en 2008”, aseguró durante su intervención en el curso que la Fundación de las Cajas de Ahorro organiza esta semana en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander.

Con todo ello, el responsable de Funcas estimó que “familias y empresas pagarán este año 17.000 millones en intereses frente a los 106.000 millones de 2008”.

Diferencias entre De Guindos y los bancos

Sin embargo, en la banca española no se comparte en absoluto ese análisis. Según las fuentes consultadas por ECD, el último ejemplo de las discrepancias entre De Guindos y las entidades financieras se pudo visualizar en las jornadas de la Asociación de Periodistas Económicos (APIE), que se celebraron la semana pasada en Santander.

El vicepresidente del BCE y el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, se mostraron alineados en la descripción que realizaron sobre el efecto de los bajos tipos de interés.

Ambos coincidieron en que este fenómeno tenía más impactos positivos que negativos en la economía en general y en la banca en particular.

Algo que fue rechazado de plano por José María Roldán, presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), y antes por sus predecesores en las ponencias, como Jordi Gual, presidente de CaixaBank, o José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia.

Guindos defendió que los bajos tipos de interés no son la causa de la baja rentabilidad de la banca. Roldán afirmó todo lo contrario. “Los tipos negativos no son buenos para la banca”, espetó el banquero al vicepresidente del BCE.

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