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Un actor de ‘La Casa de Papel’ tiene que ir al teatro con protección por su defensa del pueblo armenio

Hovik Keuchkerian (‘Bogotá’, en la serie) ha denunciado que el conflicto de Nagorno-Carabaj es un genocidio y ha pedido ayuda urgente a la Comunidad Internacional

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photo_camera Hovik Keuchkerian

Hovik Keuchkerian es uno de los actores más populares del momento gracias a una de sus últimas actuaciones en la pequeña pantalla, ‘La Casa de Papel’, aunque el reconocimiento le viene de lejos. Cuando contaba con 26 años fue profesional y peso pesado del boxeo, donde llegó a conseguir 16 victorias en 17 combates. Fue dos veces campeón de España.

Ahora Keuchkerian ha conseguido fama internacional, como decimos, por su papel de ‘Bogotá’ en la serie de Atresmedia y Netflix ‘La Casa de Papel’, que ya va por la 5ª temporada. También ha participado en la serie ‘Antidisturbios’, dirigida por Rodrigo Sorogoyen y producida por Movistar+ en colaboración con The Lab y Caballo Films, donde el actor encarna al policía Salva Osorio.

Además de estos hitos profesionales, como deportista de élite y actor consagrado, hay una parte más personal en la que el actor está muy implicado y que no ha dudado en mostrar públicamente: su defensa del pueblo armenio.

El conflicto geopolítico en Nagorno-Karabaj surge por la disputa de un pequeño territorio situado entre Azerbaijan y Armenia, poblado en su mayoría por ciudadanos armenios.

Este conflicto, que lleva abierto desde 1990, ha revivido en las últimas semanas por un recrudecimiento de los ataques por parte de los azeríes, apoyados por el Gobierno turco en contra de los armenios.

Defensa de Armenia en el conflicto Nagorno-Karabaj

Keuchkeriam nació en Beirut en 1972, es armenio y a los tres años llegó a España huyendo de la guerra en el Líbano. “Soy armenio y soy español”: así se define el actor en un vídeo que ha subido a Youtube para denunciar el conflicto armado en curso entre las fuerzas armadas de Azerbaiyán contra Armenia y la República de Artsaj en la región del Alto Karabaj.

Para el actor, lo que está ocurriendo desde el 27 de septiembre pasado en Artsaj, el conflicto de Nagorno- Karabaj, como lo llama la prensa internacional, no es un conflicto, “es una agresión, una invasión y una ocupación”, explica.

En realidad, denuncia, es “un claro intento por parte de la Turquía de Erdogan y de la Azerbaijan de Aliyev de iniciar un nuevo genocidio contra el pueblo armenio”.

El actor ha explicado a Confidencial Digital que tienen “dos monstruos que son Turquía y Azerbajan. Detrás de todo está Turquía, y “son mucho más poderosos que Armenia, tienen el petróleo y están distribuyendo una cantidad ingente de ‘fake news’ que los armenios no tienen el poder de parar”.

Lo que llega al mundo a través de los medios es que los armenios han roto en tres ocasiones el alto el fuego cuando eso “es absolutamente mentira”.

“Pelear contra eso es como si el Real Madrid se enfrentara al equipo de fútbol de un colegio de niños de 10 años. Es imposible pelear contra eso y necesitamos la ayuda internacional”, denuncia.

En segundo lugar, señala Keuchkerian “cuando las cosas no se condenan pues se repiten y esto viene pasando desde 1915”.

Desde la primera guerra mundial, el conflicto bélico fue utilizado como “pantalla de humo” permitiendo a los turcos acabar con un 1.600.000 armenios: fue el primer genocidio de la historia del siglo XX mientras el mundo miraba hacia otro lado.

Keuchkerian asegura que esto lo han reconocido algunos países. Pero otros muchos, ni siquiera lo han reconocido. Por ejemplo Turquía no lo llama genocidio, sino que lo denomina “la gran catástrofe”.

De hecho, el actor ha recordado a ECD cómo un número importante de intelectuales, pensadores y artistas turcos firmaron hace cuatro años una carta pidiendo disculpas al pueblo armenio porque lo que hicieron fue una barbaridad y reconociendo que hubo un plan diseñado para exterminar al pueblo armenio.

“Ahora en pleno 2020, con la que está cayendo, cuando solo se habla de la pandemia, nadie tiene tiempo para hablar de lo que pasa en Armenia”, asegura Keuchkerian.

Aprovechando esta circunstancia y nuevamente utilizando una cortina de humo, han reiniciado de nuevo el conflicto de Nagorno, y lejos de lo que se pueda pensar, “no está interviniendo ni Rusia ni nadie”.

Los armenios no se pueden rendir porque, si se rinden, “lo que harán es fusilarlos a todos”. Armenia no se puede permitir una guerra de desgaste porque “va a costar la vida a 80.000 jóvenes armenios, que son los que iban a meter a Armenia en la rueda mundial”, explica el actor.

