Dinero

Nadia Calviño está negociando ya con Irene Montero los nuevos Presupuestos

Pedro Sánchez ha desplazado a María Jesús Montero para convencer a Podemos de que las cuentas sociales deben ser compatibles con las exigencias de Bruselas

Nadia Calviño, en el Ministerio de Economía.
photo_cameraNadia Calviño, en el Ministerio de Economía.

Al margen de las reuniones que han celebrado Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en las últimas horas, Nadia Calviño, y la número dos de Podemos, Irene Montero, también han mantenido contactos discretos para articular el acuerdo sobre la formación del nuevo Gobierno, escenificado por sorpresa este martes por los líderes de PSOE y Podemos.

Según ha podido confirmar Confidencial Digital por fuentes conocedoras de los contactos, las conversaciones se han centrado en los Presupuestos para el año 2020. Pedro Sánchez ha fijado como prioridad la aprobación de las cuentas tras el anuncio del principio de acuerdo con Podemos.

Un trámite que permitiría al líder del PSOE sacar adelante la legislatura durante varios años tras lograr la investidura.

Las líneas rojas de Podemos a los Presupuestos

Con este objetivo, Irene Montero ha comenzado a trasladar en las últimas horas a Nadia Calviño las líneas rojas que impondrá Podemos al proyecto de ley, que debe ser aprobado por el Consejo de Ministros en los primeros meses del próximo año.

Los contactos, a petición de la dirección de Podemos, se producen para que Montero vaya conociendo el borrador de Presupuestos que ha elaborado Hacienda, y certificar que incluye las principales medidas que impondrá el partido a cambio de votar la investidura de Pedro Sánchez.

Podemos está fiscalizando cada una de las partidas que el Gobierno va incluyendo en el borrador presupuestario.

Las fuentes consultadas por ECD añaden que también permanece al tanto de las conversaciones el responsable de la comisión de seguimiento de pactos de gobierno de Unidas Podemos, Pablo Echenique, quien ya negoció con el Ejecutivo socialista las cuentas fallidas de este año.

Se ha pedido discreción en las conversaciones

La discreción máxima que ha acompañado estos contactos tiene como objetivo inmediato evitar filtraciones, pero sobre todo no tensionar el diálogo con noticias previas que aparezcan en la prensa.

De acuerdo con las informaciones recogidas por ECD, la ministra de Economía en funciones y la dirigente de Podemos han elegido escenarios “no oficiales” para los encuentros reservados que van a celebrar en las próximas semanas.

Es decir, no se van a citar ni en el Ministerio de Economía ni, por supuesto, en la sede de Podemos, en la calle Princesa.

Hacienda trabaja en los nuevos Presupuestos

Hacienda vio cómo sus propuestas, basadas en el incremento del gasto público y en un aumento de los impuestos, se quedaban en el cajón el pasado mes de febrero tras el rechazo a los Presupuestos en el Congreso.

El Gobierno asume ahora que las cuentas para el año que viene se tendrán que elaborar pensando en un contexto de desaceleración económica. Por eso el Ministerio de Hacienda ha comenzado a trabajar para sacar unos nuevos presupuestos de forma exprés, inspirados en el proyecto para 2019 de María Jesús Montero.

Calviño desplaza a Montero como interlocutora

Sin embargo, el principal cambio esta vez será que, pese a que las cifras se dibujarán en Hacienda, la ministra de Economía y futura vicepresidenta, Nadia Calviño, actuará, como se ha dicho, como principal interlocutora con Podemos para alcanzar un pacto presupuestario.

Hasta ahora, Pablo Iglesias era especialmente crítico con las posiciones más liberales de Calviño, pero ha aceptado que sea la elegida por Sánchez para trazar las líneas maestras de las cuentas públicas porque ha decidido afrontar una “negociación sin vetos”.

Fuentes del Gobierno matizan, no obstante, que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, también participará en algunas reuniones técnicas.

Unas cuentas sociales compatibles con Bruselas

Desde el Ejecutivo explican a ECD que la elección de Calviño responde a la necesidad de Sánchez de convencer a Podemos de que el impulso de políticas sociales y nuevos derechos debe respetar los acuerdos de responsabilidad fiscal de España con Europa, tal y cómo se han comprometido los líderes de PSOE y Podemos en el acuerdo firmado.

Debido a la situación de interinidad del Gobierno, Bruselas ha aceptado dar margen al Ejecutivo para que elabore un nuevo borrador con 6.600 millones en ajustes.

Unos recortes que, en vías de forjar una coalición de izquierdas, serán difíciles de asumir por los potenciales apoyos del PSOE, especialmente por su socio preferente (Podemos), a no ser que sea por la alternativa de un fuerte aumento de impuestos a empresas y clases altas.

Hay acuerdo con Podemos en campos concretos

En la cúpula económica del Gobierno confirman a ECD que hay campos concretos que aparecen en el programa electoral del PSOE que, a priori, coinciden con los planteamientos de Unidas Podemos.

En concreto, los socialistas insisten en introducir una mayor progresividad fiscal, acelerar la persecución del fraude y la elusión fiscal y superar la anomalía de la escasa tributación de las grandes corporaciones, así como del sector financiero y de las grandes empresas tecnológicas.

También se comparte la insuficiente e ineficaz fiscalidad ambiental, para alinearnos con las medidas ya adoptadas o en trance de adoptarse en el ámbito de los países de la OCDE; pero no conllevará ningún perjuicio para las familias de ingresos medios y bajos, y permitirá reducir la carga fiscal de las pymes.

En el proyecto de Presupuestos de 2019, el Ejecutivo incluyó un tipo mínimo del 18% en Sociedades para banca y energéticas y también propuso limitar las exenciones a la repatriación de dividendos desde otros países a las multinacionales.

El PSOE necesita apoyos para el techo de gasto

Pero el Gobierno tampoco pasa por alto que el primer paso para la aprobación de los Presupuestos es la validación del techo de gasto. Una meta que Sánchez ha fijado para mediados de enero. Lo que le permitiría disponer de unos nuevos Presupuestos durante el primer trimestre del año.

Con el calendario ya incumplido –el techo de gasto para 2020 debió aprobarse antes del pasado 31 de julio- la pérdida ahora de la mayoría absoluta en el Senado de la que gozaba el PSOE complica ese trámite. Ha pasado de tener 123 escaños a 93 y para poder sacarlo adelante es necesario contar con mayoría simple.

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