El Chivato

Un teniente general se queda sin el puesto de 2º JEME tras la filtración de su nombre

Margarita Robles, y la izquierda el Jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME), Amador Enseñat.
photo_camera Margarita Robles, y la izquierda el Jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME), Amador Enseñat.

Margarita Robles está completando una renovación parcial de puestos clave en la estructura del Ejército de Tierra. La semana pasada cesó al Segundo Jefe de Estado Mayor del Ejército, teniente general Carlos Palacios Zaforteza, y al jefe de la Fuerza Terrestre, teniente general José Rodríguez García. Ambos pasaron a la reserva por edad.

En el mismo Consejo de Ministros en el que se aprobaron estos ceses, se dio el visto bueno al nombramiento del sustituto de Palacios como 2º JEME: el teniente general Alejandro Escámez, hasta entonces jefe del Mando de Canarias, el mismo puesto que ocupaba Carlos Palacios antes de ser nombrado para el puesto que ahora ha dejado.

Diversas fuentes militares, incluidos varios oficiales generales del Ejército de Tierra, le cuentan a El Chivato que el nombre de Alejandro Escámez no era la primera opción que se barajó para el puesto. Pero una filtración abortó esa primera opción.

El Jefe de Estado Mayor del Ejército, general de Ejército Amador Enseñat, había elegido como su número dos al teniente general Luis Lanchares Dávila. Desde el pasado diciembre este oficial general se encuentra destinado en Brunssum (Holanda), como segundo jefe (o “Deputy Commander”) del Cuartel General del Mando de la Fuerza Conjunta Aliada, de la OTAN.

El JEME Enseñat y el teniente general Lanchares trabajaron juntos en el pasado: Lanchares fue director de la Academia General Militar, de Zaragoza, entre 2016 y 2018, cuando Enseñat ocupaba el puesto de director de Enseñanza, Instrucción, Adiestramiento y Evaluación del Ejército de Tierra. Desde esa etapa mantienen una buena relación.

Semanas antes de que el relevo se hiciera oficial, el nombre del futuro 2º JEME se publicó en un medio de comunicación. The Objective reveló que Lanchares iba a sustituir a Palacios como 2º JEME, y que el general de División José Manuel de la Esperanza sería nombrado jefe de la Fuerza Terrestre, en sustitución de José Rodríguez García.

En ambientes militares coinciden en una misma versión de lo que sucedió entonces. La filtración del próximo número dos del Ejército de Tierra no sentó nada bien a la ministra de Defensa. En las Fuerzas Armadas no es la primera vez que se comenta que Margarita Robles se niega a que parezca que le marcan las decisiones, y por ello ha rectificado más de una vez decisiones sobre ceses y nombramientos cuando ha visto que se adelantaban en un medio de comunicación.

La conclusión es que Robles, una vez más, descartó el nombre de Luis Lanchares y decidió que el nuevo Segundo Jefe de Estado Mayor del Ejército fuera el teniente general Alejandro Escámez.

Este cambio de última hora ha descolocado a muchos militares, pero sobre todo a varios de los protagonistas. Por un lado, fuentes militares le cuentan a El Chivato que el teniente general Lanchares prácticamente ya se estaba despidiendo en Brunssum, y había comunicado a su entorno que se iba a trasladar a Madrid para ocupar el puesto de número dos del Ejército de Tierra. Lanchares deseaba esa vuelta a España, por motivos familiares.

Por otro lado, el JEME también ha quedado “apesadumbrado”. Por varios motivos. Tenía ya un compromiso con Luis Lanchares, que ha quedado en nada. Además, en vez de tener a su lado a una persona de confianza, su 2º JEME es un teniente general, Escámez, con el que no tiene esa misma sintonía personal que como con Lanchares.

A eso se añade que es la segunda vez que es la ministra de Defensa, y no el Jefe de Estado Mayor del Ejército, quien decide el nombre del 2º JEME.

 

Ya sucedió hace un año. Robles relevó al general de Ejército Francisco Javier Varela Salas por Amador Enseñat al frente del Ejército. Lo habitual es que, pasados unos meses de adaptación al puesto, Enseñat hubiera elegido a un 2º JEME. Pero en la misma designación de Enseñat, Robles nombró como número dos a Carlos Palacios, y cesó para ello al teniente general Miguel Martín Bernardi, lo que provocó criticas muy duras contra la ministra, y lamentos del propio cesado.

Ahora se ha repetido, en parte, la operación. El JEME Enseñat, que no eligió al teniente general Palacios como 2º JEME, tampoco ha elegido para ese puesto al teniente general Escámez. Esta decisión unilateral de la ministra ha sentado “regular” entre mandos del Ejército de Tierra.

Preguntado por El Chivato sobre estos movimientos y el nombramiento del 2º JEME, el Ministerio de Defensa se ha limitado a señalar que “los nombramientos corresponden al Consejo de Ministros a propuesta de la ministra”.

El fallido nombramiento de Lanchares obliga a reajustar piezas. El general de División José Antonio Agüero (jefe del Estado Mayor del Cuartel General de Despliegue Rápido de la OTAN de Bétera, Valencia), que se perfilaba para ser enviado a Brunssum como relevo de Lanchares, podría ir al Mando de Canarias, en sustitución de Escámez.

De igual forma se va a cubrir el puesto de jefe de la Fuerza Terrestre, en principio por José Manuel de la Esperanza, el mismo ya apuntado por The Objective.

Queda otro puesto por cubrir. El teniente general Jerónimo de Gregorio también ha pasado a la reserva, y para asumir la jefatura del Mando de Adiestramiento y Doctrina se cita al general de División Carlos Jesús Melero y Claudio, jefe de la División ‘Castillejos’.

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