La voz del lector

De la épica y el buen gobierno

Pedro Sánchez, en un acto con militares.
photo_camera Pedro Sánchez

Reía mi padre hasta las lágrimas contando la anécdota de dos mujeres en la plaza del pueblo peleándose con clara intención de arrancarse el pelo y los ojos. Una vez separadas, una de ellas exclamó: "De puta, ladrona y marrana tendré lo que quieras, pero de lo demás, ni un tanto así"

Comenta un distinguido y veterano periodista de la existencia en referencia al Dr. Sánchez, de un mantra o tendencia por días más generalizada de entender sus acciones de gobierno encaminadas exclusivamente al objetivo de seguir detentando el poder, admitiendo no obstante que parece no importarle el precio a pagar como sus pactos con Podemos tantas veces negados, o con Esquerra en empeño de lo que él entiende le garantiza estabilidad y a los que meses atrás calificaba de golpistas, con Bildu como representante “que todos hemos legitimado de quienes asesinaron a sus propios compañeros” que, quiero entender como forma sutil, ciertamente un tanto sui géneris del periodista de expresar, como hizo aquella mujer de mi pueblo que: "salvo por la corrupción de mis mentiras y palabras incumplidas, de todo lo demás nadie podrá reprocharme ni un tanto así"

Escucho también estos días a gente muy importante de la cosa pública frases muy recurrentes a la "épica" indicativas de una situación no ya complicada sino ciertamente desesperada del actual gobierno, una de las más celebradas proferida por la nueva vicepresidenta y ministra de Trabajo Dña. Yolanda Díaz al manifestar "se dejará la piel", indicativa que sus esfuerzos irán más allá de lo que se considera humano en su cometido ministerial y simpleza que, sin embargo, engancha como ya he dicho en ocasiones anteriores a gente que como no podría ser de otro modo, es “trabajada” hasta su alienación absoluta.

Ello hace me plantee como hipótesis dichas palabras como anuncio de apertura de un negocio de peletería que tantos recuerdos afloran de mi niñez como aquel anuncio entrañable de peletería el pekan y la dalia, hoy actividad en decadencia por el ecologismo imperante. Frase de la ministra “se dejará la piel” que como slogan comercial opino inconveniente al no ser necesaria la exposición ni mucho menos venta de suya propia. Entiendo también, volviendo a su actividad ministerial que trabaje al punto pudiera ajarse o apergaminarse su piel a consecuencia de las penalidades que implican sus enormes responsabilidades, cuestión esta que sin ser un experto y mucho menos en pieles sensibles, me llevaría a recomendarle recurra a la industria cosmética, hoy con productos casi milagrosos obtenidos de la baba de los caracoles que tanto abundan en estos tiempos.

La última manifestación igualmente "épica" proferida por D. Iván Redondo de "tirarse a un barranco por su presidente", personaje D. Iván que muchos confundirían con un monitor de cursos para vendedores de libros, contiene sin embargo un mensaje de lealtad suprema al jefe dignísimo y al margen de tanta fidelidad perruna como percibimos últimamente que me trae al recuerdo y evoca el grito "viva la muerte" de los integrantes de este cuerpo militar de choque que es la Legión. Canto a la inmolación del legionario de cuanto queda de sí mismo en el momento postrero de entrega de su propia vida por los compañeros y su jefe natural, acto sublime de heroísmo que, con seguridad, habría engrandecido notablemente la altura de D. Iván de haber nacido mucho antes y haber podido ser protagonista como su acreditada lealtad indica o al menos se supone en los hechos ocurridos en agosto de 1922 llevado a cabo por 14 legionarios que, de manera voluntaria, se ofrecieron para la defensa del blocao» de Dar Hamed, también conocido como “Blocao de la Muerte” hasta el extremo de cumplir con su sagrado juramento de no abandonar jamás a un compañero en el campo de batalla aún a costa de perecer, como así ocurrió para gloria de la Legión. 

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