El Chivato

Echenique, encantado con los escraches a Pablo Iglesias y Podemos

Pablo Echenique.
photo_cameraPablo Echenique.

“Como veo que hay erratas en algunos titulares: --Escrache: Concentración de gente humilde a la que le han quitado la casa y dejado en la ruina una panda de ladrones de cuello blanco. --Lo de anoche: Concentración de pijos pudientes y maleducados y algún que otro simpático neonazi”.

Así calificó el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, la cacerolada contra el Gobierno que tuvo lugar este lunes 18 de mayo en Galapagar (Madrid) y que transcurrió junto al chalet en el que viven Pablo Iglesias e Irene Montero con sus hijos.

Las quejas de dirigentes de Podemos contra estas protestas ante casas de dirigentes políticos (también ocurrió ante las viviendas de José Luis Ábalos y la antigua casa de Pedro Sánchez en Pozuelo de Alarcón) ha suscitado muchas críticas, al recordarse palabras de Pablo Iglesias a favor del “jarabe democrático de los de abajo”, según definía los escraches.

Pero es que además, como ha podido comprobar El Chivato, el propio Echenique llegó a decir que en Podemos estarían “encantados” de que los ciudadanos protestaran ante sus casas si ellos gobernaban.

Las declaraciones son de 2014, en los primeros meses de andadura de Podemos. Echenique había sido elegido diputado del Parlamento Europeo, y un día de agosto convocó a los medios de comunicación en la calle Alfonso de Zaragoza.

Allí llevaba un año protestando un profesor jubilado, Antonio Aramayona. Se había plantado ante el portal de la consejera de Educación del Gobierno de Aragón, entonces en manos del PP, Dolores Serrat, para protestar contra los recortes presupuestarios en la educación pública.

Echenique se acercó a apoyar a Aramayona, y declaró a los medios: “Cuando Podemos gobierne este país y esta Comunidad, que falta poco para que eso pase, estoy seguro de que el consejero de Educación va a estar encantado de que un ciudadano con las ideas claras esté en la puerta de su casa y diciéndole en qué se está equivocando”.

Casi seis años después, el discurso de Echenique por las caceroladas alrededor de la casa del vicepresidente Pablo Iglesias y de la ministra Irene Montero es muy distinto.

Comentarios
Somos ECD
¿Quieres ser protagonista del Confidencial Digital?