La voz del lector

No es necesario transformar España, sino reformarla

Legión
photo_camera Soldado.

La Historia, la cultura, las tradiciones, el arte, la gastronomía e idiosincrasia española, mejor ni tocarla. Estos rasgos son ejemplarizantes, cuando no envidiados por gobiernos y gobernantes incultos. De ninguna manera hay que recurrir al invento de otros países. España es modélica, creamos precedentes y hasta ilustrativo para muchos. Eso sí, necesitamos restituir lo perdido, progresar con nuestras capacidades y respirar libertad. El 'paisaje' humano, sobre todo, es fundamental y aquí lo fraguamos. 

'España de ninguna manera hay que transformarla, sino reformarla'. Son palabras de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. 'No pido tanto para Madrid, sino que dejen de dar a los independentistas', en detrimento de otras Comunidades. Ya no sólo dinero, sino también más competencias. Ahora, piden desde la administración absoluta del aeropuerto del Prat - ya Josep Tarradellas-, hasta todas las atribuciones, facultades y poderes, a los mossos d'escuadra, arrebatándolos a la administración central.

En un Estado de Autonomías no puede existir agravio comparativo. Menos aún, por exceso de interés del Gobierno de Sánchez y con el objeto de cumplir su hoja de ruta junto a sus socios separatistas y pro-etarras. Madrid es España, Cataluña también, y los límites no pueden marcarlos un grupo de alteradores de la Constitución, unos delincuentes políticos y revolucionarios con poder, ni tampoco la ambición de un presidente.

Los españoles decididamente no deseamos transformar España. Sí aspiramos a terminar con las cuatro espeluznantes crisis que padecemos: Sanitaria, económica, social y política. Un nivel de caos propiciado por este Legislativo y Ejecutivo, que desemboca siempre en las ambiciosas aspiraciones del inquilino de La Moncloa. Estos politólogos no estuvieron -ni están- a la altura de las circunstancias, convirtiéndose nuestro país en uno de los Estados más afectados e infecciosos del mundo como resultado provisional del coronavirus. Y va para rato.

Las estadísticas y datos son mareantes, además poco coincidentes. Ya roza lo delirante, pero solo recordar que al día de hoy superamos los 120.000 personas fallecidas, mientras alcanzamos los 4'5-M con pruebas diagnósticas de infección activa. Cifras que se acercan a los cálculos del INE (Instituto Nacional de Estadísticas), y que se alejan de otras oficiosas, mientras el Gobierno guarda sumo sigilo y silencio sepulcral. Es seguro que estos resultados son superados con creces en la realidad, pero sin embargo, se mira para otro lado, ya que delataría intensamente la pésima gestión de la pandemia en España, de ahí la actitud remolona de Sánchez y sus 22 ministerios.

Por otra parte, la crisis del Covid se lleva por delante más de 200.000 empresas y micro-empresas, siempre hasta la fecha. Aunque la Seguridad Social hable de poco más de 81.000, minimice el dato y reste importancia a la gravedad de la hecatombe que esto supone, junto a los más de 330.000 autónomos que se han dado de baja. 

Muchas de estas empresas, y emprendedores, jamás volverán a sus actividades. Entre otros detalles, porqué el mercado va girando estrepitosamente y el poder adquisitivo de la sociedad decae, los ahorros van terminando y los titulares de Erte's se van convirtiendo en nuevos parados. La cola del hambre aumenta y la tasa de pobreza crítica puede llegar a un riesgo de exclusión social que supere los 10-M de españoles deprimidos a corto plazo.

España necesita, con urgencias, reparar, reformar y rehabilitar el daño que sufre como consecuencia de la ineptitud del equipo de Gobierno social-comunista, más ideológico y sectario que resolutivo. El medallero del Presidente quedó corto, quizá faltó el distintivo al más nefasto Gobierno frente, no al Estado de Alarma, más bien en defensa de los intereses públicos y salud de los ciudadanos. Ah, y otra medalla, con distintivo a Pablo Iglesias, por 'su labor' protectora a nuestros mayores en residencias, en soledad y sin dignarse a conocer in situ las condiciones en las que se debatían entre la vida y la muerte. Actuó por estadísticas, números y resultados. Vamos, desde la más responsable misión de un vicepresidente y ministro encargado de la vida de los abuelos y abuelas. Estos que le dejaron en bandeja una España próspera y facilidades para 'adoctrinar' en sus universidades al alumnado, ahora a través de plataformas mediáticas tipo 'la tuerka'.   

Sánchez permanece ojo avizor, vigilante a los movimientos de la oposición en detrimento y perjuicio del compromiso con los ciudadanos. En su reciente comparecencia pública lo dejó claro, 'soy medalla de oro en vacunación'. El pódium se le quedó pequeño ante tanto medallero, ni una sola crítica de superación, tampoco un perdón piadoso ni un mínimo reproche. Actitud impoluta, conciencia ausente y, por si acaso, la oposición no colabora con él y con sus acólitos. Menos mal que la Soberanía recae en el Pueblo, aunque también la ciudadanía es culpable del desmadre. Fuimos engañados, se trata de un Gobierno ilegítimo, aunque legal, pero la traición y el engaño nunca puede ser justo y lícito. Es imposible que un gobernante como Pedro Sánchez pueda transformar España. Creará odio y división, pero jamás logrará derrumbar los cimientos de una nación consolidada en mil batallas. 

 

'Ayer estaba listo, así que quise cambiar el mundo. Hoy estoy sabio por lo que quiero cambiarme a mi mismo', (poeta místico Persa, Rumi). A ver si toma nota Pedro Sánchez y rectifica, cambia y dimite o, en su defecto, devuelve la palabra a la Soberanía. La poesía es ilusión y esta nunca debe perderse. Pablo Iglesias así lo interpretó, y no le va mal. ¡A nosotros tampoco sin él!

Películas, series y documentales de estreno en Netflix España en Junio de 2022

Comentarios
Somos ECD
Queremos escucharte y queremos que nos ayudes