El Chivato

La jueza de ‘los Másters’ ficha por la universidad de Cifuentes

Carmen Rodríguez Medel
photo_camera Carmen Rodríguez-Medel

Hay profesionales de la carrera judicial a los que les caen asuntos mediáticos y se convierten en ‘estrellas’ del momento. Resulta algo habitual en altos tribunales o en Audiencias, pero es menos frecuente en juzgados de instrucción.

Sin embargo, Carmen Rodríguez-Medel Nieto, magistrada del Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid, no ha sido estrella por un día, sino por varios. El caso Máster de Cristina Cifuentes primero, el caso Máster de Pablo Casado después y, recientemente, el 8-M. En su mano ha tenido asuntos en los que podía decidir si enjuiciaba a la expresidenta de la Comunidad de Madrid, al presidente del PP y al delegado de Gobierno en Madrid.

Por eso, mientras sobre otros compañeros jueces de Plaza de Castilla es complicado encontrar información en Internet, de Rodríguez-Medel se han escrito decenas de perfiles en medios, a pesar de que ella no es muy amiga de los periodistas. 

Pertenece a la asociación conservadora de magistrados, pero es una juez que no se casa nadie. A muchos sorprendió su gestión del ‘caso Máster’ de Cristina Cifuentes, a la que acusó del delito de falsedad documental por el que estos días la expresidenta madrileña está siendo juzgada.

Tampoco dejó indiferente es investigación sobre los estudios superiores de Pablo Casado. Rodríguez-Medel envió al Tribunal Supremo -competente para juzgar al presidente del PP dada su condición de aforado- un documento de 54 páginas en el que le acusaba de haber cometido delito de cohecho impropio y prevaricación administrativa. El Supremo archivó la causa.

En 2020 la magistrada copó portadas de prensa, en medio del confinamiento más estricto en España, porque abrió una causa para esclarecer si el Gobierno conocía la gravedad de la pandemia cuando permitió que se celebraran grandes eventos, como la manifestación del Día de la Mujer el 8 de marzo.

En ese momento, se sacó su relación con la Guardia Civil. Hija de un coronel de la Benemérita y hermana de un coronel jefe de la comandancia de Málaga, llegó a sonar en las quinielas para presidir este cuerpo cuando Fernando Grande-Marlaska llegó al Ministerio.

La causa en la que investigaba a José Manuel Franco también terminó en archivo, pero, según fuentes cercanas a la jueza, se sintió “acosada” por la prensa durante el tiempo de la instrucción.

Rodríguez-Medel ha solicitado, según ha podido saber El Chivato, empezar a dar clase en la Universidad Complutense. Centro en el que precisamente Cristina Cifuentes mantiene su puesto de funcionaria. La política del PP pidió regresar a su plaza, una vez dimitió del cargo y abandonó el acta de diputada en la Asamblea de Madrid.

 

El Chivato ha conocido que el Consejo General del Poder Judicial aprobó en su última reunión que la jueza pueda compatibilizar su cargo en la Justicia con el ejercicio de la docencia, como profesora asociada en ‘la universidad de Cifuentes’. El único requisito que suele poner el órgano de los jueces para conceder el permiso es que las clases sean por la tarde, para poder prestar servicios en los juzgados por la mañana.

Raphael, apoteósico en Starlite

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