El nuevo Audi Q4 e-tron
photo_camera El nuevo Audi Q4 e-tron

Motor

Está disponible a partir de 44.460 euros en España

Audi Q4 e-tron. Perfecta estrategia

El nuevo Audi Q4 e-tron es un firme bastión en el proceso de electrificación de Audi dado que constituye el modelo de acceso a la gama e-tron

Este todocamino, que además es el primer compacto eléctrico de la marca, contempla una gama de tres modelos con potencias entre 170 CV y 299 CV. Hay versiones con tracción trasera e integral, mientras la autonomía puede llegar a 519 km. 

Con el lanzamiento del Audi Q4 e-tron la firma de los aros cierra por el momento el círculo en su ambicioso proceso de electrificación. La denominación e-tron es el marchamo que portan todos los Audi cien por cien eléctricos. Una familia cuyo primer miembro, el Audi e-tron, debutó en 2018.

Recientemente, el Audi e-tron GT quattro se ha erigido en todo un escaparate tecnológico. Pero ambos vehículos son de gama alta, el e-tron es un lujoso SUV de tamaño grande, mientras el e-tron GT quattro es asimismo una lujosa berlina deportiva de casi 5 m de longitud.

Una estrategia perfectamente diseñada por Audi, esta de empezar comercializando modelos grandes y exclusivos en los que no podía faltar un SUV, para lanzarse al terreno de los vehículos eléctricos. Uno terreno nuevo, poco explorado, que requería de contundentes productos capaces de generar un fuerte eco mediático para dar a conocer sus excelencias.

Han pasado tres años desde que Audi lanzara su primer eléctrico. En este periodo se ha alcanzado cierto grado de madurez en la medida que el coche eléctrico ha dejado de ser un perfecto desconocido para los usuarios, aunque todavía quede mucho camino por recorrer a este respecto. Alcanzada esta madurez, en la hoja de ruta de Audi figuraba lanzar un vehículo eléctrico a un precio competitivo para llegar al mayor número posible de clientes.

Esta enorme responsabilidad recae sobre el nuevo Audi Q4 e-tron, un vehículo que al inscribirse en el segmento de los todocamino compactos (C-SUV) se transforma en el primer compacto eléctrico de la firma.

Cabe reseñar que con este modelo Audi ha tenido tres grandes aciertos a priori. En primer lugar elegir un SUV o todocamino como modelo de acceso a la gama e-tron, a la movilidad eléctrica, dado el enorme peso que actualmente tienen los SUV en el mercado.

En segundo lugar que  se inscriba en un  segmento, el de los compactos,  que acapara una significativa porción en las ventas. Por último, hay un detalle especialmente importante como es que Audi haya decidido integrarle dentro de su reputada familia Q, concretamente entre el Q3 y el Q5.

Evolución en el diseño y depurada aerodinámica

El Audi Q4 e-tron está construido sobre la plataforma modular MEB para coches eléctricos que plasma en su carrocería las formas que anticipó en 2019 el coche concepto Q4 e-tron concept. Con una longitud de 4,59 m y una generosa batalla de 2,76 m que contrasta con unos cortos voladizos, se posiciona entre sus hermanos, los Audi Q3 y Q5, aunque aparente ser más grande de lo que es. El tratamiento de las superficies que conforman la carrocería se ha trabajado con suma precisión.

En el frontal no falta la característica parrilla octogonal, dotada con máscara en este caso por ir cerrada, mientras en el lateral, muy esculpido, llaman poderosamente la atención las bandas horizontales superpuestas que recrean un juego de luces y sobras.

En la zona inferior de las mismas unos contornos sugieren la posición de la batería. Pero el mayor protagonismo en el lateral lo reclaman los musculosos blister, con un diseño más suave que en sus hermanos de combustión aunque se hayan alargado para dar apariencia de mayor longitud. Detrás destacan el difusor y las ópticas unidas por una banda horizontal, mientras las llantas disponibles abarcan desde 19 a 21 pulgadas.  

Con respecto a sus hermanos de la familia Q, el Q3 y el Q5, muestra un diseño sutilmente diferenciador  que se percibe desde cualquier ángulo. Así por ejemplo, la tapa del capó aparece ligeramente abultada (tipo concha) y desborda por los flancos. Este detalle también puede verse en el Q5, pero está camuflado porque la tapa del capó coincide con la línea que atraviesa todo el lateral del vehículo. A pesar de esta evolución en el diseño, el Audi Q4 e-tron muestra una innegable apariencia cien por cien Audi.

Un diseño con una aerodinámica muy depurada que da como resultado un Cx de 0,28.  Para conseguir este valor se ha trabajado sobre los siguientes elementos: fondo plano, totalmente carenado, sistema de refrigeración activa, "air curtain" que propicia que el aire sortee los neumáticos y no se generen turbulencias, cubiertas específicas para los retrovisores, spoiler de rueda y sellado de las juntas del maletero.

Con estas seis soluciones se consiguen 40 km adicionales de autonomía.

