El Chivato

Las distintas formas de jurar bandera sin besar la enseña nacional

Jura sin besar la bandera en la 
Escuela de Infantería de Marina 'General Albacete Fuster'.
photo_camera Jura sin besar la bandera en la Escuela de Infantería de Marina 'General Albacete Fuster'.

La epidemia de Covid-19 que sufre España ha obligado a cambiar numerosos hábitos con el objetivo de reducir contactos interpersonales, tanto de forma directa como a través de superficies, con el fin de evitar la transmisión del virus.

Medidas en esa línea se han implantado, por ejemplo, en las academias militares. Defensa trata de evitar que se generen focos que puedan obligar a interrumpir la formación de las nuevas promociones que se incorporan a las Fuerzas Armadas.

El Chivato ha podido comprobar que uno de los cambios más llamativos afecta a un momento tan especial como es la jura de bandera. Ese acto se celebra en los Centros de Formación de Tropa después de las dos semanas del período de acogida, orientación y adaptación a la vida militar, y de las ocho semanas de la fase de formación militar general.

Este mes de noviembre se han celebrado varias juras de bandera, y en todas ha habido un elemento común: los futuros militares no han podido besar la bandera de España.

Los responsables de cada academia o centro de formación han adoptado un protocolo especial para las juras de bandera.

Por ejemplo, en la Escuela de Infantería de Marina ‘General Albacete Fuster’, en Cartagena, los alumnos llegaban ante la bandera, se paraban, se cuadraban ante ella y el portador adelantaba ligeramente una punta de la enseña. Los alumnos se inclinaban, y pese a llevar mascarilla, no llegaban a tocar la tela, sino que se quedaban a unos centímetros de distancia.

En el Centro de Formación de Tropa (CEFOT) nº 2, en Camposoto (Cádiz), se guardó mayor distancia. Los futuros soldados del Ejército de Tierra pasaban a un par de metros de la bandera, que ni se acercaba a ellos. Además, no se paraban: simplemente se quitaban la boina y giraban la cabeza hacia la bandera, con el fusil en la mano derecha y la prenda de cabeza en la izquierda.

 

La jura en el otro Centro de Formación de Tropa, el CEFOT nº 1 de Cáceres, tuvo lugar el pasado viernes y allí los alumnos parecían seguir otras instrucciones: pasaban por delante de la bandera sin detenerse, pero tampoco girando la cabeza, sino que se mantenían mirando al frente, con la cabeza descubierta eso sí.

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También a principios de este mes de noviembre juraron bandera los caballeros y damas alumnos de la XLVIII promoción de Enseñanza militar para el Ingreso en la Escala de Suboficiales, que estudian en la Academia de Infantería de Toledo.

Allí cada alumno se paraba ante la bandera, se cuadraba e inclinaba la cabeza. En este caso, la enseña estaba aún más lejos, a más de dos metros.

Como se puede comprobar, fueron distintos protocolos, pero todos con un denominador común: no hubo beso ni contacto físico alguno con la bandera de España.

Muy distintas eran las juras de bandera en los tiempos previos a la epidemia de coronavirus, cuando se les acercaba la tela y los alumnos de las academias besaban realmente la enseña nacional.

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