La voz del lector

Ruido de cotorras

La guerra; el CGPJ; la ley del solo si es si; Melilla y sus muertes; Marlaska y sus mentiras; la inflación; la izquierda matando a la izquierda; la derecha más a la derecha; los independentistas y su sedición, los condenados y sus indultos; la sanidad, nuestra pobre sanidad; la educación, qué educación; l@s transgénero y su dolor; los inmigrantes y su infinito dolor; la pandemia, maldita pandemia; la corrupción, maldita corrupción; la contaminación, más contaminación.., ya todo es contaminación.

Los medios informativos, las redes que, día tras día bombardean a una sociedad totalmente desorientada ante tal avalancha informativa con la desgracias y tragedias de un mundo sumido en el ruido eterno de la sobre información, y la política de la sinrazón, se han convertido en el soniquete permanente de nuestra turbulenta vida. Ya nada se reposa. Ya nada se reflexiona. Todo ha de ser inmediato y en tiempo real. La velocidad a la que nos han conducido las nuevas tecnologías ha transformado a la mente filosófica y reflexiva en una mente analógica y, muy pronto, digital. 

Observar una puesta de sol o un amanecer, disfrutar de un día de lluvia o de una copiosa nevada, experimentar el mero placer de no tener absolutamente nada que hacer es, hoy, una caricatura cursi del pasado.

Somos una especie increíble. Hoy miramos a Marte soñando con alcanzarlo en menos de 20 años mientras llevamos a un país como Ucrania a la más incomprensibles de las guerras.

La tierra, el planeta que habitamos, nos habla cada día, pero nuestra mente analógica/digital ya no escucha, solo oye y procesa datos de transcendencia inmediata y de obsolescencia sin fin.

Vivimos en un jardín que, repleto de cotorras invasoras, no nos permite escuchar el canto imitativo de los mirlos o el bello trinar de los jilgueros. En eso se ha convertido hoy la Información, en un cotorreo invasivo y ruidoso  que no nos permite escuchar la belleza… y estamos rodeados de tanta belleza!

El tiempo dirá si el camino que transitamos, si los objetivos que nos marcamos, nos conducirán a un destino fatal o tal vez esperanzador. De momento, al igual que sucede en este parque mostoleño donde reflexiono, seguimos inmersos en un continuo ruido de cotorras, de llamativas y exóticas cotorras que no nos permiten escuchar más allá de la algarabía que, día a día nos distrae.

Víctor López 

Alcalde de Batres y candidato a la Alcaldía de Móstoles

 
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