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La diferencia entre calderas de gas y calderas de gasoil

Al funcionar con combustibles distintos, tienen poco que ver las unas con las otras

A la hora de poner calefacción en casa o renovar la existente hay que elegir entre las calderas de gasoil y las de gas, algo que no hay que hacer a la ligera pues ese será el combustible con el que nos calentaremos durante muchos años, además de que la inversión en una buena caldera no es baja.

Estas calderas, como es lógico al funcionar con combustibles distintos, tienen poco que ver las unas con las otras. Veamos sus diferencias.

Las de gas son más eficientes

El rendimiento de las calderas de gas es superior al rendimiento de las calderas de gasoil. Esto es lo que más las diferencia entre sí, puesto que una caldera que funciona con diésel tiene un rendimiento de alrededor de un 95 %, mientras que las calderas de gas tienen un rendimiento de entre un 95 % y un 105 %.

Las calderas de gas, en especial las de condensación, aprovechan mejor el calor que se genera dentro y hace que den más calor con menos combustible.

Eso las lleva a tener una calificación energética A, mientras que las calderas que funcionan con gasoil tienen una calificación energética B, algo que puede influir a la hora de vender o alquilar la vivienda, puesto que ahora es obligatorio poner la calificación energética de la misma para poder ponerla en el mercado.

El combustible no llega de la misma manera

Otra diferencia muy importante entre estos dos tipos de calderas es la manera en la que llega a casa el combustible.

Con diferencia, las calderas de gas son mucho más cómodas en este aspecto, pues el gas les llega a través de una canalización, de un tubo que entra casa y al que está conectado sin que nos tengamos que preocuparnos de otra cosa que pagar la factura.

En cambio, para alimentar la caldera de gasoil necesitamos un depósito que tendrá que venir a llenar un camión cada vez que se vacíe, lo que es más engorroso e incómodo, pues hay épocas del año en las que si no somos previsores nos podemos quedar un tiempo sin poder encender la caldera por falta de diésel.

El gas es más barato y contamina menos

La contaminación también diferencia a las dos calderas, ya que aunque ambas queman combustible, y por lo tanto contaminan, el gas es más limpio.

Puede que a muchos esto no les importe, aunque debería, pero lo cierto es que es más que probable que en los próximos años veamos como los impuestos suben en proporción a lo que contaminamos, de manera que es más que probable que el diésel sea aún más caro.

Además de contaminar menos el gas es más económico, por lo que las calderas de gas tienen muchas ventajas sobre las calderas de gasoil.

Como hemos podido ver las dos calderas son muy distintas entre sí y elegir entre una y otra dependerá de si tenemos acceso a una conducción de gas y de nuestras preferencias personales en el caso de que los dos combustibles lleguen a casa.

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