La voz del lector

¿A dónde nos lleva el desgobierno de este gobierno?

A la mentira llaman verdad y a la verdad lo que ellos digan. Al asesinato de inocentes niños pendientes de nacer lo llaman un derecho,y al aborto una interrupción del embarazo. Al pago de un rescate lo llaman "aquí no se ha pagado ni un duro porque todo el mundo sabe que los rescates son gratis". A un paro de casi cinco millones de trabajadores llaman punto de inflexión. A la subida de impuestos llaman rescatar parados. A copular, hacer el amor. Al amor, "me gusta o me apetece". A la ingerencia en la educación de nuestros hijos llaman "derecho del niño a poder escoger y a las adolescentes a poder abortar sin el consentimiento paterno o utilizar la píldora del día después: progreso del bueno". A la eutanasia, muerte digna. A la homosexualidad y otras alteraciones del sano ordenamiento de la sexualidad llaman libertad de poder optar y "mucho cuidado con no respetar la opción escogida que te meto...". A la depravación llaman virtud -bueno, virtud no porque no saben lo que es y les importa un pito-, liberación. A la democracia llaman Dios y a Dios solo lo mientan para señalarlo como el culpable de todos los males que afligen a nuestra humanidad. A la cobardía o bajada de pantalones, hasta con los gibraltareño que ya es querer bajarse los pantalones, diálogo. A la Iglesia el lado oscuro o el mal llamado infierno. A los padres llaman opresores. A la autoridad dictadura y a los padres y profesores que les den, y a las consecuencias de semejante dislate en suspensos escolar, deterioro moral, drogas, desordenes sociales, perdida del concepto de respeto y prójimo, asesinato a las menores de cambio, un gran paso adelante de nuestra sociedad. A enseñarle a los niños como darse por el culo, sexo anal y descubrimiento de una sana sexualidad. Al coño, mapa del clítoris y labios menores; pues está el país como para un Atlas... 

Todo ha cambiado. Y la Real Academia de la Lengua tiene por delante un trabajo ingente para corregir las definiciones existente hasta la fecha y explicarnos ahora a nosotros, pobre españolitos de a pié, qué es un marido, o un esposo o esposa; un adúltero; un invertido; una difamación o calumnia. O el vicio, la depravación, la puta, el papá o la mamá, el esfuerzo, la libertad, la justicia, el engaño, la veracidad, la dignidad, el valor, la firmeza, la fortaleza, la templanza; la lealtad; la austeridad y suma y sigue. Aquí no es que haya 17 autonomías, es que al paso que llevamos nos vamos a encontrar con 17 torres de Babel; un tertulión, vamos.

Comentarios
Somos ECD
¿Quieres ser protagonista del Confidencial Digital?