photo_camera Frontal Audi Q5 Sportback

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Audi Q5 Sportback. Mandan las formas

El nuevo Audi Q5 Sportback constituye el tercer SUV coupé de la marca, tras el lanzamiento del Audi Q3 Sportback y del Audi e-tron Sportback

Su carrocería de corte coupé  pone a disposición del usuario una nutrida gama de modelos en la que tienen cabida los diésel, los de gasolina y los híbridos enchufables, con escala de potencias comprendida entre 163 CV y 367 CV.

Ya está a la venta desde 55.810 euros.

Dentro de la actual oferta de Audi, el Audi Q5 supone un importante bastión de apoyo en su política comercial. Con 3 millones de unidades producidas desde su lanzamiento en 2008, en el mercado español las ventas ascienden a 55.000 coches.

Tras la reciente actualización de la segunda generación del Audi Q5 (2017), ahora la familia Q5 se amplía gracias a la entrada en escena de un nuevo miembro, el Audi Q5 Sportback.

La diferencia fundamental con su hermano radica en que luce una distinguida a la par que distinta carrocería de corte coupé que proyecta una imagen de mayor deportividad.

Porque si la demanda de los SUV no cesa de crecer otro tanto está ocurriendo con una variante de los mismos, la de los SUV coupé, que poco a poco va ganando adeptos dividiéndose en los mismos segmentos o categorías que los todocamino convencionales.

Mandan las estadísticas: dentro del mercado de los todocamino los SUV coupé ya tienen un peso del 20 por ciento.

Este último fenómeno no ha pasado desapercibido para la firma de los cuatro aros que, con gran acierto, aplica sobre el Q5 una estrategia similar a la utilizada con los Q3 y e-tron.

Una estrategia que está dando muy buenos resultados en tanto el 57% de las ventas del Audi Q3 en España corresponden a la variante Q3 Sportback, a la vez que dentro de la familia e-tron el 51% de los usuarios se decantan por el e-tron Sportback.

Ahora recoge el señuelo el Audi Q5, que se desdobla para ofrecer dos variantes de carrocería dirigidas a públicos distintos.

Mientras el Q5 tiene una vocación más familiar, el nuevo Q5 Sportback proyecta una imagen de deportividad muy apreciada por un buen número de clientes.  

Diseño distintivo

Con una longitud de 4,69 m, prácticamente se puede decir que el nuevo Audi Q5 Sportback calca las dimensiones exteriores de su hermano, el Audi Q5.

Sin embargo a nivel de diseño exterior las diferencias resultan evidentes, sobre todo en la parte trasera que es la que personaliza fuertemente el espíritu coupé del Q5 Sportback.

Esta parte acoge un portón y paragolpes de nuevo cuño. Pero las diferencias también se ponen de manifiesto en la vista lateral, destacando la nueva línea de techo con una curvatura que se acentúa en la parte posterior de la carrocería, a la altura de las puertas traseras.

Aporta una dosis de dinamismo esa línea marcada en forma de onda que recorre todo el lateral, de clara inspiración Audi A5. Es en la vista lateral donde queda bien patente su distinta y personal silueta.

Donde hay más consenso entre ambas variantes de carrocería es sin lugar a dudas en el frontal. El Nuevo Audi Q5 Sportback luce con orgullo la característica parrilla octogonal de los modelos Q.

Dado que no hay versión de acceso las versiones Advanced y S line  quedan personalizadas por algunos elementos diferenciadores específicos, como la parrilla, las entradas de aire laterales o el paragolpes trasero.

A igualdad de motorización y de acabado, el Audi Q5 Sportback incrementa su precio 3.000 euros con respecto al Q5 convencional.

Cabe asimismo destacar en el frontal los vistosos faros de led, con la posibilidad de equipar opcionalmente los faros Matrix Led (de serie en los acabados S line o Black line) con una luz de carretera inteligente y adaptativa que ofrece mayor seguridad y confort durante la conducción sin deslumbrar al resto de usuarios sobre el asfalto.

Con respecto a las ópticas traseras pueden incorporar opcionalmente OLED, diodos orgánicos emisores de luz extremadamente eficientes que generan una superficie luminosa homogénea. Cada óptica cuenta con tres de estos diodos, dividido  cada uno de ellos en seis segmentos.

