Ley de Segunda Oportunidad.
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Jurídico

Articulo Ley segunda oportunidad

La implementación de la Ley de Segunda Oportunidad está inspirada en los principios éticos de ayuda y propuestas de salvar la mala situación de quien no puede hacer frente a sus deudas de manera inmediata

La implementación de la Ley de Segunda Oportunidad está inspirada en los principios éticos de ayuda y propuestas de salvar la mala situación de quien no puede hacer frente a sus deudas de manera inmediata. El mecanismo de la segunda oportunidad nace como recurso legal al que particulares y autónomos pueden acogerse suponiéndoles, no solo una inyección de fluidez, sino una proyección de futuro que evita la quiebra de sus negocios. Te contamos las claves principales de su funcionamiento.

Concepto: qué es y a quien protege

La Ley de Segunda Oportunidad, regulada en la Ley 25/2015, de 28 de julio, es la herramienta que ofrece el ordenamiento jurídico mediante la que se puede renegociar una deuda o eliminarla de forma total o parcial cuando no es posible hacer frente al pago. Protege tanto al deudor como al acreedor, de tal modo que el deudor obtiene una "segunda oportunidad" para cumplir la obligación de pago y el acreedor sigue viendo satisfecho su derecho de cobro.

Requisitos para la concesión de la segunda oportunidad

La Ley de Segunda Oportunidad es un recurso legal al que pueden acogerse particulares y autónomos que no puedan pagar las deudas contraídas. Para ello, se necesita cumplir con ciertos requisitos, entre ellos:

  • No haber sido condenado por delitos contra el Patrimonio, la Hacienda Pública, la Seguridad Social o en contra de los derechos de los trabajadores, en los últimos diez años.
  • Haber mediado un intento de acuerdo por vía extrajudicial.
  • No haberse acogido a la exoneración de pagos en los últimos diez años.
  • Que no haya mala fe por parte del deudor. La buena fe se traduce en el compromiso del deudor de demostrar, en todo momento, que:
    • De haber concurso de acreedores, la situación de insolvencia no puede haber sido causada mediante dolo o culpa.
    • No se llevarán a cabo mentiras ni ocultaciones sobre la situación de solvencia o cualquier documentación relevante para el procedimiento.
    • Ha intentado pagar o ha pagado créditos posteriores con la Agencia Tributaria, la Seguridad Social u otros pagos.
    • No ha rechazado ofertas de trabajo en los últimos cuatro años.
    • Acepta su inclusión en el Registro Público Concursal, con el fin de regularizar y dar visibilidad a su situación ante los acreedores y satisfacer el interés legítimo de estos.
    • Que la deuda sea menor de cinco millones de euros.

La importancia del acuerdo extrajudicial

En el intento por evitar lo posible las medidas extremas, se favorece la negociación de la deuda entre ambas partes y hacer factible el pago antes de llegar a instancias judiciales. Así, mediante el acuerdo extrajudicial, se intenta conseguir un pacto entre las partes que favorezca a ambas y que evite una suma de gastos desorbitados o la generación de intereses que no hagan más que hacer menos factibles los cobros. Los acuerdos siempre estarán tutelados por el Juez o por el mediador concursal.

La posibilidad de exoneración

La Ley de la Segunda Oportunidad contempla el BEPI, esto es, el Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho, un mecanismo que permite al Juez liberar al deudor de toda o parte de su deuda. No obstante, los acreedores pueden revertir este beneficio si se cumplen una serie de circunstancias contempladas en la ley (por ejemplo, que el deudor recupere la solvencia).

Para resolver cualquier duda acerca de esta beneficiosa e interesante herramienta legal, no dejes de consultar con expertos en derecho como acabacontudeuda, que no dudarán en asesorarte en cada paso de manera individual y personalizada.

 

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