La voz del lector

No hay ley en el cielo

Avión de Thomas Cook.
photo_cameraAvión de Thomas Cook.

Dicen que con la venta de uno de sus aviones se podría haber salvado Thomas Cook, pero los directivos prefirieron cogerse bonificaciones millonarias y dejar a acreedores, clientes y trabajadores tirados, algunos, literalmente, por todo el mundo.

Ryanair está cerrando bases en España, pero una de sus empresas marca blanca, Laudamotion, ha empezado a hacer los vuelos de esas bases desde Alemania. Y dicen que Ryanair mandan “sacas rojas” desde todas sus bases que tiene vuelos a Dublín, o haciendo trasbordos cuando no, con miles de miles de euros, libras, dólares y demás monedas sin pasar por ninguna aduana, pagar ningún impuesto.

También dicen que Laudamotion no contrata a profesionales que hayan trabajado para Ryanair, eso sería discriminación y me cuesta creerlo, si no fuera que hablamos de unos de los minions de Ryanair. ¿Qué es esto? ¿La ley del más fuerte? ¿El salvaje Oeste?

En que nosotros somos los más lentos en desenfundar, nosotros los ciudadanos de a pie, ya que se nos imponen leyes que tenemos que cumplir y que bien o son diferentes para las multinacionales o simplemente ellos se pueden permitir mejores abogados para que busquen la trampa/loophole en la Ley. Eso siempre y cuando las leyes no les favorezcan ya por algo que tiene que ver con puertas giratorias (y eléctricas normalmente). Y yo me pregunto: ¿le conviene a la Unión Europea que las empresas hagan y deshagan a su antojo? ¿y a los países?

Parece que a Reino Unido no le ha sentado muy bien el pastel que le ha dejado La Cook, y nunca mejor dicho. Al fin y al cabo, ¿Quién sufre las repercusiones? ¿Quién paga los platos rotos? En fin, ¿quién repatria a todos estos pasajeros abandonados? ¿Quién desembolsa el subsidio de desempleo de éstos numerosos empleados? Y mientras tanto las listas del paro siguen creciendo.

¿A qué límite de millones van a dejar que lleguen estas listas? Ya no estamos hablando de reducirlas para las campañas electorales, hablamos del instinto de supervivencia: La desesperación lleva a hacer cosas inimaginables. ¿Cuándo van a bajar el fuego para que la olla deje de bullir y no nos estalle en la p#¬a cara? Porque si no hay bastantes parados ya, ahora parece que las compañías aéreas: Thomas Cook, Ryanair, etc. más que a la aviación se están dedicando a la creación de parados. Y parece que cuando esto pasa, las leyes están de vacaciones.

En fin, que se está dejando en el aire que empresas se declaren en bancarrota para poder desguazarlas por partes (y por un buen pico) y así salir airosos de despidos masivos. Se está dejando que empresas cierren bases de forma ilegal porque “no dan dinero”, pero que abren con sus marcas blancas al poco, dejando tras de sí una estela negra de desempleo colectivo.

Se está dejando que empresas salgan airosas creando trabajo a mansalva, pero sin cumplir las leyes de los países en donde trabajan, que luego hagan despidos en serie para luego cambiar el nombre social y volver a contratar a más trabajadores, y vuelta el ciclo. ¿Saben que pasa cuando la gente no tiene seguridad laboral?

Que aprietan el puño y no gastan, la economía se para y no hay que ser un genio económico para ver que, si alguien no se sube los pantalones pronto, vamos directos a otra crisis. Si se le une a esto la pérdida de escrúpulos, no de las empresas que nunca los ha tenido, sino de los desempleados de largo plazo. ¿Cuánto tiempo crees que puedes aguantar sin trabajo? ¿y sin paro? ¿y cuando no tengas éste, se te agoten las ayudas, y la abuela se vaya y con ella su pensión? ¿cuánto tardarás en buscar trabajos más delictivos? ¿A aumentar tus bienes con los de otros? ¿A hacer del mundo un mundo menos seguro?

No, ya sé que tu no harías eso, seguro que preferías pedir en el metro. ¿Quién gobierna nuestros países? Porque yo solo tengo un mísero voto, pero es uno más de lo que tienen las empresas. Cuando éstas dejen de comprar a los gobiernos o, mejor dicho, que estos dejen de dejarse comprar, igual habrá algo que se asemeje un poco a la democracia.

Comentarios
Somos ECD
Queremos escucharte y queremos que nos ayudes