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Motor

Gama Audi RS

De la calle al circuito

De la mano de Audi Sport llega la gama Audi RS más completa de la historia, que acoge diez modelos y catorce carrocerías con unas cifras de potencia entre 400 CV y 620 CV. Adrenalina a raudales y fuertes sensaciones  acompañan cuando se exprime al máximo el potencial de los Audi RS en un circuito de velocidad. Los precios abarcan una horquilla entre 77.840 euros y 247.580 euros.

Audi Sport es la división deportiva de la marca de los cuatro aros encargada de la competición automovilística, un auténtico laboratorio donde se ensayan todo tipo de soluciones tecnológicas en el ámbito de la aerodinámica, de los motores o de los chasis para posteriormente implementar muchas de las mismas en los vehículos de producción. Pero además de esta faceta, Audi Sport GmBH también se encarga del desarrollo y fabricación de automóviles de ensueño de calle, de altas prestaciones, dirigidos a una exigente clientela. Desde los modelos que componen la gama RS hasta el deportivo pura sangre Audi R8, sin olvidarse del potente y lujoso vehículo eléctrico Audi RS e-tron GT.

La historia de las emblemáticas siglas RS dio comienzo en 1994 con el lanzamiento al mercado del Audi RS2 Avant (315 CV). Un deportivo con todas las de la ley que rompió moldes en su época al adoptar una carrocería de formato familiar, uniendo términos bastante antagónicos como deportividad extrema y versatilidad de uso. Una fórmula hasta entonces poco explorada que fue capaz de conciliar unas prestaciones de primer nivel (262 km/h) con la posibilidad de acomodar hasta cinco ocupantes. Algo que asimismo incitó a otros fabricantes especialistas a seguir esta particular senda.

La actual familia Audi RS es la más completa de la historia de la marca. Está compuesta por una gama que se desglosa en 10 modelos, 16 versiones y 14 carrocerías. Su presencia cubre la mayoría de los segmentos y categorías del mercado, albergando todo tipo de vehículos: compactos (Audi RS 3 Sportback) berlinas convencionales de tres volúmenes (Audi RS 3 Sedan), berlinas tipo coupé (Audi RS 5 Sportback), familiares (Audi RS 6 Avant), SUV (Audi RS Q8), deportivos (Audi TT RS Coupé), etc. Tal variedad va acompañada de un amplio surtido de motores de gasolina, al que se añade el sistema de propulsión eléctrico del Audi RS e-tron GT. En gasolina se encuentra desde el propulsor turboalimentado de 5 cilindros en línea con 2,5 litros de cilindrada (400 CV) hasta el potente V10 atmosférico de 5,2 litros (620 CV), pasando por los V6 y V8 turboalimentados. Como no podía ser de otra forma, una de las características que une a toda la saga RS es la tracción integral quattro, salvo en las versiones de tracción trasera (RWD) del Audi R8. Con respecto a las cajas de cambio se utilizan dos tipos, ambas son automáticas con posibilidad de manejo manual-secuencial mediante las levas en el volante o de la propia palanca. Una es S tronic de doble embrague con 7 relaciones, y la otra es Tiptronic de convertidor de par y 8 velocidades. En 2021 se vendieron en el mercado español un total de 368 coches de la gama RS, lo que supone un incremento del 11% con respecto al año anterior. El modelo más vendido es el SUV Audi RS Q3.

Exprimiendo el potencial RS en circuito

Nada mejor para sacar toda la esencia, ver el comportamiento al límite de la gama RS de Audi que poder rodar con estos potentes vehículos en un circuito de velocidad. A tal efecto la marca de los cuatro aros puso a disposición de la prensa del motor el circuito de Navarra (Los Arcos), un exigente trazado en el que se pudo conducir muy deprisa y con total seguridad toda la familia RS. Experimentados pilotos y probadores que conocen a la perfección los secretos de esta pista de carreras hicieron de guía  a los periodistas, indicando la trazada ideal, pero a un ritmo frenético. En la recta se superaban ampliamente los 200 km/h, y después frenada a tope.

Las descargas de adrenalina son constantes, entre otras cosas porque hay que seguir al monitor y confiar ciegamente en todas las maniobras que realiza, seguir con precisión su trayectoria y tanto frenar como acelerar son operaciones que se deben realizar con total sincronismo, en el momento preciso. Las curvas más cerradas, con fortísimos apoyos y muy poca inclinación de la carrocería, se negocian a unas velocidades increíbles, de infarto para un conductor normal. Una vez más hay que tener fe en nuestro monitor, pensando que  si él pasa así de deprisa nosotros también. Cuesta a veces apurar al máximo las frenadas, como asimismo no frenar en ciertos puntos que a priori te pide el cuerpo. Pero si el monitor no frena, nosotros tampoco. Siguiendo estos dictados el disfrute es pleno. Así es posible  sacar el mayor partido posible a estos potentes vehículos.