Esta segmentación permite controlarlos individualmente combinando varios dibujos o diseños luminosos diferentes, de tal forma que el cliente puede elegir hasta tres firmas de luz a la hora de configurar el coche, y cada una de ellas cuenta con un patrón de iluminación dinámico que se activa tanto al abrir como al cerrar el vehículo.

A estas tres firmas se añade una cuarta accesible a través de Audi Drive Select al seleccionar el modo Dynamic. Especialmente interesante, como medida de seguridad, resulta la señal de advertencia que emiten cuando el coche está parado y otro vehículo se aproxima a menos de 2 metros, en cuyo caso todos los segmentos OLED se iluminan.

Pero el hecho de resultar un producto más emocional no le resta para nada sus dotes de vehículo práctico al Audi Q5 Sportback, lo que sin lugar a dudas le aporta un valor añadido.

Con unas dimensiones exteriores prácticamente calcadas de su hermano, el Q5 convencional, el apartado habitabilidad apenas se resiente.

Debido a la curvatura del techo la altura en las plazas traseras tan solo se reduce 2 cm, algo que pasa bastante desapercibido en tanto la cota de altura es más que generosa para los ocupantes de las plazas posteriores.

Para mayor versatilidad puede pedirse un asiento trasero con desplazamiento longitudinal y respaldos reclinables, que autoriza incrementar hasta los 570 l el espacio del maletero.

Sin embargo aun sin esta opción o con el asiento retrasado totalmente, el volumen del maletero es de 510 l, lo que supone una pérdida de 20 l con respecto al Q5 convencional.

En definitiva, uno de sus puntos fuertes es la habitabilidad, goza de un amplio habitáculo.

Tres niveles de acabado

En el interior el acabado se puede tachar de impecable, con unos perfectos ajustes  a base de  materiales de gran calidad.

Tanto los distintos botones  como los diferentes mandos transmiten una sensación visual de refinamiento y robustez, sensación que se acrecienta al accionarlos.

Preside el salpicadero la gran pantalla táctil de 10,1 pulgadas del sistema multimedia, que forma parte del equipamiento de serie de todas las versiones.

Detrás del volante aparece como cuadro de instrumentos la sofisticada pantalla de 12,3 pulgadas con varios modos de visualización que configura el Audi Virtual Cockpit, y que asimismo forma parte de la dotación de serie de toda la gama.

Una vez en marcha emergen otras virtudes que hasta el momento permanecían ocultas.

El Audi Q5 Sportback ofrece un confortable rodar con cualquiera de las suspensiones que puede montar, a lo que se une un modélico silencio incluso en las versiones propulsadas por mecánicas diésel.

Nada de vibraciones, y el clásico sonido diésel está tan atenuado que hay que agudizar el oído para ser conscientes que se conduce un vehículo diésel.

A todo ello habría que sumar la gran sensación de refinamiento general que trasmite el coche.

La gama Audi Q5 Sportback se articula en torno a tres líneas de acabado: Advanced, S line y Black line, no se contempla la versión de acceso.

El precio arranca en 55.810 euros (Advanced), y sobre esta cantidad el acabado S line añade un sobrecoste de 2.500 euros, que en el caso del Black line se incrementa otros 3.200 euros.

El acabado Advanced ya acapara una generosa dotación de serie que incluye: Faros de led, llantas de 18 pulgadas, climatizador de tres zonas, pantalla sistema multimedia de 10,1 pulgadas, Audi Virtual Cockpit plus de 12,3 pulgadas, portón eléctrico, sistema de frenado de emergencia Audi pre sense city, etc.

El S line añade detalles de diseño específicos, llantas de aleación de 19 pulgadas, faros Matrix Led y asientos deportivos.

Para los más exigentes va dirigido el acabado Black line, que incluye paquete interior S line, llantas de aleación de 20 pulgadas, paquete de estilo negro, tapicería mixta textil/cuero, cristales oscurecidos y barras de techo así como carcasas de los retrovisores en color negro.

A este rico equipamiento de serie puede añadirse una gran cantidad de elementos opcionales, algunos de los cuales se agrupan en paquetes. Los paquetes suponen un importante ahorro porque incluyen un conjunto determinado de componentes cuya adquisición por separado resultaría más costosa.

Amplia oferta mecánica

En el apartado de las motorizaciones, el usuario puede escoger entre una variada oferta de propulsores para todos los gustos y necesidades.

Hay disponibles dos mecánicas diésel, una de gasolina y dos de tipo híbrido enchufable.

