Dinero

Pedro Sánchez deja caer a Borja Prado en Endesa tras pactar que el nuevo presidente sea español

La italiana Enel ha aceptado la petición de Moncloa, pero recortará los poderes del primer ejecutivo. Se ha querido evitar otro escándalo como el de Zapatero con la OPA a la eléctrica

Borja Prado, presidente de Endesa.
photo_cameraBorja Prado, presidente de Endesa.

Enel ha aceptado la petición de Moncloa, pero recortará los poderes del primer ejecutivo. Se ha querido evitar otro escándalo como el de Zapatero con la OPA a la eléctrica

El desenlace de la OPA a Endesa en el año 2009 supuso uno de los mayores escándalos político-económicos de los últimos tiempos. Este es el trasfondo fundamental que explica la implicación de Moncloa en el relevo de Borja Prado en la presidencia de la filial de la italiana Enel que se acaba de producir.

Según ha podido saber Confidencial Digital por fuentes conocedoras de las conversaciones, el relevo en Endesa ha puesto en guardia no sólo al Ministerio para la Transición Ecológica, sino también al equipo económico de Pedro Sánchez en La Moncloa, en un momento clave para la culminación de acuerdos que son esenciales de cara al desarrollo del mercado eléctrico en España durante los próximos años.

El proceso de descarbonización y, unido a ello, la nueva senda para el desmantelamiento de las centrales nucleares se encuentran sobre la mesa de negociación que mantiene la ministra Teresa Ribera con todo el sector.

Endesa, “aliada preferente” del Gobierno

Moncloa ha tenido en cuenta también que Endesa se ha convertido en una “aliada preferente” del Gobierno para el Plan Integral de Clima y Energía que España tiene que enviar a Bruselas en las próximas semanas. En ese proyecto, entre otros aspectos esenciales, quedará definida la hoja de ruta para el apagón nuclear en España.

La filial de Enel ha conseguido que el Ministerio para la Transición Ecológica acepte, de entrada, una prolongación de la vida útil de las centrales por diez años más sobre los 40 que están ahora legalmente estipulados.

Endesa se juega cerca de 200 millones de euros anuales ya que ha programado su negocio a partir del funcionamiento de sus instalaciones atómicas durante un periodo mínimo de 50 años.

El Gobierno valora la  papel de Borja Prado

Así, el papel de Borja Prado y su capacidad de relaciones institucionales han sido muy importantes en las negociaciones llevadas a cabo estos meses atrás con la Secretaría de Estado de Energía, que dirige su antiguo homólogo de Abengoa, José Domínguez Abascal.

El todavía presidente de Endesa dispone de un importante ascendente en el sector, aún cuando los poderes ejecutivos dentro de la eléctrica se encuentran cada vez más repartidos a favor del consejero delegado, José Bogas.

Es un hombre de la casa que fue promovido para su actual cargo en 2014 a instancias del propio responsable de Enel y cuyo mandato fue renovado el pasado mes de abril por un periodo de cuatro años, hasta 2022.

Moncloa reclamó a Italia un presidente español

El primer ejecutivo de Enel, Francesco Starace, ha evitado en los últimos meses dar pistas sobre la renovación, o no, de Borja Prado al frente de Endesa. Quería conocer la postura del Gobierno español antes de proceder al relevo, aunque lo tenía decidido desde hacía tiempo.

Según fuentes conocedoras de las negociaciones, Starace se ha negado a aceptar las peticiones que ha recibido desde distintas instancias oficiales, incluida La Moncloa, para que Prado continuara como presidente de Endesa durante cuatro años más.

En cambio, el presidente de Enel sí ha accedido a que el puesto recaiga en un alto ejecutivo español que actúe como representante de los intereses italianos en España, de la misma forma que lo venía ejerciendo Borja Prado, a través del banco de inversión Mediobanca. En las quinielas suena con fuerza Juan Rosell, ex presidente de la CEOE.  También figura el español con vínculos italianos Aldo Olcese, con excelentes relaciones institucionales tanto en España como en Italia.

Pero el nuevo presidente de Endesa perderá los poderes ejecutivos. Es decir, que será el consejero delegado quien se atribuya todas las funciones de gestión. En la práctica, esto implica que será José Bogas quien tome todas las riendas de la eléctrica.

Para argumentar la salida de Prado, Enel, máximo accionista de Endesa con un 70,1% de su capital, informó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que había comunicado al consejo de administración su intención de proponer una adaptación de la normativa interna a la limitación, por razones de buen gobierno corporativo, del período máximo en que una persona puede ejercer el cargo de presidente.

Evitar otro escándalo como el de Zapatero con la OPA

Según las fuentes consultadas por ECD, Pedro Sánchez, quien ha permanecido al tanto en todo momento de las negociaciones, ha querido evitar a toda costa otro escándalo como el que protagonizó en su día Zapatero con la venta a Enel. Es la principal razón que ha mantenido en alerta a la cúpula económica del Gobierno en las últimas semanas.

Endesa era la principal eléctrica española y había sido privatizada años antes por una decisión del Ejecutivo Aznar. Al final de un largo y tenso tira y afloja, la compañía terminó en manos del Estado italiano.

E.On acordó en 2007 con Acciona y la pública italiana Enel poner fin a la incertidumbre y retirarse a cambio de activos en Italia, Francia y España. El gigante alemán sucumbió ante el cúmulo de injerencias e irregularidades cometidas en el proceso y la falta de una regulación efectiva.

Tras dos años de batalla, Acciona y la estatal Enel formalizaron la compra de Endesa por más de 40.000 millones de euros con el visto bueno del Gobierno Zapatero. Una venta que, para muchos analistas, supuso abrir la puerta al desmantelamiento y expolio de una de las grandes empresas españolas.

En el equipo económico de Sánchez admiten ahora a ECD que la venta de Endesa descapitalizó las compañías eléctricas españolas y marcó el futuro del sector. Desconcertó a los alemanes, pero también a las autoridades de Bruselas. Nunca tuvieron claro lo que quería el Gobierno de Zapatero y quedaron a su vez perplejos por su excesivo intervencionismo.

Además, la operación se llevó por delante la reputación de dos reguladores. El dictamen de la Comisión de Energía fue revocado por el Consejo de Ministros. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) sufrió la dimisión de su presidente, Manuel Conthe, tras una sorprendente comparecencia en el Congreso.

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