El nuevo Ferrari F8 Tributo sustituye en los catálogos de la firma al Ferrari 488 GTB.
photo_cameraEl nuevo Ferrari F8 Tributo sustituye en los catálogos de la firma al Ferrari 488 GTB.

Motor

Ferrari F8 Tributo: la bella más bestia

Se trata del Ferrari F8 Tributo, un biplaza con motor V8 central que desarrolla 720 CV con los que alcanza una velocidad máxima de 340 km/h.

Ferrari lo ha enseñado mediante las primeras  fotos oficiales, pero será en el marco del inminente Salón del Automóvil de Ginebra cuando se muestre con todo su esplendor el nuevo Cavallino salido de las cuadras de Maranello. 

Su apellido, Tributo, constituye un reconocimiento a su propulsor V8, el V8 de serie más potente de Ferrari.

El debut de un nuevo modelo de Ferrari siempre tiene que ser por todo lo alto, tanto como sus características fuera de serie.

El nuevo Ferrari F8 Tributo encuentra acomodo en los catálogos de la marca dentro de la categoría de las berlinettas con motor V8 en posición central-trasera, por lo que es el sucesor natural del Ferrari 488 GTB.

Tan fascinante como su bella carrocería lo es el propulsor que monta, galardonado como “Best Engine of the Year” durante tres años consecutivos, en 2016, 2017 y 2018, además de premiado como el Mejor Motor de los últimos 20 años.

Un motor sobrealimentado con 720 CV de potencia para una cilindrada de 3,9 litros, por lo que marca una nueva referencia en lo que potencia específica se refiere: nada menos que 185 CV/l.

Cifra que le posiciona como el motor más prestacional de la historia de Ferrari para un vehículo de serie, erigiéndose además en un nuevo referente para todo tipo de propulsores, tanto turboalimentados como atmosféricos.

Como sustituto del Ferrari 488 GTB, el nuevo Ferrari F8 Tributo continúa con la tradición de las berlinettas con motor central-trasero que iniciara la firma del Cavallino rampante hace más de 40 años.

Este tipo de arquitectura posibilita un óptimo reparto de pesos entre ejes para garantizar un comportamiento extremadamente deportivo. Con respecto al 488 GTB, el F8 Tributo no solo incrementa el rendimiento, también ofrece mayor confianza cuando se conduce al límite.

En lo que atañe al propulsor ofrece 50 CV más de potencia que su antecesor, pero además mejora la eficiencia aerodinámica un 10% e incorpora una nueva evolución del control de ángulo de deslizamiento lateral (SSC).

Este sistema efectúa un análisis instantáneo del deslizamiento lateral del vehículo comparándolo con el valor ideal con el objeto de optimizar tanto la administración del par como su distribución entre las ruedas del eje trasero.

La preciosa trasera recupera el clásico piloto doble embutido en la carrocería, evocando al 308 GTB, el modelo que inició en 1975 la saga de berlinettas con motor V8 central-trasero.

La preciosa trasera recupera el clásico piloto doble embutido en la carrocería, evocando al 308 GTB, el modelo que inició en 1975 la saga de berlinettas con motor V8 central-trasero.

Para exprimir al límite la capacidad del vehículo

Con 770 Nm de par máximo a 3.250 rpm, esta brillante mecánica V8 proporciona una respuesta inmediata, no hay retraso (turbo lag) en la entrega de potencia.

Pero el nuevo F8 Tributo ofrece gran facilidad de conducción, domestica con energía la abundante caballería gracias a la implementación de avanzadas soluciones de dinámica del vehículo.

Cabe estacarse que por primera vez es posible la activación del “Ferrari Dynamic Enhancer” (FDE+) en la posición RACE del manettino, el selector de programas de conducción, permitiendo a un mayor número de conductores exprimir al límite la conducción del vehículo.

Asimismo el aprovechamiento máximo de todo el potencial del motor ha sido posible gracias a la integración en la carrocería de avanzadas soluciones aerodinámicas, derivadas de la experiencia adquirida por Ferrari tanto en las competiciones como con el modelo 488 Pista (versión potenciada del 488 GTB).

De este modo, el F8 Tributo adopta distintos recursos orientados a la gestión térmica del motor, como los radiadores delanteros inclinados hacia atrás y las tomas de aire dinámicas del motor desplazadas de los flancos a la parte lateral del spoiler.

Avanzadas soluciones aerodinámicas propician notables mejoras en la gestión térmica del motor, cuyas tomas de aire dinámicas van ahora en la parte lateral del spoiler.