En ciclo diésel el motor de 4 cilindros en línea con 2 litros de cilindrada se desdobla en dos variantes encargadas de propulsar a los modelos  35 TDI (163 CV) y 40 TDI (204 CV).

Ambos cuentan con cambio automático de doble embrague S tronic de 7 velocidades, pero mientras en el 35 TDI la tracción es a las ruedas delanteras en el 40 TDI es integral quattro ultra.

A los que prefieran la gasolina va dirigido el modelo 45 TFSI (265 CV), que monta un motor de 4 cilindros en línea con 2 litros de cilindrada.

Se comercializa con tracción integral quattro ultra y cambio automático S tronic de 7 relaciones. Hay que apuntar que estos tres propulsores incorporan un sistema de hibridación suave,  Mild Hybrid (MHEV) de 12 V, que contribuye a rebajar los consumos.

A esta oferta diésel y gasolina se unen dos interesantes modelos híbridos enchufables. Se trata del 50 TFSIe (299 CV) y del 55 TFSIe (367 CV). Ambos montan un motor de gasolina de 4 cilindros en línea con dos litros de cilindrada que desarrolla 265 CV y un electromotor de 143 CV.

El hecho de que compartiendo la misma base mecánica ofrezcan distintas cifras de potencia conjunta se debe a la gestión electrónica del sistema. La batería tiene una capacidad útil de 14,4 kWh  que permite recorrer en modo eléctrico hasta 62 km.

Por último, para aquellos clientes amantes de la deportividad y de las prestaciones se propone el modelo SQ5 Sportback.

Propulsado por un motor diésel V6 de 3 litros de cilindrada, desarrolla 341 CV y un par máximo de 700 Nm, además asimismo adopta un sistema de hibridación ligera de 48 V que también sirve para alimentar al compresor eléctrico, pues su sistema de sobrealimentación contempla un turbocompresor convencional complementado por el mencionado compresor eléctrico.

Adopta un sistema de tracción total Quattro y un cambio automático (de convertidor) con 8 velocidades. Sus prestaciones son de primera línea, en aceleración de 0 a 100 km/h para el marcador en 5,1 s, mientras la velocidad máxima está limitada a 250 km/h.

Tiene un precio de 83.330 euros.

Con respecto a los precios de la gama Audi Q5 Sportback en función del nivel de acabado, para el 35 TDI oscilan entre 55.810 y 61.300 euros.

Entre 60.320 y 65.920 euros se mueven los precios para el 40 TDI. La versión de gasolina 45 TFSI está disponible en una horquilla que abarca desde 67.500 a 73.100 euros.

Por último, los modelos híbridos enchufables se venden en un rango que va desde 66.810 hasta 72.180 euros para el 50 TFSIe y desde 73.210 hasta 76.080 euros para el 55 TFSIe.

Varios tipos de suspensión

A esta variedad tanto mecánica como de terminaciones se suma la posibilidad  de elegir entre varios tipos de suspensión.

Equipa suspensión deportiva de serie con unos ajustes específicos con respecto al Q5 convencional.

Como opción puede montar tanto una con amortiguación controlada electrónicamente (con amortiguadores de dureza regulable) que ofrece un amplio margen entre un comportamiento confortable y dinámico, como una suspensión neumática adaptativa con 60 mm de recorrido.

La suspensión neumática permite regular tanto la flexibilidad de los resortes neumáticos como el tarado de los amortiguadores, por lo que el confort de marcha es supremo, a la vez que permite al vehículo adaptarse mejor a cualquier tipo de uso.

Circulando por autopista a velocidades elevadas la carrocería desciende automáticamente 15 mm para reducir la resistencia aerodinámica y bajar el centro de gravedad, en tanto en conducción campera la distancia al suelo puede aumentarse: sube 45 mm en los dos modos de conducción off-road.

Desde el Audi Drive Select es posible configurar diversos sistemas del vehículo.

En su configuración básica se puede regular la respuesta del motor, el funcionamiento del cambio automático, la dirección y el climatizador conforme a 6 modos o programas: Efficiency, Confort, Dynamic, Auto, Individual y Off-road.

Cuando se equipa la suspensión neumática añade un modo más, el Allroad, mientras el Off-road se convierte en Lift/Offroad, que eleva al máximo la altura de la carrocería para sortear obstáculos en las salidas camperas.

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