Una de las dudas de mayor calado que se le plantean a un conductor medio cuando está en un circuito al volante de un Audi RS es cómo utilizar el cambio, en modo manual-secuencial o en automático. La respuesta es que hay que ser un conductor muy avezado o tener dotes de pilotaje para sacar toda la esencia en uso manual. Otra cosa es el disfrute de hacerlo manualmente. Porque lo cierto es que con cualquiera de los cambios automáticos, ya sea el S tronic o el Tiptronic, su sobresaliente gestión electrónica invita a rodar en automático. El coche gestiona los cambios magníficamente bien, con total eficacia, y para exprimir al máximo la mecánica bastará con seleccionar el modo sport, efectuándose estos con una rapidez extrema.

La tracción integral quattro aporta su granito de arena a lo hora de negociar las curvas, imprime mucha fidelidad a la trayectoria que marca el conductor con el volante, a la vez que mantiene a raya las pérdidas de adherencia en las fases de fuerte aceleración. De los frenos solo caben elogios. Y qué decir de algunas unidades que estaban equipadas en opción con frenos carbocerámicos, caso del R8 o del RS 6 Avant, entre otras. Combinan una potente mordiente con una asombrosa resistencia al uso intensivo. No menos importante para deleite del oído es el sonido que emite cualquiera de estas mecánicas. Si la palma se la lleva la musicalidad del V10 atmosférico del R8, pues es impresionante su bramido a 8.000 rpm, para nada defrauda el resto de motores.

Audi RS 3 con Torque Splitter

El acceso a la gama RS de Audi lo componen los siguientes modelos: Audi RS 3 Sportback (77.840 euros), RS 3 Sedan (78.840 euros), RS Q3 (78.650 euros), RS Q3 Sportback (78.830 euros) y TT RS Coupé (92.010 euros). Todos comparten el motor de gasolina de 5 cilindros en línea con 2,5 litros de cilindrada que desarrolla 400 CV, además del cambio automático S tronic de doble embrague con 7 velocidades. Con respecto a la tracción quattro no hay un diferencial central de reparto, un acoplamiento de discos múltiples controlado electrónicamente, instalado delante del diferencial trasero, se encarga  de transferir par al eje trasero en función de las condiciones dinámicas y de adherencia. En todos ellos la velocidad máxima está autolimitada a 250 km/h, en tanto la aceleración de 0 a 100 km/h oscila entre 3,7 s (TT RS Coupé) y 4,5 s (RS Q3).

 

Pero hay que señalar que el Audi RS 3 introduce un innovador dispositivo, denominado Torque Splitter, que sustituye tanto al citado acoplamiento de discos múltiples como al diferencial trasero en su sistema de tracción quattro.

El Torque Splitter utiliza un embrague multidisco controlado electrónicamente en cada uno de los ejes de la transmisión. Durante la conducción dinámica este sistema aumenta el par de accionamiento a la rueda trasera exterior, que es la que soporta mayor carga, reduciendo significativamente la tendencia al subviraje, mientras en línea recta reparte el par entre ambas ruedas. También compensa el sobreviraje, dirigiendo el par a la rueda interior a la curva o, si fuera necesario, repartiéndolo entre las dos ruedas. El resultado es una estabilidad óptima y una máxima agilidad, especialmente en las curvas tomadas a alta velocidad. Cuando se conduce en carreteras cerradas al tráfico, el Torque Splitter permite realizar derrapes controlados aplicando todo el par a una sola de las ruedas traseras, hasta un máximo de 1.750 Nm. El reparto del par depende siempre del modo seleccionado en el Audi Drive Select y de la situación de conducción.

Motores V6 y V8

El siguiente escalón de la saga RS está compuesto por una serie de modelos que montan un motor V6 de gasolina turboalimentado con 2,9 litros de cilindrada y una potencia máxima de 450 CV. Se trata de los Audi RS 4 Avant (104.850 euros), RS 5 Coupé (109.200 euros) y RS 5 Sportback (109.200 euros). Comparten cambio automático Tiptronic de 8 relaciones y su sistema de tracción integral permanente quattro utiliza un diferencial central autoblocante de reparto. Dicho diferencial en condiciones normales envía el 40% del par al eje delantero y el 60% al eje trasero, aunque en función de la adherencia o de la situación de conducción se puede trasmitir hasta un 70% de par al eje delantero o hasta el 85% al trasero. El Audi RS 4 Avant constituye todo un guiño al primer miembro de esta ilustre saga, el RS2 Avant.

