El Chivato

“La obsesión de Pablo Iglesias con el JEMAD puede cargarse Podemos”

Pablo Iglesias y Julio Rodríguez.
photo_cameraPablo Iglesias y Julio Rodríguez.

La guerra entre Podemos y el gobierno municipal de Madrid, lejos de atenuarse, va en aumento según pasan los días. Este jueves fue Manuela Carmena la encargada de echar más leña al fuego, al descartar cualquier conversación con Pablo Iglesias, con el que afirmó no tener “vinculación especial con él”, para intentar calmar los ánimos.

El discurso de la alcaldesa dejó a las claras que su postura, respecto a la candidatura conjunta que propone Podemos, es inamovible: quiere incluir en los primeros puestos a los seis concejales que se han desvinculado de las primarias del partido morado y no aceptará que Julio Rodríguez imponga a su equipo.

Así las cosas, en Podemos empiezan a asumir que, o bien Iglesias y Rodríguez aceptan las condiciones de Carmena, o habrá dos listas diferentes: una liderada por la actual alcaldesa, y otra por el ex JEMAD, que competirán en las municipales de mayo. Un escenario que puede ser “terrible” para la formación morada.

Ese es, al menos, el diagnóstico que hacen miembros de Podemos y algunos de los implicados de la candidatura de Ahora Madrid hace cuatro años. Estas fuentes, a las que ha tenido acceso El Chivato, afirman que, de confirmarse la existencia de dos candidaturas rivales para el Ayuntamiento de Madrid, “el proyecto de Podemos quedaría seriamente tocado”.

El daño para el partido, afirman, “sería enorme”. Y todos ellos coinciden en señalar quién sería el culpable: “Este fracaso se debería, como ya ha pasado en otras ocasiones, al JEMAD, Julio Rodríguez”.

El que fuera Jefe del Estado Mayor de la Defensa fue uno de los fichajes estrella de Pablo Iglesias para las elecciones generales de diciembre de 2015. En esos comicios concurrió en la lista de Podemos en Zaragoza, pero no logró escaño. Seis meses después, con la nueva convocatoria electoral, fue elegido cabeza de lista por Almería... y el partido se quedó sin diputados en la provincia.

Ese fracaso vino precedido de fuertes críticas por parte del electorado de izquierdas almeriense, que no aceptaban “al JEMAD” -como se conoce a Rodríguez dentro del sector crítico de Podemos- por su “carnicería en Siria”.

Pese al debate interno que generaba, Pablo Iglesias siguió apostando por el ex militar para un papel importante dentro de Podemos. Por eso, hace un año le ubicó como líder del partido en Madrid, con el objetivo de que se convirtiera en número dos de Carmena en las municipales... y en sucesor de la alcaldesa a mitad de la próxima legislatura.

Como es conocido, el plan no le ha salido nada bien a Iglesias, ya que la primera edil busca blindar a sus afines en los primeros puestos de la lista y no va a aceptar las imposiciones del JEMAD en su candidatura. Una postura que ni el líder de Podemos ni su ejecutiva esperaban y que ha provocado que ahora estén entre la espada y la pared.

Los integrantes de Podemos menos afines al secretario general no entienden ese apoyo absoluto al ex militar, y advierten a Iglesias que, si sigue en esta línea, puede comprometer el futuro del partido: “La obsesión de Pablo con el JEMAD puede cargarse Podemos”.

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