BMW 530d Touring
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BMW 530d Touring. Dinamismo en plan señor

El BMW Serie 5 Touring va especialmente dirigido a quienes valoran la imagen y versatilidad de uso de las carrocerías de corte familiar, sin renunciar al característico dinamismo de los modelos de la marca bávara.

La versión 530d Touring combina además unas prestaciones de primera con unos contenidos consumos. Monta un refinado propulsor diésel de 6 cilindros en línea con 3 litros de cilindrada que desarrolla 265 CV.


Manuel Reyes

Touring es el personal nombre con el que BMW denomina a todos sus modelos dotados con carrocería familiar. Con apenas un año de vida en el mercado, la nueva Serie 5 de BMW incorporó unos meses después la correspondiente variante Touring, entrando en escena el nuevo BMW Serie 5 Touring.

La quinta generación de este reputado familiar muestra a nivel de diseño una línea continuista con respecto a su antecesor. Se puede decir que la marca dio con un patrón que tuvo mucha aceptación, y llegado el momento del relevo generacional cambió sin que se notara mucho, aunque desde el primer vistazo al frontal se perciba un vehículo totalmente nuevo.

Precisamente es el frontal la parte que más cambia con respecto al anterior modelo gracias a unos faros de nuevo formato cuyas cubiertas van ahora unidas a los riñones, dando sensación de mayor anchura. Los más detallistas también observarán que, el capó integra el emblema de BMW porque su borde llega hasta la línea de los característicos riñones.

En vista lateral destaca el corto voladizo delantero, en contraste con un morro largo, que  confieren un deportivo aspecto a su estilizada silueta. Detrás siguen acaparando el protagonismo las ópticas en forma de “L”, pero ahora mucho más estilizadas. Destaca asimismo el doble escape, con las salidas situadas a los lados. Su forma, redonda, trapezoidal o cuadrada dependerá del tipo de motor.

De serie monta faros de Led, opcionalmente puede equipar unos de Led adaptativos con distribución variable de la luz y luces de carretera automáticas, que tienen un alcance  de hasta 500 m.

Con una longitud de 4,94 m, el Serie 5 Touring adelgaza hasta 100 kg con respecto a su antecesor. Tanto su estructura como el propio cuerpo de la carrocería están confeccionados en acero y aluminio.

En este terreno de aumentar la eficiencia también ha jugado un brillante papel la disminución en un 10% de la resistencia aerodinámica. Para ello, entre otras acciones, todas las versiones cuentan con un control activo de entrada de aire para la refrigeración. Este sistema abre unas trampillas, situadas detrás de los riñones y de la entrada inferior de aire, cuando se precisa mayor refrigeración.

Si no es así, se mantienen cerradas para mejorar la aerodinámica y, en consecuencia, los consumos.

En el área del equipamiento, BMW propone dos acabados en función de los gustos del cliente. Uno de tinte deportivo, el Acabado Sport y otro enfocado a los usuarios que demandan una imagen más sofisticada, el Acabado Luxury.

El acabo Luxury es el que muestra el modelo BMW 530d Touring de color blanco de las fotos. Este paquete cuesta 4.994 euros e incluye una serie de elementos cromados en la carrocería, como las barras de los riñones, los marcos de las ventanillas o las barras del techo.

El aspecto exterior se complementa con unas llantas de 18 pulgadas. Al acceder al interior se pueden ver unas molduras con la inscripción “Luxury Line”; un interior de exquisita presentación dotado con tapicería en cuero Dakota con costuras en contraste, luz ambiente, revestimientos en madera noble y panel de instrumentos tapizado en Sensatec.

Una vez dentro del habitáculo, la calidad que se percibe, el tacto de los materiales y unos sobresalientes ajustes no hacen sino confirmar que se está ante un producto de sobresaliente ejecución.