Hovik asegura tener información de primera mano sobre esta guerra ya que viene de participar en una película independiente como coprotagonista, ‘Americatzi’, en Armenia, con Michael Goorsian, que es director y protagonista de la película.

Allí ha tenido muchos compañeros de rodaje que están ahora mismo en la trinchera: es obligatorio para ellos. A él le informan directamente desde allí sus compañeros y también el gobierno armenio con el que tiene contacto directo a diario.

Los datos que revelan que Armenia está en peligro

Keuchkerian ofrece datos concretos y revela que Armenia junto con Artsakh suma una población de 3.150.000 habitantes. Turquía junto con Azerbaijan suma una población total de 92 millones de habitantes.

Juntos, Turquía y Azerbaijan cuentan con un ejército 25 veces más poderoso y tecnológicamente más avanzado que el armenio.

Por si fuera poco, explica el actor, en sus filas cuentan con mercenarios y con terroristas sirios y libios contratados para acabar tanto con militares como con civiles armenios.

El actor ha insistido en que lo que está ocurriendo “es más que una guerra”. Armenia no tiene intención de invadir a nadie ni de masacrar a nadie ni de entrar en guerra con nadie, explica Keuchkerian.

“Son 3.000.000 de armenios y de armenias que lo único que quieren es vivir en paz y prosperar en su tierra madre, la tierra santa de todos los armenios del mundo. Pero parece ser que una vez más, no tenemos derecho a eso”, lamenta.

A día de hoy, la Turquía de Erdogan no ha reconocido el genocidio y ocupa un 80% del territorio originariamente armenio, incluido el Monte Ararat, que por mucho que los mapas y las fronteras lo coloquen dentro de Turquía, “es nuestro monte sagrado y siempre será Armenio”, relata el actor.

La situación del conflicto a día de hoy

Hoy, en pleno año 2020, Erdogan y Aliyev están intentando iniciar de nuevo “una limpieza étnica”, relata el actor, un nuevo genocidio utilizando en esta ocasión como distracción una durísima crisis económica, social y política que el mundo entero está sufriendo como consecuencia del Covid-19.

Un momento en el que “todos deberíamos hermanarnos y en el que cada país está afrontando con los recursos de los que dispone”.

Pide ayuda a la comunidad internacional

El actor ha hecho una llamada a la comunidad internacional, a los Estados Unidos de América, a la Unión Europea, a Rusia y a las Naciones Unidas. Ha dicho que “ya basta de declaraciones, de intenciones y de palabras. Es hora de actuar y de hacerlo inmediatamente”.

Keuchkerian explica que hay que defender los derechos humanos de la población civil y detener de raíz “esta barbarie”. El actor pide que paren en seco y de una forma definitiva a Erdogan.

“Hay que erradicar de una vez y para siempre ese cáncer que es Erdogan antes de que se extienda. En caso contrario, más pronto que tarde, tendrán que lidiar en pleno siglo XXI con su particular Adolph Hitler”.

El actor ha señalado que “los armenios resisten y se defienden por unas creencias, por una cultura, por una historia, por nuestras familias, por nuestros hogares, por nuestros hijos e hijas, por nuestros ancianos, por nuestros antepasados y por nuestro trocito de tierra Armenia”. Los armenios, añade, están peleando una vez más por sobrevivir.

Le afecta en su trabajo como actor de teatro

Keuchkerian participa en estos momento en la obra de teatro ‘Un obús en el corazón’, de Wajdi Mouawad. Acude todos los viernes, a las ocho de la noche, a los Teatros Luchana.

La obra se estrenó en 2014 en el Alfil. De ahí pasó a los Teatros de El Canal, en 2016, y de ahí se fueron a los Luchana. En junio de 2018 viajó a México y hace cuatro viernes, regresó de nuevo a los Teatros Luchana.

Su posicionamiento en el vídeo de Youtube le ha puesto en el ojo del huracán y desde entonces, Hovik tiene que ir a trabajar con protección, compatriotas suyos armenios, para poder llevar a cabo su labor profesional con seguridad. Lleva una semana en estas circunstancias.

El actor confiesa que pasó dos semanas muy complicadas antes de sacar el vídeo donde hace este llamamiento público a la comunidad internacional denunciando la situación que están viviendo sus compatriotas.

Primero porque sabía que se exponía a un riesgo alto, ya que como él mismo asegura a ECD, “esta gente tiene mucho poder”. Pero por otro lado, lleva toda la vida yendo a Armenia y viendo la realidad de lo que están sufriendo allí por lo que tenía que hacer esta reivindicación, que realizó apoyado por su familia.

“Como personaje conocido tengo la obligación moral de ser un altavoz”, explica.

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