Plato con surimi
photo_camera Plato con surimi.

Gourmet

Qué es surimi

Japón, Perú, Tailandia, México, España y Francia, son países con larga tradición gastronómica que han incorporado en sus platos más conocidos un ingrediente con elevadas propiedades y grandes posibilidades culinarias como es el surimi. El sushi de aguacate y surimi, la ensaladilla de surimi con chipotle, el ceviche de surimi o la flor de calabacín rellena de surimi, son ejemplos de que este alimento no es ni mucho menos una tendencia efímera o un adorno sin fundamentos nutricionales. ¿Las razones? Muchas, desde su cuidada elaboración, en la que se solo incluyen ingredientes de máxima calidad, hasta su gran aporte de proteínas y otros nutrientes clave para llevar una dieta sana y equilibrada.

Lo primero que llama la atención del surimi es su origen, no muy conocido pese a que su historia forma una parte importante del legado con el que la cocina japonesa se ha ido enriqueciendo. Desde principios del siglo XII datan las primeras referencias de productos elaborados con surimi, los cuales nacen como una forma más de consumir un producto ya fundamental en esa época en el país del sol naciente, el pescado. El surimi empezó a introducirse en sopas, kamabokos y snacks, siguiendo los criterios sobre los que reside la gastronomía nipona, frescura, calidad y creatividad, los cuales continúan siendo imprescindibles para la preparación del surimi 900 años después.

Veamos detenidamente cómo el surimi se adapta a estas bases de manera perfecta:

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  • Frescura, porque un buen surimi emplea únicamente pescado fresco para su elaboración. Para llegar a alcanzar esta excelencia, se escoge la mejor parte del pescado, una especie de la familia del bacalao, el abadejo de Alaska. Este se captura de manera sostenible y se limpia en alta mar, lugar donde también se extraen sus proteínas únicamente utilizando sus filetes, siempre a una temperatura de 0° para garantizar al máximo sus propiedades. Todo este cuidadoso proceso hace que el surimi llegue hasta el consumidor con un alto aporte de proteínas, un 18% de los valores diarios recomendados por cada 100gramos, así como de omega 3 procedente del pescado, ácido graso fundamental para cuidar nuestro corazón y mantener la tensión a raya.
  • Calidad de los ingredientes que acompañan a la proteína del pescado, productos naturales como el aceite de girasol alto oleico, harina de maíz, clara de huevo, proteínas vegetales, sal y pimentón. De la misma manera, en un surimi de calidad nunca encontrarás conservantes artificiales gracias a la pasteurización del producto y perfecto envasado. Por último, la calidad el surimi está determinado por su jugosidad y sabor único con un inapreciable contenido en grasa.
  • Creatividad, ya que el surimi es, un ingrediente innovador y versátil que admite todo tipo de combinaciones y puede ser tomado tanto frío como caliente. Con él es posible disfrutar de una enorme variedad de refrescantes aperitivos añadiéndoles sus proteínas y textura carnosa, como es el caso de unas brochetas de surimi con verduras y frutas o unos pepinos rellenos de surimi, por ejemplo. También están entre sus posibilidades otras recetas de fácil preparación, como la hamburguesa de surimi o el crujiente de surimi con paté de anchoas o las salchichas de surimi y merluza, novedosos platos para todos los miembros de la casa, incluso para quienes más se resisten al sabor del pescado.

Imposible descubrir qué es el surimi si lo desligamos de las cualidades nutricionales de la comida japonesa y, en especial, de su ingrediente estrella, el pescado con el cual se elabora.

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