Diseñado en el Centro Stile Ferrari, el F8 Tributo representa el camino hacia un nuevo lenguaje de diseño. En su frontal destaca la integración del S-Duct, una solución que ya adoptó el 488 Pista y que ahora se vuelve a introducir con modificaciones, contribuyendo a un aumento del 15% en la carga aerodinámica global con respecto al 488 GTB.

La adopción de nuevos faros de led horizontales, más compactos, ha propiciado crear nuevas entradas de refrigeración para los frenos, que combinadas con las del exterior del paragolpes potencian el flujo de aire en todo el compartimento de la rueda.

Con ello se ha evitado dimensionar el sistema de frenado, necesario para absorber las mayores prestaciones del vehículo.

Los nuevos faros de led horizontales dejan unas entradas de aire en la parte superior para refrigerar los frenos que se suman a las de los extremos del faldón.

Continúa  la mítica saga de las berlinettas V8 con motor central-trasero.

El diseño de la luneta trasera reinterpreta en clave actual la del más emblemático Ferrari V8, el F40. Realizada en Lexan realza el compartimento motor, sus ranuras contribuyen a extraer el aire caliente del compartimento sin que se vea afectada la eficiencia del spoiler, que ha evolucionado para aumentar la carga generada en la trasera del vehículo.

Estilísticamente, el spoiler envuelve los pilotos traseros, lo que visualmente baja el centro de gravedad a la vez que permite el retorno del clásico piloto doble embutido en la carrocería. Detalles que directamente evocan al 308 GTB de 1975, el antepasado que inició la dinastía.

Ya en el interior, se mantiene el tradicional estilo cockpit característico de las berlinettas V8 con motor central-trasero, pero se han actualizado el salpicadero, túnel y paneles de las puertas. Cabe destacarse el nuevo volante y mandos, los difusores redondos y la nueva pantalla táctil de 7 pulgadas para el copiloto.

Botón de arranque y parada del motor en el volante, que comparte ubicación con manettino de selección de los distintos programas de conducción.

Decía Enzo Ferrari, el Mítico Commendatore: “los caballos deben ir delante del caballero” en alusión a la colocación del motor en posición delantera. Un esquema que se mantuvo en todos los Ferrari tanto de calle como de competición hasta los años 60.

En 1961, el Ferrari 156 “nariz de tiburón” supuso en la F1 lo mismo que el Ferrari 250 LM de 1964 en Sport Prototipos, el paso de la marca del cavallino al motor central-trasero en sus coches de competición.

Fenómeno que asimismo se dio en los vehículos de calle en la década de los 60, dando el pistoletazo de salida el Dino 246 con motor V6 de 1968, al que sucedió en 1975 el 308 GTB con mecánica V8, auténtico antepasado del nuevo F8 Tributo.

Aunque los Ferrari más potentes para cliente (V12) seguían fieles al motor delantero (Daytona). Rompió la baraja, el legendario Berlinetta Boxer al colocar su V12 a 180º en posición central-trasera, pasando a ser en 1973 el Ferrari de producción más potente.  

Dos disposiciones mecánicas que actualmente conviven

Hubo que esperar hasta 1996, de la mano del Ferrari 550 Maranello, para que se recuperase la tradición (en clara alusión el célebre dicho del Commendatore),  de propulsor V12 delantero para los Ferrari de calle más veloces y potentes.

Una tradición que llega hasta el momento presente con el Ferrari 812 Superfast de 2017 (800 CV y más de 340 km/h). Si bien, para ser exactos, habría que hablar de motor V12 situado en posición delantera-central (por detrás del eje delantero).

En relación a las berlinettas con V8 central-trasero no ha habido interrupción en su producción desde el lanzamiento del 308 GTB. Llegaron para quedarse, como pone de relieve el nuevo F8 Tributo.

El Ferrari F8 Tributo monta un motor V8 turboalimentado de 3,9 litros de cilindrada que desarrolla 720 CV. La luneta trasera, realizada en Lexan,  incorpora unas ranuras  para extraer el aire caliente del vano motor.

Curiosamente se consigue casi el mismo reparto de pesos entre ejes con la colocación del propulsor en posición delantera-central (47% delante y 53% detrás en el 812 Superfast) que en posición central-trasera (46,5% delante y 53,5% en el F8 Tributo).

Tan curioso como compartir la misma cifra de aceleración. Puesto que tanto el 812 Superfast, con su propulsor V12 atmosférico de 6,5 litros de cilindrada (800 CV), como el nuevo F8 Tributo, con motor V8 turboalimentado de 3,9 litros de cilindrada (720 CV), aceleran de 0 a 100 km/h en 2,9 s, mientras en velocidad máxima el primero supera los 340 km/h y el F8 tributo alcanza 340 km/h.

Sobran las palabras, hablan los hechos.

Comentarios
Somos ECD
¿Quieres ser protagonista del Confidencial Digital?