Guinda a Encuentro Castellón por su propuesta para impulsar la vida en común

En su octava edición, el Encuentro Castellón ha planteado el interrogante acerca de si es posible vivir juntos siendo diferentes. Celebrado los días 2 y 3 de febrero en el Real Casino Antiguo de la localidad, su lema pretende ayudar a descubrir "que la vida en común requiere de la diferencia, y que esa misma diferencia no es ni una amenaza ni una anomalía a tolerar" sino que, por el contrario, supone "una sugerente oportunidad para que la maravillosa diversidad de dones y carencias –porque estas también son un valor– se pongan al servicio de un camino común donde nadie sobra y en el que todos aportan al sentido de los demás". 

El programa de actividades comenzó con la inauguración de la exposición "La rosa blanca", sobre el grupo liderado por cinco estudiantes y un profesor que abogaba por la resistencia no-violenta contra el régimen de la Alemania nazi. Durante el viernes y sábado, una serie de charlas y diálogos abordaron cuestiones como la integración a través de la ONG Cesal, las buenas razones que existen para la vida en común o la aproximación desde la ciencia y la literatura al hecho de que la diferencia suponga un valor. Guinda a Encuentro Castellón por su apuesta por la comunidad, que crece cuando aparece la diferencia y se da el reconocimiento de la originalidad de sus miembros.

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