David Serrano
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Jurídico

Un año de cárcel y pago de algo más de 840.000 euros: la condena al dueño de la finca donde murió Julen

David Serrano, condenado por imprudencia grave

El juez de lo Penal de Málaga leyó el pasado 21 de enero la sentencia de conformidad por la que se condena al propietario donde murió el pequeño Julen el 13 de enero de 2018. Un año de prisión y una indemnización para los padres es el resultado de esta condena que cierra una trágica etapa para la familia del pequeño fallecido.

El acusado, David Serrano, reconoció su culpabilidad en el “homicidio con imprudencia grave” y la pena quedó fijada por el magistrado: un año de prisión y el pago de más de 843.000 euros por la muerte de Julen en su parcela de Totalán, en Málaga.

David Serrano, condenado por imprudencia grave

El acusado aceptó los términos acordados como autor de un “homicidio con imprudencia grave” y tendrá que pagar 89.529,67 euros de indemnización a cada padre del niño fallecido y 663.982,45 euros a la Junta de Andalucía por los gastos del rescate a petición de la Fiscalía.

El magistrado incide en que la operación de rescate se tuvieron que efectuar “obras de ingeniería civil” que precisaron la intervención y el despliegue de un gran número de personas, bomberos expertos y empresas especializadas.

El propietario del terreno ya consignó en sede judicial 25.000 euros de esta cuantía para expresar su intención de pagar a los padres. Debido a su condición actual de “insolvente”, la Justicia ha impuesto a Serrano abonar 50 euros a los padres todos los meses hasta que su situación mejore como pago de la indemnización, y comunicar al juzgado con antelación cualquier cambio de domicilio.

A última hora del pasado 20 de enero, tanto la defensa de David Serrano como la acusación particular cerraron el pacto, que fue ratificado por el Ministerio Fiscal. El acusado, además de reconocer los hechos que le imputan la Fiscalía y el acusado, ha pedido perdón y ha asegurado que nunca quiso “que al niño le pasara nada”.

En los hechos probados se relata que el 13 de enero del 2018, Serrano acudió en compañía de su pareja ,su hija menor, los padres de Julen y el pequeño fallecido, a la parcela del acusado con la intención de hacer un arroz y pasar el día en el campo.

En la sentencia queda probado que el acusado “no había señalizado ni advertido de la presencia del pozo” y que los padres de Julen y la pareja del procesado “desconocían” que estaban preparando la comida a pocos metros de distancia de una prospección sin parar.

La falta de protección suficiente y del conocimiento de este lugar, y de no adoptar medidas adecuadas para evitar resultados lesivos, llevó a poner en peligro la vida de dos menores, Julen y la propia hija del acusado.

La sentencia ha dado lugar a diferentes reacciones desde los profesionales del ámbito del Derecho, ya que, en opinión de abogadospenalistas24.es, recogidas por un programa de televisión hace unos meses, 2el juzgado ha creído la versión del pocero y no cree la versión de David Serrano. La responsabilidad, por tanto, recae en el dueño de la finca”.

Condena pactada y suspensión de la pena de cárcel

En la condena se especifican varios atenuantes al delito cometido por David Serrano. Por un lado está la intención de reparar el daño causado tras entregar los 25.000 euros en sede judicial. Por otra parte, el arrepentimiento tardío a los padres. Este hecho comenzó en privado y era necesario para que se firmara el pacto.

David Serrano debía presentarse en el domicilio de José Roselló y Victoria García, padres de Julen, para pedirles perdón. Este gesto también se hizo en sede judicial. “Quiero pedirles perdón por el daño ocasionado y no quise que al niño le pasara nada”, ha afirmado Serrano ante el magistrado.

La materialización del pacto ha supuesto la suspensión de la pena de prisión para el condenado, quien no tiene antecedentes penales, aunque sí tendrá que hacer frente al pago íntegro de la indemnización. La suspensión de la pena de cárcel se justifica porque “no es una persona peligrosa y refleje cometer delitos en el futuro”.

El juez explicó que la pena “no desaparece” sino que queda suspendida con una serie de obligaciones. En los dos próximos años, David Serrano no puede cometer ningún delito y si cambia de domicilio lo debe comunicar. También deberá comparecer cada seis meses en el juzgado que le va a solicitar datos sobre si su capacidad económica ha mejorado.

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