Un apretón de manos.
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Jurídico

¿Cómo funcionan los despidos laborales en España? ¿A qué indemnización tienen derecho los trabajadores despedidos?

Recibir una correcta indemnización será siempre más accesible si el empleado despedido se pone en manos de un buen equipo conocedor de estos temas

El despido de trabajadores es una situación no deseable por ninguna empresa, pues supone un desajuste en sus cuentas, un incumplimiento de sus objetivos de crecimiento y un gasto añadido en concepto de indemnización por despido, a lo que hay que sumar el finiquito.

La indemnización por despido es un derecho laboral que asiste a todos los trabajadores y que hace referencia a la cantidad de dinero que el empleador debe ofrecer al empleado en caso de que el contrato en vigor cese antes del periodo establecido.

En algunos casos, y en función del tipo de contrato, este despido puede ser muy cuantioso, pero eso depende de las razones que expliquen ese despido, las cláusulas firmadas por la empresa y el empleado y la capacidad de negociación de ambos y sus equipos jurídicos.

Tal y como indican los abogados especialistas de Forcam Abogados, que se encuentran entre los mejores abogados laboralistas de España, recibir una correcta indemnización será siempre más accesible, si el empleado despedido, ya sea de nacionalidad española o extranjera, se pone en manos de un buen equipo conocedor de estos temas.

¿Qué indemnización recibe un empleado cuando es despedido por la empresa en la que trabajaba?

La legislación laboral en España señala que solo es posible recibir una indemnización por despido en caso de que este sea improcedente u objetivo. La diferencia entre ambas es clara, cuando es objetivo es que las razones que explican esa situación son causas económicas, técnicas, organizativas o de gestión, es decir, no depende directamente ni de la empresa ni del trabajador.

En cambio, un despido es improcedente cuando no existen motivos justificados por la ley. El Estatuto de los Trabajadores es la normativa que establece los requisitos legales y formales para que el empresario pueda romper unilateralmente la relación laboral.

En ambos casos el empleado tiene derecho a recibir una indemnización, pero su cuantía varía en función del tipo de despido. Así, los despidos objetivos dan derecho a un pago de 20 días de salario bruto con un máximo de 12 mensualidades.

Para los despidos improcedentes, el pago consiste en 33 días de salario bruto con un máximo de 24 mensualidades, siempre que el contrato del trabajador sea posterior al año 2012. Si es anterior la indemnización es de tipo mixta, pues los días acumulados de trabajo hasta febrero de 2012 dan lugar a un pago de 45 días de salario bruto por año trabajado con un máximo de 42 mensualidades y el cobro de 33 días de sueldo hasta 24 meses por el tiempo posterior a esa fecha.

¿Cómo se calcula la indemnización por despido? ¿De qué variables depende?

Más allá del tipo de despido, que da lugar al tiempo de pago y el total de mensualidades, la indemnización que cobra un trabajador cuando su contrato rescinde antes del periodo determinado va a depender del salario bruto.

 

Si el sueldo que aparece en el contrato no es variable, hay que tener en cuenta la base de cotización del mes anterior al despido y dividirla entre 30 días para obtener el salario. En cambio, cuando se cobran comisiones o el sueldo es distinto mes a mes, lo que se analiza es la remuneración cobrada durante el último año y se divide entre 365 días para hallar el salario diario.

Los conceptos que van incluidos en este salario bruto son el sueldo, las pagas extra, los pluses de antigüedad y cuestiones accesorias como el vehículo de uso no profesional o ayudas a la vivienda. Otros aspectos como la dieta, los planes de pensiones, los seguros o la ropa de trabajo no se tienen en cuenta.

Todos estos procesos obligan a conocer a fondo la legislación laboral y todos los intríngulis de los contratos de trabajo, que a veces son una tortura por inentendibles. Por ello, ponerse en manos de Forcam Abogados, que están considerados como los mejores abogados laboralistas en Barcelona, ayuda a que el empleado despedido acceda a una indemnización de mayor cuantía.

¿Qué ocurre con el finiquito? ¿Es parte del despido?

Otra duda que tienen muchos trabajadores es cómo queda el finiquito. Esta figura nada tiene que ver con la indemnización por despido. Mientras que para cobrar una indemnización es necesario haber sido despedido de manera improcedente u objetiva, el finiquito se paga siempre que termina un contrato.

La empresa está obligada a abonar el salario de los días que se ha trabajado el mes en curso en el que se ha despedido a la empresa. Además, hay que avisar al empleado de esta situación, y si es responsabilidad del empleado, se descontará un día de sueldo por cada día de preaviso que incumpla.

Las horas extra no percibidas, así como las vacaciones no disfrutadas, se abonan en forma de finiquito, a no ser que ya se hayan disfrutado de más, por lo que serán descontadas de ese pago final por parte de la empresa.

El finiquito no es parte del despido, sino un pago más que corresponde al empleado por la finalización del contrato. En cualquier caso, ponerse en manos de un buen equipo de abogados laboralistas, para desmenuzar con detalle cada cláusula del contrato, es la vía para salir mejor parados con las posibles indemnizaciones.

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