Pero hay un detalle que realza el aspecto del Audi Q4 e-tron, como es la llamada firma luminosa. Los faros Matrix LED se dividen en dos secciones. La mitad inferior, completamente negra, oculta las unidades para la luz de cruce y la luz de carretera Matrix LED. Los 16 LED individuales que la componen se regulan de manera que siempre iluminan la carretera con la mayor intensidad posible sin deslumbrar a los demás usuarios. Por su parte, la mitad superior forma una especie de ojo luminoso.

Aquí, un segmento plano que cumple una doble función al generar la luz diurna fija y la de los intermitentes dinámicos, atraviesa los faros. Por encima y por debajo hay un total de nueve segmentos planos de luz diurna que, junto con el gran segmento de anclaje vertical en el borde exterior, pueden configurarse en cuatro firmas de luz digitales seleccionables mediante el sistema multimedia. Dos listones de acero inoxidable cepillado dividen los segmentos de luz diurna digital en 49 pequeñas secciones.

En lo que respecta a las ópticas traseras van unidas por una franja de luz. Franja luminosa que recorre toda su anchura, mientras que en la parte central la luz trasera se proyecta en una fina línea que se divide en segmentos que se separan en sus extremos.

Cada segmento individual está modelado como un cuerpo tridimensional, lo que da como resultado una escultura luminosa expresiva desde todas las perspectivas.  Al abrir el coche o al salir de él, los faros delanteros y los grupos ópticos traseros reproducen secuencias luminosas dinámicas de bienvenida o despedida.

Amplio habitáculo

El habitáculo goza de mucho espacio. Da la sensación que corresponde a un SUV de mayor tamaño en vez de un compacto, si bien hay que apuntar que con una longitud de 4,59 m el Audi Q4 e-tron se sitúa en la parte alta del segmento C-SUV, por no decir que entra en el siguiente segmento, el D-SUV. Mima a todos los ocupantes, los de las plazas traseras además de las generosas cotas que disfrutan tanto para las piernas como para la cabeza, se benefician de las ventajas que se derivan de un piso plano sin túnel central.

Los asientos traseros van elevados  7 cm más que los delanteros para permitir una mejor visibilidad y acomodar mejor las piernas. En caso de colisión lateral el airbag central, ubicado en el flanco derecho del asiento del conductor, complementa a los airbags laterales evitando que se golpeen entre ellos conductor y acompañante.

Una vez en marcha llega el momento de comprobar lo confortable que resulta la suspensión y lo bien aislado que va el habitáculo frente a los ruidos exteriores. Para los melómanos hay disponible un sistema de audio de la marca Sonos con 9 altavoces más subwoofer y hasta 580 vatios con sonido 3D.

Con respecto al maletero tampoco defrauda, ofrece 520 l,  ampliables a 1.490 l con los asientos traseros abatidos; su formato resulta muy aprovechable. Otro detalle que se agradece, sobre todo en los desplazamientos más largos, es la cantidad de huecos portaobjetos de distintos tamaños distribuidos por todo el habitáculo, destacando por su ingenio y practicidad el hueco habilitado en las cuatro puertas para almacenar botellas de hasta 1 litro.

La configuración del salpicadero sigue asimismo las actuales tendencias de Audi, propiciando un selecto ambiente de sofisticación y de calidad. Porque tanto la elevada calidad de ejecución como la de los propios materiales ponen muy alto el listón en este apartado, algo a lo que ya nos tiene acostumbrados la marca.

Ante el conductor se presenta una pantalla de 10,25 pulgadas que oficia de cuadro de instrumentos, se trata del virtual cockpit que permite dos modos de configuración, estando disponible el virtual cockpit plus con tres formas de presentar la información: clásica, deportiva y e-tron.

La parte central del salpicadero va orientada al conductor e integra la pantalla táctil de 10,1 pulgadas del sistema multimedia que, como viene siendo habitual en Audi y a diferencia de otras pantallas táctiles, ofrece respuesta acústica mediante un clic. Una sofisticación muy útil que concilia pantallas con botonería clásica. Sobre la consola central suspendida, flotante, se ubica el selector de marchas, una característica que personaliza fuertemente el interior del Audi Q4 e-tron.

HUD con realidad aumentada

Un gran golpe de efecto supone algunas de las primicias que incorpora el nuevo Audi Q4 e-tron. Cabe señalar el volante capacitivo y achatado con botones sensibles al tacto. Junto al conocido volante con la parte inferior plana, achatada, pone a disposición del usuario un nuevo volante plano, tanto por la parte superior como inferior. Pero sin lugar a dudas  la gran novedad es el sistema de proyección de datos sobre el parabrisas (HUD) con realidad aumentada. Además de tremendamente útil logra un efecto sorprendente.

