La voz del lector

Miedo

Santiago Abascal, en un mitin de Vox.
photo_cameraSantiago Abascal, en un mitin de Vox.

Nos advertían del auge de la ultraderecha en toda Europa pero no lo tomábamos en serio, y menos en Andalucía, comunidad gobernada desde sus inicios por un apoltronado PSOE. Pues bien… “Ya están aquí…”, o mejor dicho: nunca se habían ido.

Las dos Españas vuelven a estar como hace más de 80 años. Ahora hay uno más para repartirse el pastel: VOX, así como suena. Se asignan el color verde para ver si captan el voto de algún ecologista despistado y les ha funcionado, porque han sacado casi 400.000 votos en las elecciones autonómicas andaluzas, y lo que es peor, 12 escaños que son la llave para gobernar junto a PP y Ciudadanos.

¿Pero cómo hemos llegado a esta situación? Creo que el miedo es la respuesta. El ciudadano tiene miedo: miedo a perder su trabajo, su casa, su status, o peor aún, a no vislumbrar un futuro laboral. Eso, añadido al continuo bombardeo en las redes sociales sobre que todas las ayudas acaban en manos de magrebíes o subsaharianos que vienen en patera… ¡Y a los de aquí que les zurzan! Ya ven… ese es el caldo de cultivo de VOX: cabreas a la gente para que se indigne y ya tienes un ejército de palmeros.

Algo parecido hizo Donald Trump: arengó a las masas… y consiguió hasta parte del voto latino que apoyó su propuesta de construir el muro. Así somos, egoístas por naturaleza: como yo ya estoy instalado… Le saco a patadas al que quiera entrar después, no vaya a ser que acabe quitándome el curro. ¿Qué se puede hacer ante el auge VOX? Lo mismo que con Batasuna: a la mínima que se “desvíen” ilegalización al canto. En Democracia los dos extremos deben merecer el mismo trato porque el fascismo es simétrico.

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