El diseño del salpicadero sigue la línea de los últimos BMW, con un refinado aspecto en el que destaca la pantalla táctil opcional de alta resolución, Professional,  de 12,25 pulgadas del sistema multimedia. Dicho sistema puede manejarse mediante la propia pantalla táctil, a través del mando iDrive y, además, mediante gestos y voz. Con el control por gestos se pueden operar varias funciones del sistema de infoentretenimiento o del teléfono.

Un simple movimiento del dedo o de la mano son detectados por un sensor 3D ubicado en la consola central e interpretados como comandos de control. Así por ejemplo, bastará con apuntar con el dedo índice a la pantalla para contestar una llamada  entrante de teléfono, de la misma manera que un barrido de la mano es suficiente para rechazarla. Haciendo el signo de la victoria con dos dedos  se puede configurar un comando para la función que el conductor escoja. Ahora también pueden controlarse un mayor número de funciones mediante la voz.

Especial protagonismo acaparan la infinidad de sistemas de asistencia a la conducción que puede incorporar. Monta de serie el control dinámico de crucero, mientras es opcional el control de crucero adaptativo (ACC), que puede regular la velocidad en función de los límites de la vía mediante la función Speed Limit Info. El paquete opcional Driving Assistant Plus aglutina nuevas e interesantes funciones.

El asistente para mantener el carril impide que el vehículo se salga de la trayectoria marcada por las líneas de la carretera mediante correcciones en la dirección. Cuando se circula por vías con varios carriles resulta extremadamente práctica la advertencia de cambio de carril. Mediante un leve toque en la palanca de los intermitentes, el dispositivo verifica si no circula muy próximo al vehículo otro automóvil por el carril que se pretende tomar, en cuyo caso gira la dirección automáticamente para incorporarse al nuevo carril.

La advertencia de colisión lateral avisa al conductor de forma visual y mediante una vibración en el volante que otro vehículo está peligrosamente cerca de alguno de sus lados. Si el sistema detecta que hay suficiente espacio en el flanco opuesto, corrige con la dirección hacia ese lado, evitando la zona de peligro.

La carrocería del BMW 530d Touring, en relación a la berlina, aporta la versatilidad que le confiere su portón trasero que da acceso a un maletero de mayor capacidad, 570 l,  ampliables hasta 1.700 l si se abaten los respaldos de los asientos traseros. Muy práctico resulta que se pueda abrir la luneta trasera con independencia del portón, que se opera eléctricamente.

Para mantener siempre al mismo nivel la suspensión trasera, con independencia de la carga, monta de serie en el tren posterior suspensión neumática. En opción puede adoptar ciertos componentes para aumentar su dinamismo, ya de por si muy elevado.

Se trata de la dirección activa integral y de las barras estabilizadoras activas, que ahora para mayor eficacia se operan eléctricamente.  

El motor de 6 cilindros en línea y 3 litros de cilindrada tiene un magnífico comportamiento a todos los niveles. Muestra un funcionamiento suave y refinado, con total ausencia de vibraciones, ofrece un contundente empuje y unas elevadas prestaciones.

Con 265 CV de potencia máxima, muy bien gestionados a través del cambio automático (de tipo convertidor) de 8 velocidades, no resulta nada extraño que acelere de 0 a 100 km/h en tan solo 5,7 s y tenga la velocidad máxima limitada a 250 km/h. Además consume muy poco. En un uso normal se cifra en 6,5 l/100 km. Pero lo bueno es que si se abusa del acelerador, cosa a la que invita el chasis, el consumo no se dispara.

El BMW 530d Touring es un vehículo muy confortable, pero con un comportamiento cuando el trazado se retuerce que haría palidecer a coches de menor peso y dimensiones.  Se inscribe en las curvas con una pasmosa facilidad, contenidos balanceos y una gran precisión en la trazada que da mucha confianza al conductor. Posiblemente de entre los de su categoría sea el referente a la hora de conjugar dinamismo y confort.

Para disfrutar de todo ello hay que desembolsar 65.950 euros.


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