Dicho HUD con realidad aumentada muestra las distintas informaciones en el parabrisas en dos niveles separados. Además de los convencionales datos que proyecta, la información que facilita algunos sistemas de asistencia a la conducción, las flechas del cambio de dirección del navegador así como los puntos de inicio y destino se superponen visualmente en una zona concreta de la carretera, mostrándose de forma dinámica. Produce la sensación de estar flotando a una distancia de unos 10 m respecto al conductor.

Resulta muy útil en situaciones de baja visibilidad. El conductor percibe los símbolos con igual claridad que si estuvieran colocados en su entorno real. En el caso de la información de navegación el dispositivo hace valer de forma significativa sus ventajas. En carretera una flecha flotante muestra el siguiente punto en la ruta, siendo dinámica.

Así, por ejemplo, al acercarse una intersección dicha flecha flotante anuncia primero la maniobra de giro. Si la ruta a continuación sigue recta la flecha flotante desaparece, reapareciendo con suficiente antelación antes del siguiente punto de acción.

Versiones con tracción trasera e integral

La gama Audi Q4 e-tron propone tres modelos con sus respectivas tres motorizaciones en la que se contempla tanto la tracción trasera como la integral quattro. Este último dato resulta totalmente novedoso. Audi antes de lanzar al mercado su exitoso sistema de tracción total Quattro, bien de forma permanente o parcial, era un fiel abonado a la tracción delantera. Curiosamente el sistema quattro ultra a tiempo parcial funciona como tracción delantera o a las cuatro ruedas.

Ahora las versiones del Audi Q4 e-tron que disponen del sistema quattro en condiciones normales de uso pasan el movimiento al eje trasero, activándose el eje delantero solo cuando resulta necesario, mientras en el resto de las variantes la tracción es a las ruedas traseras. Con respecto a los niveles de equipamiento se ofrecen los que ya vienen siendo habituales en Audi. Al nivel de acceso, el básico, se suman, el Advanced, S line y Black line.

El modelo de acceso a la gama es el Audi Q4 35 e-tron que monta un electromotor en la parte posterior que desarrolla 170 CV, de lo que se deriva su condición de tracción trasera. Su batería de 55 kWh de capacidad autoriza una autonomía en ciclo WLTP de 340 km, con un consumo medio WLTP entre 19,1 y 17,1 kWh/100 km.

En el apartado de las prestaciones, alcanza los 160 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 9 s. Parte de un precio de 44.460 euros. A continuación, en el siguiente escalón, se sitúa el Q4 40 e-tron, cuyo motor eléctrico (204 CV) también va ubicado en la parte trasera del vehículo, pasando el movimiento a las ruedas traseras.

Sin embargo, a diferencia del modelo de acceso, monta una batería de mayor capacidad (82 kWh) que le permite recorrer hasta 519 km con un consumo WLTP entre 20,1 y 17,3 kWh/100. La velocidad máxima también es de 160 km/h y rebaja la aceleración hasta los 8,5 s. Su precio arranca en 48.910 euros.

Corona la gama el Q4 50 e-tron quattro que monta dos motores eléctricos, uno de 109 CV en la parte delantera y otro de 204 CV detrás, para conjuntamente desarrollar una potencia total de 299 CV. En condiciones normales de uso solo funciona el motor trasero, pero en caso de demandar el conductor más potencia, que la adherencia al asfalto se resienta o que las  condiciones dinámicas puedan verse alteradas también entraría de inmediato en funcionamiento el motor delantero.

Este modelo equipa la batería de 82 kWh que autoriza recorridos de hasta 486 km con un gasto entre 21,3 y 18,1 kWh/100 km. Con una potencia de 299 CV solo invierte 6,2 s en pasar de 0 a 100 km/h, en tanto alcanza una velocidad de 180 km/h. Tiene un precio de partida con el acabado Advanced de 58.160 euros.

Hay que señalar que con el nivel de equipamiento básico solo se ofertan el 35 y 40, sin embargo los tres modelos pueden combinarse con los niveles restantes (Advanced, S line y Black line). Un dato muy a tener en cuenta es que muchas versiones del Audi Q4 e-tron pueden acogerse al plan Moves III para beneficiarse de las ayudas a la compra de un vehículo eléctrico (hasta 7.000 euros), al quedar su precio antes de impuestos por debajo de 45.000 euros.

Además de aumentar el frenado regenerativo al máximo (0,15 g) mediante la posición B en el selector de marchas, también se puede modificar en varios escalones este frenado regenerativo mediante unas levas en el volante. El rango contempla 4 niveles, entre los que se incluye el modo vela (sin regeneración).

Las cifras de deceleración de menor a mayor son las siguientes: 0,06 g, 0,10 g y 0,15 g. La batería de 55 kWh recarga con corriente alterna (CA) a un máximo de 7,4 kW, mientras la de 82 kWh lo hace  a 11 kW. En el caso de utilizar corriente continua (CC) estas cifras son de 100 kW y 125 kW, respectivamente.

Ayuso sobre el aborto: “Mi obligación es defender la vida”

Comentarios
Somos ECD
¿Quieres ser protagonista del Confidencial Digital?