El exclusivo motor de gasolina V8 con dos turbocompresores y 4 litros de cilindrada (600 CV) asociado al cambio automático Tiptronic de 8 velocidades impulsa a tres emblemáticos modelos, que asimismo adoptan el sistema de tracción integral permanente quattro mediante diferencial central de reparto. Los Audi RS 6 Avant (147.920 euros), RS 7 Sportback (153.840 euros) y RS Q8 (163.220 euros) constituyen la máxima expresión en sus respectivas categorías, la de los familiares, berlinas coupés y SUV de tamaño grande, cuyas carrocerías se estiran hasta los 5 m de longitud. Aunque su velocidad máxima esté autolimitada a 250 km/h, tanto el familiar RS 6 Avant como la berlina de corte coupé RS 7 Sportback y el todocamino RS Q8 pueden incrementarla hasta los 305 km/h con el paquete opcional dynamic RS plus. Los dos primeros paran el cronómetro en 3,6 s a la hora de acelerar de 0 a 100 km/h, mientras el gigantesco todocamino RS Q8 invierte 3,8 s. Unas cifras que ponen de relieve el tremendo potencial de estos coches. Pero si impresiona que un SUV de 5 m de largo y 2.315 kg de peso en vacío, como es el caso del RS Q8, proporcione unas prestaciones tan brutales, más impresionante resulta verlo en acción en el exigente trazado del circuito navarro, pues a pesar de las inercias traza las curvas más cerradas con una inusitada agilidad, propia de un coche más ligero.

Las joyas de Audi Sport

El Audi R8 es un auténtico icono para Audi Sport. Está disponible tanto con carrocería coupé como descapotable, así como con tracción integral quattro y tracción trasera (RWD), dando lugar a una oferta compuesta por cuatro versiones: R8 V10 performance RWD Coupé (179. 110 euros), R8 V10 performance quattro Coupé (232.780 euros), R8 V10 performance RWD Spyder (193.910 euros) y R8 V10 performance quattro Spyder (247.580 euros). Monta un sofisticado motor V10 atmosférico de gasolina con 5,2 litros de cilindrada, situado en posición central trasero longitudinal, que desarrolla 570 CV en las variantes con tracción trasera (RWD) y 620 CV en el caso de las versiones con tracción integral quattro. Este motor V10 lleva asociado un cambio automático S tronic de doble embrague con 7 velocidades. El Audi R8 V10 quattro Coupé desarrolla 620 CV a 8.000 rpm y un par máximo de 580 Nm a 6.600 rpm, situándose su máximo régimen de giro en las 8.750 rpm. Ni que decir tiene que emite una melodía que resulta embriagadora para los aficionados, autorizando unas prestaciones de auténtico infarto. Invierte tan solo 3,1 s en pasar de 0 a 100 km/h, mientras la velocidad máxima se cifra en 331 km/h.

Pero si icónico resulta el deportivo Audi R8 V10 para Audi Sport, otro tanto cabe decirse del Audi RS e-tron GT, la gran berlina coupé de lujo dotada con propulsión eléctrica cuyo precio es de 145.760 euros. Monta dos motores eléctricos, uno bajo el capó delantero y otro en la parte posterior del vehículo, un motor en cada eje, por lo que cuenta con tracción integral. Ambos electromotores desarrollan una potencia conjunta de 598 CV que puede incrementarse momentáneamente hasta los 646 CV gracias a la función Boost, con un par máximo propio de una locomotora: 830 Nm. No tiene caja de cambios, si bien hay que apuntar que el motor trasero va unido a una caja de velocidades de 2 marchas. Como el modo de conducción más deportivo prima la tracción a las ruedas traseras, si se acelera con contundencia el coche arranca en la velocidad más corta, sin embargo en arranques más suaves inserta la segunda velocidad. Gracias a la ubicación entre ejes de la batería cuenta con un reparto de peso ideal, del 50% en cada eje, y un centro de gravedad muy bajo. Invierte 3,3 s en pasar de 0 a 100 km/h, alcanzando una velocidad máxima de 250 km/h (autolimitada). Como resumen de la gama RS de Audi cabe apuntar que las 16 versiones suman un total de 7.728 CV, con un coste que asciende a 2.193.540 euros.

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